Porcentaje de vida

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Paola Domínguez Boullosa 02/04/2014 00:00
Porcentaje de vida

El porcentaje o tanto por ciento es la cantidad de rendimiento útil que dan 100 unidades de algo en su estado normal...

Útil o inútil... Se lo digo porque una de las mejores enseñanzas que me ha  dado mi padre es aprender a ver la vida en porcentajes... ¿Sabe usted cuánto por ciento ha significado el proceso más difícil o el mejor de los procesos en su vida? Haciendo números... tome su edad actual como el 100% y, ahora, calcule el tiempo que ha invertido en sus buenos y en sus no tan buenos procesos... esa es su vida hasta hoy, en porcentajes, y... ¿qué hacer para que cada día los porcentajes sean menores o mayores? Según sea el caso... vivir, vivir sin volver a lo vivido y viviendo lo mejor que se pueda vivir...

Visto así, cuando sentimos, creemos y pensamos que algo nos ha arruinado o nos ha hecho muy plena la vida, estamos en un completo error, porque no es lo que pasa en la vida lo que nos ha arruinado o ha hecho que sea plena, la vida no se hace a sí misma, somos nosotros, que día a día vamos llenando nuestra vida de porcentajes útiles o inútiles.

Somos nosotros llenando nuestro 100% de vida —hasta el momento—, de remanentes negativos, de etapas no superadas, de complejos no trabajados, de mentiras encubiertas, de falsas apariencias y, también, hemos sido nosotros dando lo mejor de nosotros mismos... Esa será nuestra vida al final, el equilibrio o no de porcentajes, porcentajes que sólo varían según sigamos viviendo y evolucionando, porque de no ser así, seguiremos incrementando el porcentaje inútil de nuestra vida... mientras la vida se nos pasa.

Por eso hoy le invito hacer la cuenta de sus porcentajes. Hoy le invito al análisis de aquellas cosas que han marcado su vida para bien o para mal y calcular cuánto valor tienen realmente en su vida, porque a veces ocurre que cuando exageramos los daños causados o las ilusiones perdidas, convertimos  nuestra vida en algo que no es... y, sobre todo, no merece ser. Hágalo, se dará cuenta que no todo tiene la importancia que pensaba y si sí es que la ha tenido, es porque usted se ha empeñado en seguir repitiendo aquel suceso una y mil veces para bien o para mal... porque la vida no se repite nunca a sí misma ni tampoco ese suceso, eso, sólo lo repetimos nosotros en nuestra incapacidad de comprender que nada es permanente y, al insistir en ello... le reducimos todos los días... el porcentaje a nuestra felicidad...

¡Y recuerde que hasta lo bueno no puede seguir siendo igual de bueno... hasta lo bueno tiene que ser mejor, mucho mejor..!

Ábrase a la vida, cambie lo que tenga que cambiar, empezando por su pensamiento, sus creencias y sus sentimientos, y esfuércese en lograr que esos porcentajes que desea formen parte importante de su 100%, y enfóquese en desarrollarlos cada día.

Ese 100 es su vida y no su vida completa, sino lo que hasta hoy ha vivido, lo que le quede por delante es el tiempo que tiene para hacer que la variación de esos porcentajes le mejoren el recuento —o a lo menos—, que sea más real, según lo que habrán de significar todas sus decisiones y sus elecciones...

Sencillo, quizá; complicado, también quizá... lo cierto es que ningún pasado bueno o malo puede justificar el que hoy no haga cambios para mejorar esos porcentajes, porque... todo tiene que evolucionar. La idea central no es otra que hacer de lo bueno algo aún mejor y de lo malo hacer todo para reducirlo a su mínima expresión, y eso sólo se logra viviendo conforme a lo que uno siente que debe vivir, que merece vivir...

La vida al final no es justa o injusta, es simplemente eso... la vida de cada uno, lo que le ha tocado vivir y el resultado de la suma de todas esas elecciones sustentadas en todos esos sentimientos, creencias y pensamientos, situados en un tiempo determinado. El grado de justicia se lo otorgamos nosotros en el momento en que nos decidimos a hacer nuestro lo que nos corresponde, a luchar por eso que deseamos, a olvidar lo que se tenga que olvidar o a vivir con lo que tengamos que vivir... pero que cada tema ocupe el lugar que le corresponde en su vida ni un minuto ni una hora de más... ni un porcentaje mayor o menor...

Y que no le importe el porcentaje que hoy ve, si usted así lo decide, puede comenzar a cambiar aquello que considere más importante, y hágalo ya...  porque nunca sobra el tiempo para disfrutar cuando uno alcanza ese estado de paz que le dice que está haciendo todo lo humanamente posible para lograr de su vida una vida humanamente magnífica, así que no se demore, que nada ni nadie le detenga, todos deberíamos saber bien hacia dónde queremos ir... y, por favor, no se distraiga... sólo tiene una vida, sólo un 100% que cubrir, usted decide qué predomina... Mucha suerte.

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