Resolución 66/281

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Paola Domínguez Boullosa 24/03/2014 00:00
Resolución 66/281

La felicidad es un asunto meramente personal. La felicidad es responsabilidad de cada uno... no depende de nada ni de nadie, sólo tiene un origen y un fin... Si además se tiene la pericia y la inteligencia suficiente, posiblemente sea de esas únicas cuestiones que nunca mueren... solamente se transforman y se transmiten...

El dilema al que muchas personas se enfrentan ante esa felicidad que buscan y no encuentran es que la felicidad no se puede hallar fuera de uno mismo. La felicidad es un autodescubrimiento personal al que sólo se llega a través de la introspección, el autoconocimiento, la autoexploración, por eso, es común escuchar que la felicidad es sólo momentos, porque son pocas las personas que se atreven a convertirse a sí mismas como únicos proveedores de su felicidad.

La felicidad no viene después de lo que ocurre, viene desde antes, la felicidad  nos provee... pero sólo nosotros proveemos a esa felicidad. Nuestra felicidad sólo puede sostenerse a través de nuestros pensamientos, ideas, creencias y sentimientos, por eso no le importa a quien es realmente feliz lo que sea que pase, lo que se quede, lo que se vaya, lo que se tenga o se deje de tener... aquel que es realmente feliz, se sabe feliz siempre, a pesar de y por sobre todas las cosas, simplemente porque se tiene a sí mismo.

Complejo... sí, porque hemos desarrollado esa creencia educativa de que los satisfactores externos proveen la felicidad y no... al contrario, esa felicidad que usted ve no es más que la proyección de su propia felicidad, es simplemente la capacidad que usted tiene de calificar algo como feliz o no para usted... por eso, la felicidad se elige, no se encuentra ni se compra ni se hereda ni le es dada, la felicidad se elige todos los días o no, a través de las fuentes que le dan vida: sus pensamientos, sus ideas, sus creencias, sus sentimientos y la fortaleza con la que mantenga firme su voluntad de ser feliz…

Y se necesita... nada se necesita más que la felicidad. Y curiosamente, este pasado 20 de marzo se celebró el Día Internacional de la Felicidad, declarado así por las Naciones Unidas en su resolución número 66/281. Parece casi increíble que a la felicidad se le haya dado un lugar tan importante para el desarrollo de los pueblos en materia económica, social y medioambiental y, en realidad, no se equivocan, la gente feliz siempre es más productiva en todos los aspectos. Y como bien dice Ban Ki-moon: “La felicidad puede tener significados diferentes para cada persona, pero creo que todos podemos estar de acuerdo en que su logro implica trabajar para poner fin a los conflictos, la pobreza y otras circunstancias desafortunadas en las que viven tantos de nuestros semejantes”.

Al final... la felicidad se necesita para vivir, es parte fundamental del valor y del respeto que le damos a nuestra vida y, en su reconocimiento personal, radica también el valor y el respeto que le damos a las vidas ajenas, por eso es tan importante respetar aquello que le hace feliz a cada quien...

Hoy le invito a hacer un análisis minucioso sobre las cosas que le hacen feliz y sobre las cosas que usted hace todos los días en función de proveerse esa felicidad. Y coloque ese análisis en sus prioridades cada día, le aseguro que toda su perspectiva cambiará... se irá dando cuenta que hay tiempos que no deben perderse como se pierden, gente que debe irse de su vida, otra que debe quedarse, pensamientos que deben vencerse y otros que deben ganarse, ideas por realizar y otras que ya no tienen sentido, creencias que conservan su valor y otras que ya no valen nada para usted y sus intereses... y, sobre todo, se irá dando cuenta... que los sentimientos fluyen mejor... así que deje ir aquellos que ya no aportan ni sonrisas ni paz ni calma ni aprendizaje, créame, no le hacen ni le harán falta...

Y viva, viva esa felicidad porque en usted está que la elija todos los días, sólo depende de usted y de lo que planee cada día, usted elige qué pensamientos, ideas, creencias y sentimientos va a desarrollar para que su felicidad nunca deje de existir…

Prepárese para eso que está por venir, porque es muy probable que los problemas sean menos importantes, las circunstancias menos absorbentes, los procesos menos complicados y las relaciones mucho más selectas, porque cuando uno es feliz y sabe hacerse feliz... sabe definir muy bien sus responsabilidades, sus límites, sus injerencias, sus elecciones y el camino que debe seguir,  y recuerde no dejar de compartir esa felicidad sin reservas, se sorprenderá de la fuerza y la seguridad que es capaz de transmitir a otros.

Defina aquellas cosas que le hacen feliz, haga todo lo posible para hacerse feliz y deje de justificarse para no serlo, porque en realidad no existe razón alguna más que la incapacidad personal de negarse esa oportunidad todos los días... usted elige...

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