Un cuento de Navidad

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Víctor M Tolosa 23/12/2013 00:49
Un cuento de Navidad

Estoy 100% seguro de que en la tele veré, como siempre, mi película favorita: Un cuento de Navidad, en la se que se narra la vida del tacaño Ebenezer Scrooge, quien no celebra la Navidad y mucho menos da un quinto para limosna, ayuda o regalo. Tampoco le importan los demás, ni siquiera su fiel empleado Bob Cratchit, pues él es el único importante, y el dinero. Es el más grande usurero en la historia de los cuentos. Esta historia nació en 1843 y es uno de las más famosas del escritor británico Charles Dickens, y cual se ha convertido en un clásico navideño. El cuento es sensacional porque nos muestra a este hombre huraño, que justo en víspera de Navidad recibe la visita de un fantasma que resulta ser su mejor amigo y socio, Jacob Marley. Éste le cuenta que por haber sido avaro en vida, toda esa maldad se ha convertido en una larga y pesada cadena que debe arrastrar hasta la eternidad y le dice a Scrooge que él ya ha rebasado el grado de maldad y cuando muera tendrá que llevar una cadena más larga y pesada que la que él trae y le dice que a lo largo de la noche recibirá la visita de tres espíritus de la Navidad, quienes le darán una última oportunidad para salvarse. Pero a Ebenezer no le asusta y se vuelve a dormir, cuando de repente se aparece el espíritu de la Navidad pasada en forma de niño y éste lo lleva hasta un verano donde lo muestra como un chico solitario, le muestra a su hermana y cómo murió al tener un hijo, que es su sobrino, Fred; le enseña su vida por la escuela y su primera novia, quien lo dejó por no importarle la Navidad. Luego lo regresa a su casa y éste se duerme ya un poco atemorizado. Una hora después se le presenta el espíritu de la Navidad presente, quien le hace ver la situación de su empleado y la pobreza que padece, al grado que no tiene dinero para las medicinas de su hijo Tim, quien está destinado a morir. Esto logra ablandar un poco su corazón. Después el espíritu lo lleva a ver cómo celebra la Navidad su sobrino, quien se burla de su tío y se puede apreciar el odio que le tienen todos los asistentes. Después, el huraño es llevado hasta un gran reloj donde un niño y una niña representan la ignorancia y la miseria, que es la parte más fuerte de la película y que hace razonar a este hombre. Finalmente, el fantasma de la Navidad futura le muestra el destino de los avaros y esto ya es demasiado para Scrooge, quien se horroriza y le dice al espíritu que está dispuesto a cambiar y al siguiente día la gente del pequeño pueblo se queda con el ojo cuadrado al ver el cambio radical de Ebenezer; está irreconocible, es bondadoso, amable, reparte su dinero y, lo más importante: ¡amor! Éste es un bello cuento que contiene miles de reflexiones y que ha tenido cientos de adaptaciones al teatro, ópera, radio y cine. La primera cinta se hizo en 1901 y ha sido interpretada por Los Muppets, Mickey Mouse, Mister Magoo, Los Supersónicos, Los Picapiedra y grandes artistas de todos los tiempos. Pero le quiero contar cómo es que nace el personaje del cuento: resulta que Dickens un día se topa en un cementerio con una lápida que decía: “Ebenezer Lennox Scroogie: meal man” (hombre de harina), en referencia al trabajo que hacía el difunto, que era comerciante de maíz, pero Dickens creyó que decía “mean man” (hombre malo) y se dice que las opiniones de Scrooge sobre los pobres están basadas en las del británico demógrafo y economista político Thomas Malthus. El caso es que esta historia que ya lleva más de un siglo y medio en el gusto de todos, nos recuerda la magia y lo maravillosa que es la Navidad, así como el amor a nuestros semejantes. Estoy seguro de que la va a encontrar el día de hoy en algún canal de televisión; véala junto con la familia es una delicia y si conoce un Scrooge, dígale que se cuide de los fantasmas.

¡Nos leemos el próximo miércoles y que tenga una hermosa Noche Buena!

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