Dr. Mancera: hecatombe urbana a la vista

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Ricardo Pascoe Pierce 19/05/2014 00:00
Dr. Mancera: hecatombe urbana a la vista

Dr. Mancera: Me dirijo a usted directamente porque el rumbo que está tomando la Ciudad de México en materia de desarrollo urbano amenaza con destruir su viabilidad para la vida y la convivencia para las futuras generaciones. La ciudad da lugar al encuentro social, al debate político, a la concentración de problemas. Es así porque durante siglos se había fomentado en su interior a miles y miles de pequeñas comunidades, barrios, tradiciones, formas auto organizativas, mayordomías. Además, contiene y acoge a todas las clases y estratos sociales, etnias, razas y religiones.  Quizá la mayor virtud y riqueza intangible de la capital es su diversidad y pluralidad social y cultural.

Sus funcionarios de gobierno en materia de desarrollo urbano saben exactamente lo que quieren. Se nota en sus acciones. Desde la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), la empresa paraestatal Calidad de Vida y, más recientemente, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco)  se está impulsando el proyecto de desarrollo urbano más agresivo que esta ciudad capital jamás haya visto, con la excepción de la conquista por los españoles. Viene con el proyecto de una nueva ciudad, totalmente diferente a la que hoy conocemos.  Su modelo de ciudad parte de una premisa: la autoridad, junto con el sector privado, debe contar con plenos poderes para cambiar los usos de suelo donde mejor les parezca para poder impulsar el modelo que traen en la cabeza. Son  fundamentales los usos de suelo en este caso porque definen las características sociales, urbanísticas y convivenciales de cada zona u área de la ciudad.

Dr. Mancera: el modelo que promueve su gobierno convertirá a la ciudad en zona habitable sólo para quienes puedan pagar la vida en condominio o departamento definido por un ingreso que devenga un porcentaje minoritario de los habitantes actuales de la ciudad. La banda de ingresos se mueve entre vivienda de interés social y vivienda de interés medio y alto. El resto de la población deberá emigrar hacia las zonas fuera del DF.  Se está promoviendo un modelo de desarrollo urbano excluyente y expulsor, socialmente hablando. Parecido, por cierto, al modelo urbano implementado por el apartheid en Sudáfrica, donde operó la separación física y, por tanto, social de las razas. Veo que su gobierno está desarrollando una política de desarrollo urbano basado en los principios del apartheid, aunque en otro tiempo y bajo otras condiciones.

El desprecio que expresan sus funcionarios por los programas delegacionales y planes parciales es un inquietante paso en esa dirección. Tienen la idea de que es necesario reinventar, de inmediato, los instrumentos centrales a su disposición para el desarrollo urbano. Usted anunció la creación de Zodes en su Informe de Gobierno. La figura ha sido cuestionada por su ilegalidad, pues busca cambiar usos de suelo en zonas enteras sin consulta alguna con la ciudadanía. Lo mismo se pretende con los Planes Maestros y los CETRAM, mientras que los cambios de usos de suelo en la ALDF se aprueban al vapor sin contar con los dictámenes técnicos requeridos por la ley. Es decir, hay una ofensiva oficialista por cambiar usos de suelo a mansalva en toda la ciudad sin tomar en cuenta las leyes vigentes. En materia de desarrollo urbano se ha perdido la certeza jurídica en la ciudad que usted gobierna. El silencio cómplice del PRD es muy preocupante.

Ante el fracaso de Zodes, ahora se crea una nueva figura (Ades), dándole facultades territoriales a ¡Sedeco! para, incluso, cambiar usos de suelo alegando razones de índole económica, cuando no es ni remotamente su función legal. Es decir, se incurre en otra ilegalidad con esta creación desorientada de su equipo de planeación urbana. 

Dr. Mancera: En materia urbana no hay un marco regulador que restrinja a sus colaboradores, todos provenientes de empresas dedicadas a la construcción. Están llevando la Ciudad de México a un peligroso precipicio, donde gobierna el capital (no la capital) y diseñan una ciudad para unos cuantos, no para todos. En el horizonte puede avistarse una hecatombe social y política si usted no toma cartas en el asunto, y promueve la moratoria a los programas urbanos de su administración hasta que exista un replanteamiento integral y sustentable del rumbo que se pretende para la ciudad, pensando en defender la pluralidad social que es el origen y esencia de la urbe. Debemos decir no al apartheid como modelo de desarrollo urbano y frenar los apetitos desmedidos de desarrolladores que piensan en sus negocios primero, además de fomentar el regreso al camino de la legalidad y certeza jurídica, junto con la sustentabilidad como corazón del diseño urbano.

                ricardopascoe@hotmail.com

                Twitter: @rpascoep

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