DF: leyes excluyentes, ciudadanos excluidos

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Ricardo Pascoe Pierce 28/04/2014 03:05
DF: leyes excluyentes, ciudadanos excluidos

Ciudadanos convocaron a una discusión pública en Polanco sobre los artículos 41 y 42 de la Ley de Desarrollo Urbano, publicada en la Gaceta Oficial el 15 de julio de 2010, que define la ruta para cambiar los usos de suelo de predios específicos en la ciudad de México. La oposición vecinal surge, entre otras razones, porque la ley establece una instancia calificadora (Comité Técnico de Modificaciones a los Programas de Desarrollo Urbano) que se integra por diez funcionarios del gobierno, un diputado local y un único vecino, representante de la zona en cuestión. Mayoría absoluta del oficialismo.

La Ley de referencia establece el procedimiento para definir el cambio del uso de suelo de un predio para fines mixtos (art. 41) o para fines mercantiles o industriales (art. 42). Dicha ley fue aprobada por diputados locales, respondiendo a la visión de Marcelo Ebrard sobre la ciudad: más centralización de funciones en el GDF para evitar la interferencia ciudadana en su “gran visión transformadora” de la ciudad. Se aprobó la iniciativa, a pesar de que varios diputados eran exjefes delegacionales, y debían saber las implicaciones del articulado para la ciudad: (José Luis Muñoz Soria, Cuauhtémoc; Guillermo Sánchez Torres, Tlalpan; Héctor Guijosa, Magdalena Contreras; Rocío Barrera, Venustiano Carranza), y varios que actualmente son jefes delegacionales (Maricela Contreras, Tlalpan; Leonel Luna, Álvaro Obregón; Víctor Hugo Romo, Miguel Hidalgo), mientras otros laboran en delegaciones (en Miguel Hidalgo están David Razú y Valentina Batres Guadarrama) o son diputados federales. Todos ellos votaron a favor de la Ley de Desarrollo Urbano que los ciudadanos, legítimamente, cuestionan.

Ambos artículos de la Ley se diseñaron para facilitar los cambios en usos de suelo sin tener que molestarse con las objeciones de los vecinos. En el inciso VI del artículo 41, se establece la afirmativa ficta en el caso de que el Comité Técnico no resuelve en el  plazo máximo de diez días hábiles designados para hacerlo. En casos polémicos, el Comité Técnico deja pasar los diez días, y el asunto simplemente sigue su curso ascendente. En el caso del artículo 42, Seduvi se compromete a presentar, cada seis meses, a la ALDF “un informe de los cambios de usos de suelo que se hayan autorizado”, sin intervención vecinal alguna.

El artículo 46 de la Ley también encierra graves consecuencias para zonas amplias de la ciudad, al permitir el cambio de usos de suelo en áreas incluidas en los Planes Maestros. Establece que el jefe de Gobierno pondrá a consideración de la ALDF cualquier proyecto de “gestión estratégica” y que, si no responde en 40 días hábiles, se tomará por aprobado. Así, la afirmativa ficta le sirve al gobierno para evadir la consulta con los ciudadanos. Por ejemplo, el Plan Maestro Granada, que implica el cambio de usos de suelo en ¡32! colonias de la delegación Miguel Hidalgo, ya está en fase de implementación (Ventanilla Única ya no admite trámites en la zona) y ni la ALDF ni la delegación han dicho nada. Una modificación al programa delegacional de Miguel Hidalgo en 2008, agregando una Norma de Ordenación Particular, le permite a Seduvi cambiar los usos de suelo en la zona sin avisar a la ALDF.

¿Qué hacer cuando la Ley de Desarrollo Urbano se elaboró deliberadamente para excluir a los ciudadanos de participar en el diseño de la ciudad? Los Comités Ciudadanos son poco eficaces ante el reto que existe, especialmente en aquellos casos donde su complicidad con la autoridad delegacional los rinde inútiles. La ciudad no cuenta con un Programa General de Desarrollo Urbano actualizado. Debemos exigir que se proceda inmediatamente a la elaboración de uno que atienda las realidades de la ciudad. Hasta en tanto no se tenga este nuevo marco de referencia general para la ciudad, se deben unir todas las fuerzas ciudadanas para exigir una moratoria a todos los planes, proyectos e iniciativas en materia de desarrollo urbano que proponga el gobierno local. Y adoptar diputad@s para vigilar su compromiso con la ciudadanía. La estrategia de modernizar la ciudad “por pedacitos” debe rechazarse tajantemente

En el caso de Polanco, el transitorio cuarto dice: “Los Programas Delegacionales y Parciales de Desarrollo Urbano, Recursos Administrativos y las Acciones Públicas que se encuentren en trámite a la entrada en vigor de esta Ley, se resolverán hasta su total solución en términos de la ley anterior”. El Plan Parcial de Polanco, aún sin aprobarse,  estaba elaborándose antes de la entrada en vigor de esta Ley de Desarrollo Urbano, por lo que únicamente la ley anterior es aplicable. Ello permite impugnar legalmente todos los cambios del uso de suelo al amparo del artículo 41.

           ricardopascoe@hotmail.com

                Twitter: @rpascoep

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