Eso que todos tenemos…

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Paola Domínguez Boullosa 07/07/2014 00:00
Eso que todos tenemos…

Cuidado con el hombre que habla de poner las cosas en orden.

Poner las cosas en orden siempre significa poner las cosas bajo su control… 
Denis Diderot

 

A veces… quizá con demasiada frecuencia… algunas personas irrumpen en la privacidad ajena a fin de implementar un poco de eso que suelen llamar “orden”… sólo a su parecer, claro está… porque cada quién tiene su “orden” y sus tiempos… pero existe esa característica humana de pretender siempre saber lo que al otro le vendría bien en su vida… y poco le importan las razones que se le den… y poco le importan las experiencias que los demás hayan vivido y las decisiones que hayan  tomado para este tipo de  “ordenadores” de vidas ajenas… Increíble… porque tratándose de la vida… no hay parámetros igualitarios que aseguren algún tipo de éxito, la vida en sí misma para cada quien tiene un orden de procesos necesarios,  independientes y absolutamente individuales… la vida de cada uno tiene un orden el cual sólo depende, o debería depender, de las decisiones y elecciones de quien la vive… porque nadie sabe mejor que uno lo que necesita… Lo cierto es que los “ordenadores” de vidas ajenas, suelen creer saber  no sólo lo que el otro necesita sino también todas aquellas cosas que le permitirían ser feliz, porque creen y sienten además… que quien intenta vivir su vida no sabe hacerlo… una postura absolutamente soberbia, pero muy real desde su perspectiva… y así son y así viven siempre intentando a través de críticas llenas de buena intención o no, que se haga aquello que de acuerdo con sus parámetros y criterios es lo correcto, es lo ordenado… es la felicidad… Terrible por donde se mire, porque si en la vida el orden es cuestión de procesos necesarios, independientes e individuales, el valor de lo que se llaman orden, corrección y felicidad es por tanto absolutamente subjetivo… depende de cada quién y no puede estar nunca en tela de juicio, lo que a cada quien le hace feliz y lo que no… lo que es correcto o lo que no, o lo que es una vida ordenada y lo que no… es cierto que existen normas universales basadas en el respeto, pero… nada más. Respeto, que poco o nada le importa a aquellos que deciden, como si de una obligación moral se tratase, sentar cátedra sobre lo que debe ser la vida de uno… y no… habrá vidas con mayores o menores aciertos, pero lo que es seguro es que aquel que es dueño de su vida hace todo lo posible porque ésta sea una vida buena para lo que él cree, siente, considera y reconoce como positivo… difícilmente alguien en su sano juicio trabaja en función de arruinar su vida por gusto y convicción o sí… pero esa también es su decisión… La vida de cada uno es de cada uno y, lo que en ella pase es también decisión y criterio individual, o a lo menos eso  es de  esperar... que uno sea responsable de su propia vida, cosa que también olvida quien decide organizar lo que desde su punto de vista considera fuera de orden… por supuesto su “orden”… Y equivocamos  las respuestas y las reacciones porque ante estos ordenadores ocurre que uno… o se deja llevar y convencer, o se auto-convence, o bien se siente absolutamente ofendido por la irrupción… y puede ser que la intención del ordenador no sea del todo buena, pero puede ser también que sí lo sea… y sea una forma o la otra, nosotros no tenemos el control, sin embargo nos corresponde responder de la manera más razonada y coherente posible, y no se trata de intentar hacerle comprender al otro nuestra visión del mundo y mucho menos convencerle, porque de esa manera estaríamos haciendo lo mismo que ellos… no, la estrategia más inteligente es responder con honestidad y con serenidad porque todos tenemos ese algo que nos hace diferentes... ese algo que nadie tiene,  ese algo que nos rige, ese algo que nos ayuda a salir adelante, ese algo que nos es tan propio como nosotros mismos, ese algo que reconocemos y nos gusta y nos hace sentir orgullosos de quienes somos… ese algo que nos hace sentir seguros siempre… a pesar de todo… ese algo que irremediablemente también y puede ser criticable y hasta inadmisible, para algunos, pero que para nosotros es ese elemento irrenunciable que nos hace ser lo que somos… y al que por supuesto no vamos a renunciar… por eso siempre habremos de tener en cuenta la subjetividad de significados, las experiencias vividas, y la responsabilidad que conlleva vivir de la manera que queremos vivir. No importa que sean minorías quienes lo aprueben, finalmente no necesitamos ninguna aprobación más allá de la propia para decidir y elegir la vida que queremos para nosotros. Por eso hoy le invito a decidir y elegir su vida respetando siempre ese algo que todos tenemos y que nos hace diferentes, porque necesitamos de esas convicciones claras para poder vivir nuestra vida de la mejor manera posible. No tome nunca como algo personal esos comentarios de los ordenadores, finalmente son sus opiniones y sus criterios y tienen todo el derecho de exponer lo que así consideren, tienen tanto derecho como el que usted tiene de no aceptar como verdad para su vida… la verdad que para ellos es una vida ordenada, correcta y feliz…

Esa verdad es sólo su verdad, su responsabilidad, su proceso, su tiempo, su orden, su  visión sobre lo correcto y por supuesto y ante todo su felicidad… La felicidad es el punto central de cada vida y en cada vida se debe generar. No hay felicidades establecidas, no hay ni siquiera un concepto único, ni caminos únicos, ni personas únicas que gocen de ese privilegio, la felicidad es de todos Y para todos, pero cuestión de cada uno, de lo que cada uno quiera, necesite, desee, y le haga feliz… la felicidad no concibe órdenes y ordenamientos más allá de uno mismo, la felicidad no es igual para todos… y eso que todos tenemos y que es sólo nuestro es la manera única de ser felices… Por eso defienda, siempre defienda su manera de ser feliz, respétela y trabaje en ella, y siéntase seguro de eso que hoy le hace feliz y no se cierre… porque como todo en la vida lo que hoy nos hace feliz mañana puede cambiar… ni siquiera la felicidad es permanente, porque la felicidad debe también evolucionar… y no se ciña a verdades ajenas sobre el orden, lo correcto o la felicidad porque eso es subjetivo y sólo depende de cada uno… ellos también pueden cambiar, todo cambia, mejor abrace siempre su felicidad y los demás que busquen y encuentren la de ellos y si ya la tienen, y la quieren compartir, en esa visión también hay felicidad… feliz búsqueda, feliz encuentro…

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