Telecom: si no suena lógico, suena metálico

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Ricardo Pascoe Pierce 25/04/2014 00:00
Telecom: si no suena lógico, suena metálico

Desde un inicio, ha habido algo extraño en el debate sobre la ley secundaria referente a la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones. La gran mayoría de las objeciones, interpuestas principalmente por la izquierda y algunos legisladores del PAN, se han centrado en el tema de internet y las propuestas que le permitiría a la autoridad federal ejercer facultades para su control y/o la anulación, en casos determinados, del uso libre de las redes para la expresión pública. Junto con ello, se expresaron inquietudes acerca de la disminución de las facultades del Instituto Federal de Telecomunicaciones y su traslado a la aplicación discrecional por parte del gobierno federal. Desde mi punto de vista, las objeciones son atendibles y merecen la revisión, y corrección, de la colegisladora. Hoy sabremos si se atendieron en toda su amplitud esas inquietudes.

Hasta ahí todo iba bien. Sin embargo, el matiz ilógico al debate se marcó desde un inicio. Habida cuenta que la discusión y debate se centraba en el tema de internet y su uso y usufructo libre por la población nacional que lo emplea, no se logra entender, entonces, ¿por qué el objeto de odio es Televisa, cuando Telmex-Telcel es el gran, y predominante, carrier de internet en el país, no la televisora? Lo lógico sería, sí es que buscamos algo lógico en todo esto, que el objeto de odio fuese Telmex-Telcel.

Esto se reforzaría con lo que acaba de anunciar el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) que, en su Índice de Disposición a la Conectividad, informa que México no ha concretado su potencial digital y cayó 16 posiciones, al pasar del sitio 63 al 79, de un total de 148 países considerados. En América Latina, México se situó por debajo de Chile (lugar 35), Panamá (43), Costa Rica (53), Uruguay (56), Colombia (63) y Brasil (69). Además, en un sondeo del Barómetro de las Américas, publicado en marzo pasado, se demuestra que México tiene uno de los índices más bajos de conectividad en Latinoamérica, al contar con sólo 17% de su población enlazada a la red.

El Foro Económico Mundial insiste que, a pesar de algunos avances en la ampliación y mejora de su infraestructura de TIC (Tecnología de la Información y las Comunicaciones) y la comprensión de los individuos, esto no ha sido suficiente para alcanzar los avances de otras economías y, por tanto, México no logra converger digitalmente con las economías más avanzadas. Además, los resultados para México muestran que el costo de acceso a la infraestructura de TIC existente es alto, al ocupar el lugar 93, lo cual crea una barrera infranqueable para la mayoría de mexicanos.  

Con estos datos, que son el resultado de la actividad de la empresa predominante en el sector, Telmex-Telcel, se demuestra que los altos costos y poca inversión arrojan, como resultado, una brecha digital en México que nos equipara con Haití, en términos porcentuales.

A pesar de todo lo anterior, para la izquierda y algunos legisladores del PAN, Televisa siguen siendo el objeto de odio. Se afirma, para sostener esa posición, que la ley secundaria en la materia le permite a Televisa seguir siendo predominante en la industria de televisión de paga. De ser así, la ley debiera revisarse, aun reconociendo que la televisión por cable no representa más de 16% del negocio televisivo. En total, el negocio de la televisión en México reporta ingresos anuales de alrededor de cuatro mil 500 millones de dólares, mientras el negocio de Telmex-Telcel es diez veces mayor: 450 mil millones de dólares al año.

¿Por qué, ante tanta evidencia de que el problema central de la ley secundaria tiene más que ver con Telmex-Telcel, y no con Televisa, la izquierda y algunos legisladores del PAN insisten en una táctica para frenar la aprobación de la ley? Han dicho que no les importa lo que contenga la ley: se van a oponer y votar en contra, aun con cambios al texto original. Por otro lado, instrumentarán la práctica del filibusterismo: todos hablarán interminablemente en contra, hasta agotar al Congreso, para evitar su votación.

Cuando algo no suena lógico, decía mi abuela, suena metálico. En este caso, creo que la izquierda está pagando la factura de mucho dinero en sus cofres para las últimas dos campañas presidenciales de Andrés Manuel López Obrador. ¿Y los legisladores del PAN? Probablemente sucede lo mismo. Así como el dinero del narcotráfico infiltra las campañas electorales, igual sucede con el dinero de los monopolios. Todos los monopolios.

                Twitter: @rpascoep

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