La determinación

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Paola Domínguez Boullosa 16/06/2014 00:00
La determinación

Cada vez con más fuerza la gente intenta encontrar la fórmula mágica para parecerse a lo que aspira ser, y pocas, muy pocas veces se esfuerza para ello, porque todos fácilmente, con un poco de creatividad o por imitación podemos parecer, pero son pocas las personas que se convierten finalmente en lo que siempre soñaron de sí mismas…

Porque ningún cambio es fácil cuando es verdadero, y nada se logra tan sólo con desearlo. Dice Goethe: “No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer se debe también hacer…”.

Como consultora en imagen pública y como coach le aseguro con conocimiento de causa, que no hay fórmulas mágicas que le permitan ser sólo pareciendo. Porque se es o no se es y, la realidad vigorosamente desmantela cualquier verdad aparente. La esencia humana no se modifica per se, uno mismo la perfecciona o la envilece a través de sus actos…

Si usted desea ser, lo que quiera ser, sólo debe hacer todo lo posible para serlo y para ello debe estudiarse y aplicar su auto-conocimiento y debe además de querer ser, hacer todo lo posible para serlo. Los deseos no se materializan únicamente a través de la mente, se necesitan agallas para aprender a soñar despierto y para poder caminar hacia sus sueños… sin perderse.

Por eso el cambio no es para todos y no en todos se manifiesta, porque el primero que debe saber quién es y que quiere es uno mismo, y sólo uno puede decidir si eso que quiere puede hacerse realidad o no, porque cada uno conoce sus alcances, sus límites, sus fortalezas, sus debilidades, sus necesidades, cada cual ha aprendido o no, de sus dificultades y de sus aciertos, y finalmente… cada cual sabe sobre todo, si para eso que debe hacer tiene la determinación…

De eso depende todo, de la determinación con la que uno elija y decida ser lo mejor que pueda llegar a ser. No se trata —porque nunca se ha tratado— de modificar la apariencia solamente, ni tampoco de matizar el aspecto de sus palabras o su tono, no se trata tampoco de corregir modales o formas, mucho menos de cambiar colores o texturas, en sí mismo nada significan esos cambios si no van acompañados de un objetivo central de un proyecto real personal y único.

Por eso para cambiar no basta con parecer que se ha cambiado, el que cambia vive un proceso diferente en su vida, un antes y un después, y no siempre se mantiene por el deseo de cambio sino por la necesidad, las necesidades cambian el rumbo de la vida porque en eso radica realmente el fundamento del cambio.

Por eso hoy le invito a discernir los cambios reales de los que no lo son, porque la esencia siempre vence la apariencia de quien cree que la implementación de mínimos hace grandes transformaciones. Dónde no hay determinación no hay cambio. Ése es el primer paso… la determinación…

La determinación es saber discernir, distinguir, tomar una resolución, elegir y fijar los términos para la acción… es la osadía, es el valor de enfrentarse a un mismo para ser mejor. Es la valentía de enfrentar lo que somos y lo que hemos hecho de nosotros y saber diferenciar entre lo que debe quedarse y lo que debe irse de acuerdo con nuestras necesidades presentes y futuras…

Se necesita determinación para el cambio, porque lo primero que debe asumirse es que podemos ser mejor de lo que somos y, que para ello, es necesario que dejemos parte de lo que hasta ese momento hemos sido y fijarnos nuevas metas y objetivos hacia lo desconocido y lo desconocido siempre implica un miedo para quien no se sabe lo suficientemente capaz de enfrentar lo nuevo.

Se necesita determinación para dejar de pensar como pensábamos y actuar como actuábamos y ser como éramos,  se necesita humildad para poderse evaluar constantemente, se necesita fuerza de voluntad para no regresar a lo conocido, porque se necesita saber todo lo que sentimos para dejar de sentir… y empezar a sentirse diferente…

La determinación…  es lo que se necesita para todo lo importante en la vida… para recordar, para olvidar, para retener lo valioso de uno mismo, y también para deshacerse de los miedos y de tantas limitaciones auto-impuestas que desdibujan las oportunidades.

Por eso no abrace la idea de un cambio que no se sostenga en una firme determinación, porque podemos, todos podemos sufrir de flaquezas en los procesos de nuestra vida… pero los cambios importantes no las admiten repetidamente, ni tampoco, suelen surgir si la determinación no es clara recuerde, el cambio es necesariamente personal… porque nadie, nadie podrá cambiar en base al interés ajeno…

El que se desee o no cambiar depende únicamente de las necesidades propias, nunca de las ajenas, no existen cambios permanentes en función de agradecimientos, ni de expectativas ni por satisfacciones ajenas… el que le prometa cambiar por algo que no sea reconocido por su propio interés, no durará… así que no espere que eso suceda igualmente, si es usted quien desea un cambio o lo necesita no espere que nadie lo haga por usted o le intente convencer de que lo hará…

Los cambios importantes en la vida de cada uno, son sólo responsabilidad de cada uno, por eso se necesita determinación para saber que pase lo que pase se seguirá hasta el final.

Ningún cambio es sencillo, todos tienen su complejidad, pero una complejidad soportable e incluso confortable si el deseo, la necesidad y la voluntad se unen… por eso si cree que ha llegado el momento de cambiar simplemente hágalo y vaya resolviendo día a día los nuevos retos… y no tema recuerde las palabras de Antoine de Saint-Exupéry: “El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe a dónde va”… sólo elija bien su camino…

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