Continúa el duelo por Robin Williams

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Víctor M Tolosa 18/08/2014 00:00
Continúa el duelo por Robin Williams

Ayer llegué a la ciudad de Tampa, Florida,  y me encontré que la inesperada muerte de Robin Williams sigue moviendo los corazones de los anglosajones y es que en las revistas y la televisión continúa la información de su fallecimiento. Es impresionante cómo siguen saliendo cosas y ahora la versión es que el actor padecía de Parkinson.  Ay agosto, cómo me dueles. Ya me lo decía mi astrólogo, Emilio de Frotuny  que este mes sería algo trágico. Fuera de todo eso lo que más me impresiona es que aquí en  EU todo es cifra y todo lo tienen bien contabilizado y en algunos programas se están presentando la cantidad de llamadas que registra el 911 por causa de la depresión y la ansiedad, así como la cantidad de muertes a causa de este mal; la cifra es alarmante. No faltan los programas que tienen como invitados a sicólogos, terapeutas y expertos,  quienes  hablan sobre el padecimiento de una depresión, lo que los lleva a hacer infinidad de cosas y cómo los familiares pueden descubrirlo y tratarlo de inmediato. El caso es que Robin Williams sigue siendo motivo de plática y su muerte nos concientizó sobre muchos problemas que aquejan a la sociedad y al mismo tiempo a través de sus películas nos hizo ver la manera de tratar esos padecimientos. En uno de los programas que tuve la oportunidad de ver, hablaron del ser humano que había detrás de la pantalla grande y tal y como lo demostraba en sus películas era una simpática y amable persona que siempre estaba ayudando a todo mundo y contaron una anécdota que me dejó perplejo, pues entre  sus amigos se encontraba Christopher ReeveChristopher encontró la fama primero que Williams en la cinta Superman. Eran tan amigos que después de que el eterno Superman sufriera el accidente que lo dejara con parálisis , dijo que Williams fue el único que lo pudo hacer reír,  cuando el actor estaba a punto de ser intervenido en una de las tantas operaciones de las que fue objeto, Williams apareció vestido con bata quirúrgicas y hablando con un acento ruso y le dijo: “Buen día señor, vengo a hacerle un examen rectal”. Entre tanto dolor y medicamentos a los que estaba sometido Reeve, fue Williams quien consiguió sacarle una sonrisa al querido Superman. Robin era un hombre feliz que hacia bromas de todo cuanto sucedía a su alrededor, tenía bien marcado el significado de la amistad. El caso es que Williams tiene consternado a todo el mundo. Williams también hizo drama y bien ejecutado, lo recordamos en películas como Insomnia, en donde le dio vida a un asesino y después hizo un espeluznante acosador técnico en fotografía en Retratos de una obsesión. No cabe duda que hemos perdido a un gran actor, pero más que nada a una persona única.

Yo no sé sí acá, en la Unión Americana, se aplica como en México la tradicional leyenda de que cuando se va un actor, se lleva a dos más, pero parecería que sí, porque dos días después de la muerte de Williams, se dio a conocer la muerte de una grande de la actuación, un icono del cine de Hollywood, Lauren Bacall. México también perdió a una gran dama, una mujer que dejó un gran legado en el cine y la televisión: Columba Dominguez, coincidencia, no lo sé, lo que sí sé es que siempre el mundo del espectáculo está lleno de mitos y leyendas, pero coinciden las dos actrices en que ambas fueron reconocidas casi al final de sus días, la primera con el Oscar y la segunda con el Ariel. Las dos se casaron con dos iconos del cine en sus países, Bacall con Bogart y Columba con El Indio Fernández. Coincidencia, casualidad, no lo sé. De esto está lleno el mundo del espectáculo, de mitos y misterios.

Nos leemos le próximo miércoles y nos escuchamos diariamente en: www.onceonceradio.com.

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