Ya chole con la Doctrina Estrada

En el mundo exterior suceden cosas importantísimas y que no pueden soslayarse.

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Víctor Beltri 03/03/2014 01:49
Ya chole con la Doctrina Estrada

Sí, México capturó a Joaquín Guzmán. La especie recorrió de cabo a rabo los titulares de la prensa —y las páginas de opinión— de los diarios mexicanos durante los últimos días, dando pie a los más diversos puntos de análisis: desde el significado del hecho para el gobierno federal, hasta las implicaciones de las marchas que pedían su liberación. Esto, sin dejar de lado las posibles consecuencias, el reacomodo de los cárteles, las historias truculentas de la relación entre el crimen organizado y quienes en su momento han colaborado con ellos.

Sin embargo, en el mundo exterior suceden cosas importantísimas y que no pueden soslayarse. Una mera hojeada a los principales diarios internacionales pone los puntos sobre las íes de la agenda mundial: la crisis en Siria hace unas semanas, la situación en Venezuela, los terribles sucesos en Ucrania. Sobre esto último vale la pena detenerse un momento, y atender lo que se publica en la sección de Opinión de El País, sin duda uno de los periódicos de referencia en habla hispana. La pregunta salta desde el título: Europa, a examen en Ucrania. La carencia de visión estratégica, y la menguante influencia global de Estados Unidos, es puesta sobre la mesa y se hace un llamado urgente a que, tanto Europa como Estados Unidos, hagan saber a Putin que no le dejarán las manos libres en Ucrania.

El New York Times —indudable referente en lengua inglesa— hace lo propio y plantea desde su página editorial que tanto Obama como la OTAN y la Unión Europea deben de considerar, seriamente, cuáles son las opciones que tienen en el supuesto de que Putin continúe con unas acciones bélicas que no se limitan sólo a Crimea, sino que han sido autorizadas por la Duma rusa para la Ucrania entera.

El portal electrónico del NYT incluye en su página principal, además de las notas relativas a la crisis coyuntural y que ocupan los mayores espacios, una pieza curiosa que tal vez debería de tener el lugar preponderante. The Mammoth Cometh es el título, y habla de cómo el desarrollo, y las circunstancias actuales, están haciendo posible el regreso de animales extintos, haciendo alusión en específico al Passenger Pigeon, desaparecido desde hace casi un siglo. El título, pensando en los acontecimientos recientes, bien podría referirse a la manera en que el desarrollo, y las circunstancias actuales, están haciendo posible el regreso de lo que creíamos extinto y bien enterrado: la situación de tensión extrema creada por la lucha de las dos grandes potencias que rigió la segunda mitad del siglo pasado, y que hemos conocido por el término de Guerra Fría.

Los ingredientes están ahí: dos países hegemónicos en pugna abierta, no por instaurar sus respectivas ideologías en el otro, sino por defender sus intereses particulares a despecho de las naciones que puedan encontrarse en el medio. Tropas desplazadas, conversaciones urgentes por teléfono, amenazas soterradas. Falta ver si Obama y Putin tienen la estatura para lograr las soluciones pacíficas que lograron Kennedy y Kruschev hace más de medio siglo, con la desventaja de que el estadunidense no tiene junto a sí un hermano genial que lo asesore. 

The Mammoth Cometh, sobre especies extintas, también podría referirse a otro animal que al parecer ha desaparecido de la faz de la tierra: la existencia de un canciller mexicano dispuesto a tomar acciones ejecutivas sobre asuntos internacionales, que vayan más allá de nuestra tibia y erróneamente preconizada Doctrina Estrada. ¿Es posible que México siga aislándose de los sucesos del mundo, basándose en un documento emitido el 27 de septiembre de 1930? La afirmación, en su momento y circunstancias históricas probablemente atinada, de que los gobiernos extranjeros no deberían hacer juicios de valor, negativos o positivos, sobre otros gobiernos o el cambio que pudieran sufrir, para no incurrir en una violación de soberanías, es completamente insostenible en los tiempos que corren.

¿Cuál es la postura que tomará el gobierno mexicano sobre los acontecimientos mundiales? Limitarse a mantener o retirar las misiones diplomáticas existentes es un acto de tibieza atroz, sobre todo dado el interés que ineluctablemente tenemos en los asuntos globales, tomando en consideración la relevancia que nuestro país adquiere a resultas de las reformas recientemente aprobadas. México tendrá oportunidad de explotar y aprovechar de manera más efectiva los recursos energéticos con los que cuenta y, en un entorno de disturbios en las regiones de interés estratégico, sería al menos ingenuo no tomar en consideración el entorno geopolítico y aprovechar las circunstancias actuales. ¿Cómo afecta a México, positiva o negativamente, lo que está pasando en Venezuela, cuyas ventas principales de hidrocarburos se realizan a Estados Unidos? ¿Cómo afecta a México, positiva o negativamente, lo que ocurre en Ucrania, principal punto de acceso de gas natural a la Unión Europea? ¿En verdad podemos permanecer indiferentes?

Efectivamente, el gobierno mexicano capturó a un delincuente más que notorio. Pero debemos superar la etapa de análisis y acciones locales, y enfocarnos en lo que está pasando en el mundo y que indefectiblemente nos afectará. Es urgente que el canciller Meade, quien por otro lado parece estar realizando una labor más atinada que sus esperpénticos predecesores, tome medidas al respecto. Medidas efectivas porque, como dice en su 3:16 el relato del Apocalipsis que hoy en día parece tan cercano, los tibios no tendrán un destino en absoluto agradable.

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