Desafíos de la educación

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Raúl Contreras Bustamante 28/12/2013 00:00
Desafíos de la educación

Este año se consensó a nivel constitucional una importante Reforma Educativa. Ya se aprobaron las leyes reglamentarias y, en la actualidad, se está en proceso de implementación.

Las reacciones de un grupo del magisterio convirtieron las reformas estructurales —de manera prioritaria— en un problema laboral, dejando de lado otros aspectos importantes.

Desde hace tiempo, el periódico español El País ha estado publicando una serie de informes y análisis respecto a la información estadística publicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Se refieren a la edición 2012 de las pruebas PISA, que la OCDE aplicó a 510 mil estudiantes de 15 años, en 65 países, para medir los niveles educativos.

Los resultados no pueden ser más preocupantes para nuestro sistema educativo. En los resultados en matemáticas, México aparece en el lugar 53; en comprensión lectora, en el 52; y en competencia científica, hasta el 55.

El analista principal de la OCDE, Pablo Zoido, aseguró que “gastar más en educación no tiene que ver con los mayores rendimientos. Casi todos los países han aumentado los gastos; el aumento contribuye sólo a ciertas mejoras”.

Sin embargo, en materia de inversión financiera, un aspecto que resulta destacable es que “a más equidad en el reparto de recursos, mejor rendimiento”.

Quiere decir que el presupuesto que México destina a la educación —que es enorme y significa el principal concepto de gasto— está distribuido con criterios de asignación que no resuelven el problema de la desigualdad.

Otro aspecto interesante del análisis es que en los países donde hubo buenos resultados se observa que la carrera docente está profesionalizada: se puede aprender durante toda su trayectoria y progresar.

Además, la OCDE considera “fundamental” la relación entre entorno socioeconómico y rendimiento; que los alumnos más desfavorecidos socioeconómicamente son más propensos a repetir curso; y que siempre, el sistema escolar en su conjunto, debe tener en marcha mecanismos de rendición de cuentas.

Es una lástima que estos estudios no se estén difundiendo por las autoridades en momentos en que la principal demanda de la Coordinadora magisterial es su rechazo a la evaluación de los docentes.

También es lamentable que las dirigencias magisteriales no estén presentando sus propios estudios, experiencias y enfoques al problema del estancamiento de la educación en el país.

Hay que reconocer la importancia que tiene en el proceso pedagógico el maestro. En miles de escuelas del país hay carencia de mobiliario y equipo; vidrios rotos; faltan hasta pizarrones y gises. Es obvio que el profesor es el único elemento que hace posible el proceso de enseñanza-aprendizaje.

También es un hecho que en infinidad de escuelas el director está al frente de la institución no por sus conocimientos y méritos académicos, sino por cuestiones sindicales o políticas. Sin una adecuada organización escolar, el profesor es lo único que queda.

En las escuelas privadas, que han abierto en todo el país con la complacencia de las autoridades educativas, donde la educación se considera como un simple negocio y se carece de vocación pedagógica, es también obvio que los educandos salen de esas aulas con serias deficiencias formativas.

El problema de la mala calidad en la educación no es exclusivo de la que se imparte en las escuelas públicas. A las aulas de educación media y superior acceden egresados de escuelas privadas cuya formación a veces asusta.

Si México desea salir del subdesarrollo y la mediocridad en que está actualmente colocado, la SEP debe corregir el rumbo de todo el ramo.

Hasta ahora, todo se ha enfocado en la educación que el Estado imparte de forma directa, pero se olvida que los particulares tienen de manera concesionada la responsabilidad de coadyuvar en la tarea y tampoco lo están haciendo como se debería.

¡Feliz año 2014!

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