No era penal

Fue pena máxima que el actor Gael García se desgarrara las vestiduras diciendo que ya nunca se subiría a la aerolínea, cuando los mexicanos son los primeros en refrendar ese estereotipo y llevarse aún más pesado.

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Vianey Esquinca 06/07/2014 01:24
No era penal

A una semana del partido en que México perdió ante Holanda rompiendo los sueños mundialistas de sus seguidores, miles de mexicanos no se reponen y como también de dolor se canta cuando llorar no se puede, ha surgido la singular tendencia de hacer toda clase de chistes y memes con la frase: “No era penal”.

Los penales duelen más porque desde siempre ha sido el talón de Aquiles, la trágica maldición que no se puede romper no sólo en el aspecto futbolístico sino también en el social. Es tradición que los políticos le metan a sus representados golizas o al menos hagan juego sucio o peligroso.

Por eso, no era penal buscar bajar los límites de contaminación en la Ciudad de México, nadie puede estar en contra de ello. Fue penal que se aplicara la medida sin medir las consecuencias, sin tener un plan integral de movilidad, que, como lo externaron organizaciones sociales, “mejore la tecnología y eficiencia del transporte público y privado, la calidad de los combustibles y las acciones de promoción a la movilidad no motorizada”.

Es juego peligroso lo que le hacen varios de sus funcionarios públicos al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera. Le venden “una idea millonaria” como si estuvieran a punto de ganarle a Brasil en el Maracaná y cuando la aplican se dan cuenta que era como jugar contra “el 11 ideal” de la FIFA, pero incluyendo además a Neymar y Messi. Es juego sucio que mientras la secretaria de Medio Ambiente, Tanya Müller, declara que no habrá marcha atrás en el nuevo Hoy No Circula, otro funcionario, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, negocia con comerciantes y tianguistas la flexibilización del programa. Es penal que se aplique la ley de distinta manera para los ciudadanos, dejando claro que el que no marcha no avanza y que a los que presionan: justicia y gracia; y al resto de los ciudadanos: justicia a secas, provocando un caso de goliza
autoinfligida.

No era penal la aprobación de las leyes secundarias en materias de telecomunicaciones. Fue penal que no se excusaran todos los legisladores con conflicto de interés.

No era penal que los mexicanos que puedan y quieran vayan al Mundial, pero fue penal bien marcado por meter mano, el de los dos exdiputados panistas, Sergio Eguren y Rafael Medina que están involucrados en un escándalo de abuso contra una mujer brasileña y su esposo. Fue penal que el senador Mario Delgado haya ido a Brasil en plena discusión de las leyes reglamentarias en materia de Reforma Energética; que el presidente de Naucalpan, David Sánchez Guevara, haya decidido dejar la crisis del deslave en su municipio que provocó la muerte de cuatro personas, para echarle porras a la
selección.

A todos estos políticos se les debería sacar la tarjeta roja y expulsarlos del juego por reiteración de la falta. Lamentablemente esas reglas no existen en la política.

No era penal que a Sergio Checo Pérez haya dado una entrevista en la que señalaba que la escocesa Susie Wolff, la primera mujer en correr en Fórmula 1, desde hace 22 años, era una gran piloto y que demostraba que las mujeres también pueden estar en ese mundo tan difícil, lo que fue una falta grave que casi le provoca la expulsión fue señalar: “No esperemos grandes cosas de ella” y siguió “imagínate donde te gane una mujer ahí sí ya es el colmo, entonces que mejor se vaya a la cocina que a los coches”.

No era penal que la aerolínea KLM haya hecho una broma en Twitter diciéndole adiós a la Selección Mexicana, utilizando una figura de un
charro.

Fue penal que el actor Gael García se desgarrara las vestiduras diciendo que ya nunca se subiría a la aerolínea, cuando los mexicanos son los primeros en refrendar ese estereotipo y llevarse aún más pesado. Y efectivamente no era penal el que le marcaron a Rafael Márquez contra
Arjen Robben, lo que sí fue penal que la selección mexicana se confiara y aflojara el paso, dejando que los holandeses se aprovecharan de la situación.

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