Resultados aparentes

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Yuriria Sierra 28/12/2013 00:00
Resultados aparentes

El inicio de 2013 fue también el arranque del sexenio. Eso significó que todas las fuerzas políticas debieron comenzar con el trazo de lo que serían para los próximos seis años. Aunque fue a la oposición a quien más trabajo le costó reconocer su papel. Hace unas semanas escribíamos que a ellos también les tocaba renovar sus patrones y estrategias, pero nos quedamos a la espera de un cambio que parecen delegar a quien sea el ocupante de Los Pinos.

Sin embargo, mientras que el PAN y PRD viven su confusión y sus divisiones internas, quien mejor utilizó su momento fue el gobierno federal y el PRI en el Congreso. Aunque el Pacto por México no está en su mejor momento, sacaron las principales reformas. Aprobadas ya la educativa, la de telecomunicaciones y la del rubro fiscal. Además, claro, la energética, que pintaba para tensar y estancar los trabajos legislativos.

El Revolucionario Institucional utilizó su experiencia en el juego político. A veces de la mano del PAN, otras del PRD, pero sacaron sus temas en las mesas de negociación y acuerdos. El mérito va para sus coordinadores parlamentarios, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, pues a pesar de las posturas mostradas por Acción Nacional y por el PRD, los temas ahí están. La intención de no convertir el Pacto en una herramienta de control y chantaje, como a veces la izquierda da la impresión, no logró romper la mesa de discusión sin dar por resultado la aprobación de las principales reformas.

Sin embargo, el año que acaba dejó resultados, aunque algunos de ellos sólo aparentes. Por un lado, hubo grandes golpes, como el que recibió el SNTE tras la detención de Elba Esther Gordillo; por otro, nos demostró que la CNTE sigue siendo ella, con ese poder de intimidación al interior del gobierno de Oaxaca, que les permitió hacer y deshacer, llegar a la Ciudad de México y estrangular sus calles, dejar sin clases a miles de niños por varios meses, y, aun así, regresar a casa sin consecuencia alguna. Triste realidad para un país tan necesitado de educación.

Pero para algunos personajes, el 2013 les representó, así como lo escribimos párrafos arriba con los respectivos grupos políticos, también el inicio de sus trazos, pensando en el futuro. Miguel Ángel Osorio Chong y Luis Videgaray tuvieron 12 meses raros, pues aunque iniciaron el sexenio y el 2013 figurando como buenos operadores políticos del Ejecutivo, fueron desdibujando el halo de superhéroes que les dejó la campaña electoral. Lo mismo le ocurrió a Miguel Ángel Mancera, el jefe de Gobierno del Distrito Federal; una victoria en las urnas sin precedente, pero no le ha sido fácil desempeñar su función y ha visto bacheado el camino.

Y hasta para AMLO, como lo decíamos ayer, 2013 debía convertirse en el año en el que afianzaría esa fuerza que presume, pero lo termina en recuperación y su Morena con una misión imposible al frente.

2013 fue el año de los resultados aparentes, porque lo que hoy puede ser considerado victoria, con el paso de los meses y años del sexenio, podría cambiar la dirección de grupos y figuras. 2014 deberá ser el de la concreción y ejecución; si este año que termina se fijaron posturas, el que sigue será de ver los resultados de cada una de ellas.

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