Reformas a los registros y catastros

La reorganización buscará que exista una mayor seguridad jurídica inmobiliaria.

COMPARTIR 
Raúl Contreras Bustamante 11/01/2014 01:05
Reformas a los registros y catastros

El 2013 será considerado como emblemático en materia de reformas constitucionales y legislativas. Cuando el presidente Enrique Peña Nieto declaró que en los 120 días que faltaban para que finalizara el año habría grandes transformaciones, nadie podía prever que serían en la cantidad y profundidad que resultaron.

Se lograron consensos políticos en temas diversos que van más allá de los cambios estructurales que se esperaban y que vale la pena ir estudiando cada una de ellos para su comprensión y comentario.

A medida de que las reformas vayan siendo ratificadas por las Legislaturas de los estados y promulgadas por el titular del Poder Ejecutivo, esta columna tratará de analizarlas y explicarlas como un ejercicio de información que coadyuve a su divulgación y entendimiento.

El 27 de diciembre pasado se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Decreto de la declaratoria que adiciona la fracción “R” al artículo 73 de la Constitución, la cual faculta al Congreso de la Unión para expedir una ley general que armonice y homologue la organización y el funcionamiento de los registros públicos inmobiliarios y de personas morales de las entidades federativas y los catastros municipales.

El Congreso deberá de expedir la ley reglamentaria, previa consulta a las entidades federativas, en un plazo no mayor a 180 días.

Llama la atención entender cuál fue el motivo por el cual la Federación logró que los diputados federales, senadores y, después, los Congresos estatales, le concedieran la facultad de legislar en estos dos tópicos y limitar la esfera de competencias jurídicas de las entidades federativas.

El artículo 121 de la Constitución determina que los bienes inmuebles se regirán por la ley del lugar de su ubicación; y, por su parte, el 115 determina que son los ayuntamientos quienes tienen la potestad de administrar la propiedad inmobiliaria.

El gobierno federal no tiene ninguna experiencia en el manejo de registros públicos inmobiliarios ni de catastros. No lleva ninguno. ¿Cuál es la experiencia o capacidad que puede transmitirle a las entidades?

La explicación que encuentro a esta acción centralizadora es la condescendencia de los gobiernos estatales para que surja —a través de una legislación federal— la obligación de poder actualizar y hacer subir los valores catastrales e incrementar la captación de impuestos prediales.

Hay estados en los cuales la diferencia entre el valor catastral difiere de forma radical al valor real de los inmuebles, pero las autoridades estatales y municipales han tenido miedo de hacer la tarea de actualizar y subir las contribuciones a efecto de no tener reacciones del electorado y perder popularidad.

Es una realidad inobjetable que los estados financian casi todo su gasto público con recursos provenientes de la Federación, captados por la Secretaría de Hacienda mediante impuestos federales.

La mayoría de las entidades prefieren estar negociando con el gobierno federal mayores aportaciones que dedicarse a hacer su propia tarea recaudatoria.

Dentro de los acuerdos de coordinación fiscal, las entidades deben subir la recaudación de ingresos locales para que existan mayores ministraciones hacendarias.

Se percibe que con la reorganización de los registros y catastros, a través de la nueva ley federal, se desprenderá la obligación de implementar la actualización de los valores catastrales; el uso de medios electrónicos para la verificación de las superficies reales construidas; el uso de avalúos comerciales para las compraventas; y una serie de elementos adicionales, con lo cual los estados y municipios incrementarán su captación de impuestos.

Independientemente, se buscará que exista una mayor seguridad jurídica inmobiliaria como una base que permita que la inversión en ese rubro se incremente y sea una palanca de desarrollo nacional.

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red