Remansos

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Paola Domínguez Boullosa 25/06/2014 00:00
Remansos

Y llega el día en que debemos obligarnos a calmar la mente, en razón de no perderla... y llega el día en que debemos bajar el ritmo, a fin de no perderlo...

Es humano abusar de aquello que creemos tener con toda seguridad, hasta que comenzamos a sentir que lo perdemos, y eso mismo nos hacemos a nosotros mismos en la osadía de querer abarcar más de lo que realmente necesitamos... Porque lo único que realmente necesitamos... es poder seguir adelante todos los días con la misma fuerza y la misma pasión... y se nos olvida...

Siempre se nos olvida que la mente y el cuerpo deben funcionar en armonía, porque en solidaridad también padecen... por eso no vale de nada ejercitar una parte si no ejercitamos la otra, como tampoco nos resuelve descansar una parte y no la otra... simplemente porque nuestra unicidad no nos lo permite. El cuerpo y la mente están conectados y así necesitan estar para que funcionemos correctamente... y no, ni se mantienen ni viven de las mismas cosas, por eso hay que saber diferenciar qué necesitamos realmente para colaborar en esa armonía que debemos ser nosotros mismos y que, también... sólo depende de cada uno.

Por eso hoy le invito a reconocer cuáles son sus necesidades físicas y mentales y, sobre todo... cuáles sus remansos...

Los remansos son esos aquietantes, son esos espacios que disfrutamos y nos hace sentir plenos, son esos tiempos que nos regalamos, esos instantes que nos compartimos, son las risas que nos distienden, son las respiraciones que nos apaciguan, son los abrazos que nos calman o los besos que nos revitalizan, son, también, los instantes en los que soñamos despiertos, son esas charlas inolvidables... o los momentos en los que decidimos simplemente dormir... son los espacios donde ponemos también a trabajar el cuerpo, a fin de desconectar la mente, o ponemos a trabajar la mente, a fin de desconectarnos un poco del cuerpo...

Esos remansos... son esas pequeñas o grandes cosas que hacemos para sentirnos mejor sin importar las circunstancias, son esas obligaciones que nos debemos a nosotros mismos y que se nos olvida tantas veces cumplir... pero que, sin ellas, no seríamos más que simples seres inanimados cercanos a la autodestrucción.

Por eso, siéntase y haga lo que tenga que hacer para cumplir con la obligación de cuidarse, respetarse, quererse y atender esas necesidades absolutamente indispensables para poder hacer todo lo que desee en la vida, porque nadie lo hará por usted.

Elija con precisión qué requiere su cuerpo y qué requiere su mente, decida qué es lo que le hace sentir bien, respételo y hágalo, porque quien no se respeta a sí mismo en sus decisiones más elementales, poco o nada puede respetarse en lo demás...

Dedique más tiempo a su cuidado y se sorprenderá del tiempo que le sobra para hacer todo lo demás... porque el que se siente bien y piensa bien, es mucho más efectivo y eficiente en sus actividades y resuelve con otra actitud la vida...

...Y la actitud que tenemos ante la vida es el resultado del cuidado y el respeto que nos tenemos a nosotros mismos, quien se siente bien con uno mismo, se siente también bien con la vida, con lo que pasa en ella y con las oportunidades que se  presentan todos los días…

El enojo, el cansancio, la negatividad, el pesimismo, la falta de determinación, la ausencia de decisión, la incapacidad de elegir, la dependencia... la eterna queja, el dolor sin fundamento clínico, la culpa, la irresponsabilidad... e incluso la necedad, la soberbia, la altanería y el capricho son resultado de un mal cuidado y procuración a uno mismo y sus necesidades, porque nada ni nadie podría tener la capacidad de afectarle, a menos que usted tenga la incapacidad de conocerse a sí mismo y no saber que, si usted se siente bien, nada ni nadie  puede perturbarle, y si fuese el caso... que la merma ajena sea la mínima, porque igualmente sabría qué hacer para reponerse lo antes posible...

Recuerde que nadie está capacitado para cuidarle ni tampoco para protegerle de usted mismo, ésa es su responsabilidad, vivir de la mejor manera que pueda, y sepa vivir, porque aprender a disfrutarnos también nos corresponde.

Elija sus remansos y cumpla con ellos, se sorprenderá del cambio que harán en su vida. Sobre todo por la calma que son capaces de procurar cuando uno sabe en sí mismo que tiene todas las herramientas para reponerse de lo que sea que pase, ése es finalmente el mensaje: saber que conocemos cómo estar bien con nosotros mismos, pase lo que pase, y ése es de los mayores aprendizajes que podemos tener, porque sólo así sabremos diferenciar aquellas cosas que forman parte importante de nuestra vida y cuáles no... la gente, los pensamientos, las emociones, las acciones… elija todos los remansos posibles para reponerse por sí mismo…

“Dad al hombre salud y metas a alcanzar y no se detendrá a pensar sobre si es o no feliz”, George Bernard Shaw... Hágase de salud, hágase de metas... y no tendrá razón para preguntarse si es feliz...

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