Una más de Seduvi (I de III)

Seis días le tomó a la autoridad aprobar el proyecto del edificio más alto de AL

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Ricardo Pascoe Pierce 25/08/2014 00:00
Una más de Seduvi (I de III)

El proyecto del edificio más alto de América Latina se encuentra en el sur de la Ciudad de México, en la avenida Real de Mayorazgo 130 y avenida Universidad 1200, en la colonia Xoco, delegación Benito Juárez. El nombre originalmente dado al proyecto fue “Ciudad Progresiva”, luego se cambió a “Mitikah” y, por último, parece que será “Ciudad Futura”. Nada más faltaría, para atemperar el agrio sentido de humor capitalino, ponerle “Ciudad Gótica”. Será más alto que la Torre Bancomer, en construcción sobre Paseo de la Reforma, misma que, a su vez, superará la Torre Mayor, que ya es Menor.

Se construye junto a una pequeña (minúscula, diría, ante semejante proyecto) capilla del siglo 17, punto de reunión de los habitantes originarios y nuevos de la colonia Xoco, que mantiene la cultura de sus mayordomías, festividades religiosas y tradicionales recorridos por las estrechas  callecitas que conforman la colonia, con chinelos y una procesión con banda de músicos, virgen al hombro. Sin duda que mantener esas tradiciones ante el avance de proyectos como Mitikah no es simplemente el rescate de tradiciones. Es una forma de resistencia, sin oponerse a la idea de modernizar, mejorar, reciclar. Es resistencia a la idea de eliminar o excluir todas las formas de congregación comunitaria, alrededor de una estética y una concepción de vida comunal que existe antes del arribo de la modernidad caído del cielo. Es la resistencia a que, por ejemplo, el paso siguiente lógico podría ser tomar, por asalto legal —ahora que se pretende cambiar la Ley de Cementerios del DF— el panteón en la zona, un terreno inmobiliario absolutamente apetecible, para otro edificio, diría la modernidad, más alto aún.

Antes de llegar a esa (posible) barbaridad debemos reparar en cómo llegamos a donde estamos hoy.  Hagamos un poco de historia burocrática —que siempre es política— sobre cómo se llegó a aprobar el proyecto. Como siempre, todo empezó en Seduvi, en los cambios de usos de suelo aprobados en el escritorio, por un funcionario, al margen del clamor, siempre molesto, de los vecinos. Para elaborar un proyecto de esas proporciones (torres habitacionales, oficinas, centros comerciales, hospital) obvio era preciso el cambio el uso de suelo para autorizar su construcción. Se recurrió al Polígono de Actuación, una figura aprobada por la ALDF para permitir la construcción de megaproyectos a partir de la fusión de propiedades contiguas. La ley dice que un Polígono de Actuación es un documento público que autoriza proyectos específicos que pretenden la “relotificación y/o la relocalización de usos y destinos del suelo”, en uno o dos o más predios.  Detrás de este lenguaje técnico se esconde una realidad fundamental: el Polígono sirve para construir edificios sobre suelo donde antes no se permitía, básicamente por sus dimensiones exageradas, independientemente de la zona, su subsuelo y otras características.

El dictamen por el que se aprueba el Polígono de Actuación en la colonia de Xoco dice, un su punto primero que: “El 2 de diciembre de 2008 el Fideicomiso HSBC… solicitaron… la aplicación de un Polígono de Actuación… para los predios ubicados en avenida Universidad 1200 y avenida Real del Mayorazgo 130… para desarrollar un proyecto de uso mixto con ocho mil 769 viviendas, además de uso comerciales y oficinas…”. ¡Ocho mil 769 viviendas, además de usos comerciales y de oficinas! Para este y cualquier otro Polígono de Actuación, Seduvi se da el tiempo que considera prudente para evaluar adecuadamente la propuesta, medir sus consecuencias técnicas y urbanísticas, antes de responder a la solicitud: 90 días hábiles, con la opción de prorrogar ese plazo, de así requerirlo para asegurar todos los estudios necesarios para una correcta dictaminación. Habida cuenta que hay aproximadamente 22 días hábiles por mes, eso le da a Seduvi alrededor de cuatro meses para estudiar cada caso, tiempo suficiente para el conocimiento profundo de cada proyecto. En esto la ley demuestra su sabiduría. 

Sin embargo, el 8 de diciembre de 2008, seis días naturales después de haber recibido la solicitud del Fideicomiso HSBC, Seduvi emitió su dictamen favorable al Polígono de Actuación para el proyecto, diciendo: “Se aprueba la constitución del Polígono de Actuación… donde se pretende construir un conjunto de usos mixtos dividido en habitacional con oficinas y comercio, que al interior del inmueble contará con diferentes espacios comunes… lo cual se edificará en varias etapas… siendo la mayor de 60 niveles”. Lo firma el arquitecto Felipe de Jesús Gutiérrez G., director general de Desarrollo Urbano.

Seis días naturales para aprobar el edificio más alto de América Latina. ¿Eso cómo se llama?

                ricardopascoe@hotmail.com

                Twitter:@rpascoep

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