Todo está perdido

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Pedro Cárdenas 30/03/2014 00:19
Todo está perdido

Un hombre (Robert Redford) que navega por el Océano Índico en su velero se enfrenta a varias dificultades en altamar. A pesar de ser un experto en navegación tendrá que ceder ante el imponente azul. J.C Chandor es el director y guionista de esta gran cinta. Aunque parezca ser un guión sencillo, tiene una complejidad enorme. La interpretación es realmente sorprendente, ya que es el único actor y pasa gran parte de la película sin apenas balbucear una sola palabra. Por momentos, aparenta ser una cinta muda. La dirección es magnífica y ejecutada a detalle.

Redford actúa de forma tan convincente que el propio espectador no puede evitar simpatizar con el protagonista. El personaje conoce de pies a cabeza su velero y es gran conocedor del océano, pero a veces eso no es suficiente contra las fuerzas de la naturaleza, en lo que se convierte en una batalla por sobrevivir. Su velero acabará por tener un papel protagónico en la historia, ya que Redford depende de él para seguir adelante, aunque se encuentre en pésimas condiciones. Al final del día, el navegante depende de sus únicos utensilios, que son un mapa y un telescopio náutico.

Todo está perdido cuenta con una banda sonora majestuosa que es vital para el filme, ya que el diálogo no predomina. Te ayuda a identificarte con el personaje, encontrándote con un lapso de soledad absoluta. Llega un momento en el que pierdes la fe y la poca esperanza que te queda ligada al personaje. Ves en el protagonista una agonía y desesperación imponentes, pero observas que nunca pierde la cabeza. Son las cosas pequeñas las que lo empujan a seguir adelante, ya sea el mapa, las latas de comida o un simple juguete de recreación. Te hace pensar en las cosas tan básicas del día a día que no valoras, pero que son indispensables, y más cuando te encuentras en una situación así.

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