Un poco más

No estacione su vida valiéndose de recuerdos.

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Paola Domínguez Boullosa 18/08/2014 00:00
Un poco más

                Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.
                Francisco de Quevedo

En la vida siempre hay que desear un poco más. A la vida hay que exprimirla todos los días con nuevos deseos, aun los consolidados deben reconsiderarse, sólo así sabremos de lo que somos capaces. El deseo mueve, cambia, transforma y devuelve… devuelve incluso el tiempo que creímos perdido, simplemente, porque el deseo renueva todo lo que está a su paso… y en la vida obligatoriamente hay que renovarse.

Renovarse en ideas en sentimientos, en razones y hasta en atavíos que nos permitan a toda costa seguir deseando siempre… un poco más.

Un poco más del presente, del futuro y también de ese pasado al que no hemos hecho más que darle vida una y otra vez. Al pasado también hay que renovarlo, porque sea lo que sea que haya traído hay que sacarle lo mejor, siempre lo tiene, siempre lo hay. No estacione su vida valiéndose de recuerdos, porque si han sido buenos podremos generar unos mucho mejores y si no lo han sido tanto habremos seguramente superado el mal trago y se nos presentará la maravillosa oportunidad de volver a desear y a la espera de disfrutar de nuevas experiencias, de nuevas y mejores elecciones y de un poco más, un poco más de vida para vivirla mejor que antes…

 Por eso siempre hay que desear más, porque lo mucho se vuelve poco cuando nos damos cuenta que ese no es el escenario final sino sólo una incipiente muestra de lo que puede llegar a ser.

Por eso hoy le invito a procurarse de deseos, no deje de desear aunque lo deseado se haya hecho realidad, aunque lo deseado haya sido un error o un fracaso en su momento, no importa… inténtelo de nuevo las veces que sea necesario porque sólo se trata de ir un poco más allá de lo que se ha vivido para vivir lo que uno está dispuesto a vivir, porque eso también se elige…

Podemos elegir una vida a medias, elegir una vida media, o elegir una vida más allá de la media impuesta por nosotros mismos, nadie ni nada puede limitar nuestra elección, sólo uno mismo cuando se limita  por propia voluntad, cuando se constriñe en razones, en pensamientos y en sentimientos por miedo, por derrotas no superadas, por inseguridades remisas o  por el terrible autoconvencimiento de no poder, de no merecer o peor aún de no desear…

Recuerde que el primero que debe permitirse otra oportunidad es uno mismo, que falle o no, y que lo logre nuevamente o no es sólo cuestión de tiempo, o de la necesidad de seguir aprendiendo o perfeccionando eso que somos. Las oportunidades existen siempre que así nos lo hayamos propuesto, porque si queremos alcanzar un deseo nada nos lo puede impedir más que las barreras auto impuestas, y si se ha logrado, se debe seguir deseando algo más, algo que  nos lleve más lejos, que nos obligue a superarnos y a descubrir nuevas cosas, nuevas ideas, nuevas razones, nuevos pensamientos, nuevos sentimientos, nuevas ilusiones y también nuevos deseos.

Todo cambia todo el tiempo, nadie es ya quien era cuando deseó algo y lo logró o fracasó, hay que renovarse y permitirse desear una vez más… un poco más. No deje que la vida se pase así sin más, mejor aproveche el tiempo que venga y como venga para desear un poco más, porque siempre hay algo nuevo ahí afuera que le está esperando, no se resista a esa necesidad del permanente cambio, es seguro que le vendrá bien y le mejorará la vida… una vida buena, una vida más allá de la media impuesta por nosotros mismos. Créame estamos obligados  siempre a hacer un poco más por ella… por nosotros. Y así, tendríamos que ver la vida para lo bueno y para lo no tan bueno, como sólo un poco más, porque nada es eterno y nada es igual, por eso, sólo por eso, lo mucho nunca puede ser suficiente para quien lo  ha logrado ni tampoco para quien no lo ha vivido siquiera… porque para aquel que lo ha logrado es sólo una señal de que está preparado para ir un poco más allá y para quién no, es también sólo una señal, que le exige darse una nueva oportunidad. En la vida no vale una experiencia para calificar un hecho y quedarse con eso para siempre. En la vida hay que seguir buscando las mejores oportunidades que nos permitan cambiar la experiencia y el hecho, aunque sólo sea para saber que lo hemos intentado.

Por eso, no deje nunca de desear y menos aún de trabajar por conseguir que esos deseos se conviertan en la realidad. Haga siempre un poco más por usted y créame que no hay nada mejor que trabajar por uno y en uno mismo, porque  al final es ahí donde la vida se evalúa y se elige.

Por eso no dude de sus deseos, ni permita que otros le hagan dudar… si desea, es porque lo necesita, si el deseo está ahí en su pensamiento… inténtelo, sólo depende de usted y de un minuto de valentía para regalarse otra oportunidad…  Permítase conocerse y admirarse a través de sus deseos… pocos lo hacen y no se imagina el poder que es capaz de generar en uno mismo, porque no somos más que el resultado de aquellas cosas que decidimos elegir hacer y sí,  en cada elección va la impronta de un deseo, por eso, no se fije tanto en si la experiencia para lograrlo ha sido positiva o no… al final eso no califica a su deseo, sino quizá,  a que sólo la forma no ha sido la más adecuada para hacerlo realidad. Hágalo nuevamente, inténtelo un poco más… buena suerte, felices deseos y felices realidades…

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