Contra el olvido: Juan de la Cabada

Cuentista combativo, fundó la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios

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René Avilés Fabila 27/04/2014 00:00
Contra el olvido: Juan de la Cabada

Juan de la Cabada fue devoto del marxismo, para él la militancia en el Partido Comunista era sagrada. Cuentista famoso y combativo, que fundó la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y estuvo en España, durante la Guerra Civil. Pocos lo recuerdan o quienes lo hacen no ocultan un cierto desdén para su tarea literaria. Pero no todos los críticos han sido desdeñosos o injustos. Luis Leal, en su Breve historia del cuento mexicano, editado por Pedro Frank de Andrea, en 1956, explica: “Juan de la Cabada (Campeche, Camp., 1903) se dio a conocer como gran cuentista con su obra Paseo de mentiras (1940), en la cual colecciona varios cuentos de diversa índole. ‘Sus cuentos y narraciones —dice Sánchez Barbudo en tal recuento literario— están llenos de atisbos, de hermosas promesas. El cuento llamado La niña y el de María La Voz… nos parecen de lo mejor… en ambos, sobre todo en el segundo, el recuerdo de Valle Inclán es inevitable. El libro toma el nombre del último cuento, La cantarilla; paseo de mentiras, o chan-paseo, entre los mayas, es un paseo corto, contrapuesto al noj-paseo, paseo grande, paseo de verdad, esto es, la muerte. En todos sus cuentos De la Cabada descubre al hombre de rasgos firmes”.

   Una crítica literaria inexperta y perversa ha dejado de lado a infinidad de magníficos escritores que gozaron de una sólida reputación. A Juan de la Cabada, por ejemplo. Personajes como Andrés Iduarte, Andrés Henestrosa y José Luis Martínez elogiaron su literatura y, desde luego, el ser un autor poco común en las letras latinoamericanas.

  En el libro de Enrique Congrains Martín, Antología contemporánea del cuento mexicano, 1958, incluyen su relato La botica y al precisar sus cualidades dice que parece mejor dispuesto para la narración oral que para la escrita. El antologista explica que Juan posee “una reiterada tendencia a la dispersión”. Sin embargo, pese a estas observaciones injustas, sucesivas antologías recogen sus cuentos: En 1956, el Anuario del cuento mexicano del INBA selecciona Llovizna como uno de los mejores relatos del año. Esta misma historia la toma Emmanuel Carballo para ponerla en El cuento mexicano del siglo XX. También aparece en la antología de María del Carmen Millán y en otras.

Un buen estudio sobre Juan de la Cabada se debe al crítico Alejandro Miguel. Es el prólogo de Cuentos rescatados. Son 12 los salvados: “cinco de ellos fueron publicados en periódicos de escasa circulación, editados por urgencias del Partido Comunista...”. La introducción hace un recuento de sus publicaciones incluyendo las ediciones del Fondo de Cultura Económica y la publicación de sus Obras completas por la Universidad Autónoma de Sinaloa, en los momentos en que Juan aparecía en la televisión acompañado por Cristina Pacheco, donde hacía alarde de ingenio, cultura y sencillez.

Alejandro Miguel contrarresta las afirmaciones acerca de que la capacidad oral de Juan le restaba méritos a su literatura. El crítico precisa: “De la Cabada es el cuentista mexicano por antonomasia; aportó al cuento la claridad y la sencillez en el aspecto formal y el carácter nacional, la posición partidaria y la ternura e ironía de la vida humilde, cotidiana, en el plano de las ideas…”.

En una antología seria, inteligente y olvidada, publicada en 1945 por Manuel Lerín y Marco Antonio Millán (hombre muy cercano a José Revueltas), 29 cuentistas mexicanos actuales, Ediciones de la revista América, bellamente ilustrada por Julio Prieto y Salvador Pruneda, Juan de la Cabada aparece. La ficha sobre Juan lleva las siglas de Millán y vale la pena reproducirla: “Cuentista, novelista, nace tres años después que nuestro siglo. Antes de llegar a la mayoría de edad abandona Campeche para ampliar su horizonte en Cuba… Retorna a México y recorre el país en función de estudio y enseñanza. Comunista en épocas de represión, se singulariza por su combatividad y firmeza de convicciones. Sus primeros escritos —siempre atentos al problema social sobre su poderosa fantasía y su sencilla belleza— aparecen primero en El Machete, órgano del PC y después en la revista de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios... Ha publicado Paseo de mentiras e Incidentes melódicos del mundo irracional”.

    Entrañable amigo de Elena Garro, murió en la pobreza, sobre su féretro colocaron la bandera roja de la hoz y el martillo.    

www.reneavilesfabila.com.mx

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