Comunicación científica

Orillan a la comunidad científica a centrarse en temas “de moda” utilizando criterios sensacionalistas

COMPARTIR 
Raymundo Canales de la Fuente 15/12/2013 00:00
Comunicación científica

Recientemente, el premio Nobel Randy W. Schekman anunció en el prestigioso periódico británico The Guardian un boicot personal en contra de las revistas científicas más prestigiosas de mundo, entre las que se encuentran Science, Nature y Cell. Argumenta que dichas publicaciones orillan a la comunidad científica a centrarse en temas “de moda”, utilizando criterios sensacionalistas y sobre la audiencia que van a generar, sin tomar en cuenta los criterios estrictamente científicos. Finalmente, concluye que son parámetros basados en el dinero los que apoyan o excluyen trabajos científicos y no su valor intrínseco. Es un hecho conocido que las circunstancias en las que un autor es aceptado para publicar en este tipo de revistas traen aparejado un acceso mucho más eficiente al financiamiento para nuevos proyectos y, por otro lado, han publicado retracciones muy serias; por ejemplo, en desarrollo de embriones clonados. Se puede apreciar, en casos extremos, según el autor, el desarrollo de marcas de artículos a la venta a partir de trabajos publicados en esos medios. Alternativamente, propone una difusión científica de libre acceso; inclusive propone una nueva revista científica online gratuita, como las que ya existen. Los argumentos ponen en un serio aprieto a las publicaciones citadas, de donde ya salió una respuesta afirmando que ellos siempre han apoyado el trabajo científico, independientemente de los temas que abordan. Evidentemente, esto no es cierto; por supuesto, existe una línea de corte político y económico subyacente que quizás está también influida por algún grado de conservadurismo.

Las razones por las que en dichos medios no se consigna el trabajo en embriones humanos o en stem cells, quizá tienen que ver con la imposición argumentativa de una sociedad occidental que, paradójicamente, ha tenido un retroceso hacia las posturas conservadoras, inclusive a costa de la salud humana. En este espacio he abordado ya el desarrollo de la medicina regenerativa, que requiere de inversión en ciencia y tecnología para curar o controlar grandes problemas sanitarios vigentes, y, si el tema es coartado por estos criterios, se impedirá el progreso.

Las asociaciones entre los defectos educativos y la violencia son otro de los tópicos, bajo la perspectiva del científico, que se encuentran censurados por los consejos editoriales, lo que pone en relieve también factores políticos en sus decisiones.

Cuando toma la palabra un ganador del máximo galardón en ciencia, los análisis cobran importancia, sobre todo, tratándose de un análisis tan cuidadoso; él afirma categóricamente que los trabajos que lo condujeron al premio los publicó en esos medios, pero que nunca más volverá a hacerlo.

Debemos pensar seriamente en fortalecer las publicaciones regionales y en nuestro idioma; no hay otra salida si pretendemos crecimiento tecnológico, científico y económico.

Comparte esta entrada

Comentarios