Michoacán: la apuesta

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Yuriria Sierra 17/01/2014 01:29
Michoacán: la apuesta

En el primer día de trabajo de la Comisión para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán encerró a varios de los miembros del gabinete federal y local, junto con el titular de esta nueva comisión, Alfredo Castillo. Fueron los integrantes del equipo económico social: Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Salud, Agricultura,Trabajo, Educación y Desarrollo Social. Pero también se unieron los directores del IMSS, ISSSTE y la CFE. Además de representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Petróleos Mexicanos.

Por supuesto, que la gran pregunta es que siendo éste un problema de seguridad, no se presentaron ninguno de los titulares de las dependencias que se encargan de ello. ¿En dónde estaba el procurador? Apenas si se convocó a una conferencia de prensa que llevó Monte Alejandro Rubido, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Claramente, el gobierno, en este sentido, apostará por una estrategia integral en la que se coloque a la política social en un plano tan relevante como el militar y el policíaco. Algo, probablemente, muy similar a lo que se hizo en Chiapas tras el alzamiento del EZLN. La pregunta, inevitablemente, hoy, es si esa apuesta funcionará y en caso de ser así, si podría ser replicada en el resto de los estados en los que el narco y el crimen organizado ha sentado sus reales (es decir, prácticamente en las dos terceras partes de la República Mexicana).

Hay mucho, mucho que discutir. La estrategia de seguridad que se ha impuesto desde hace ya varios años, incluido el sexenio pasado, y que dio y ha ido degenerándose en el caos que hoy se vive en el estado (ya ayer comentábamos de las “tres guerras michoacanas” en este mismo espacio), debería detener su ejecución, pues clarísimo está que nada de lo que han hecho desde entonces ha sido medianamente efectivo.

Como decíamos también ayer, una de las principales tareas de las autoridades será la de recobrar la confianza de los habitantes de la región de Tierra Caliente; es la única forma de pretender que los esfuerzos que desplieguen operen en conjunto con las fuerzas de los grupos de autodefensa, que han dejado muy claro que no piensan deponer las armas.

Se anunció que habrá cambios en el gabinete de seguridad del estado. El primer movimiento fue el de Alfredo Castillo, quien llegó para quedarse, pues opera en Michoacán desde ayer. El hoy designado comisionado, será el hombre del Presidente en el estado, ante la incapacidad mostrada por el gobierno de Fausto Vallejo. También, como lo dijimos ayer, aparece en el escenario para trabajar en ese estrecho margen que las condiciones que da el estado (y un gobierno suyo muy debilitado; y es que si algo no soporta el poder, son los vacíos mismos que han llenado tanto el narco como las autodefensas). Para fines prácticos, a partir de hoy Castillo será el gobernador de facto.

Lo habíamos dicho también: ya es momento de reconocer que la estrategia que alejó al gobierno de la imagen militarizada de un Estado abocado al combate a la violencia, no resultó efectiva más que durante un par de meses. Los grupos criminales siguen ahí. La realidad no cambió se transformó con sólo cambiar el discurso. Según lo acordado ayer en la reunión de la que hablamos al inicio del texto, al mismo tiempo de los cambios en los trabajos en materia de seguridad, se trabajará para reconstruir el llamado tejido social. Habremos de ver si resulta efectiva, asertiva y suficiente.

Cambios de dirección y de mandos. Michoacán (al igual que todos los estados aquejados por la presencia del crimen organizado) requiere que se obtengan resultados visibles, que regrese la calma a las comunidades, que el narco deje de ser el poder en la sombra. Michoacán necesita que su gobierno se estructure y genere confianza dentro y fuera de su territorio. El de ayer, fue el día uno de un estado perdido en sus carreteras, en sus montañas y sus comunidades, pero fue el día uno de lo que —esperamos todos— sea el inicio de una reconstrucción que México no puede darse el lujo de seguir aplazando. Porque como decía antier el propio Luis Videgaray, el restablecimiento de la paz y un verdadero estado de certidumbre jurídica son las condiciones sine qua non para lograr el anhelado crecimiento económico en todo el país.

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