Nada nuevo

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Paola Domínguez Boullosa 17/02/2014 00:01
Nada nuevo

De hacer cosas ordinarias a hacer cosas extraordinarias existe una gran diferencia… considerar que lo ordinario pueda convertirse en extraordinario simplemente porque sí, es a todas luces un error, y me refiero a la confusión que tienen algunas personas con respecto a sus acciones, porque hay cosas que simplemente se tienen que hacer y no son y nunca serán extraordinarias, son simplemente, lo que se debe hacer…. y que esto último pueda convertirse en ordinario o extraordinario es cosa muy distinta.

Si bien todos tenemos un número ilimitado o no de responsabilidades a las que nos hemos comprometido, cumplirlas no hace de nuestras acciones, acciones extraordinarias sino simplemente acciones que son un deber conforme a lo que nos hayamos comprometido, a lo acordado, a lo esperado o a lo que nosotros nos exigimos a nosotros mismos, y eso… no nos hace ni hace a nadie extraordinario…

Ahora… en estas fechas donde el sentimiento aflora es menester especificar que tratar bien a nuestras parejas, ser sinceros, responsables, honestos, claros, amorosos, respetuosos y responsables, no es algo que haga al uno o al otro extraordinario ni siquiera la fidelidad, o la ausencia de violencia lo convierte a uno en extraordinario, eso y otras muchas otras cosas más son lo mínimo, son sólo lo ordinario, del deber que conlleva cumplir nuestros compromisos… educar a un hijo, amarlo, procurarlo,  no nos hace extraordinarios es simplemente lo que se debe de hacer, lo ordinario… el deber, lo mínimo esperado… cumplir con nuestro trabajo y dar lo mejor de nosotros no es hacer cosas extraordinarias, es simplemente cumplir con nuestro deber y con las responsabilidades a las que nos hemos comprometido…

Lo que sí puede hacer de nuestras acciones algo extraordinario es mantener la convicción, la fuerza, el amor y la pasión por aquello que hemos elegido y convertir lo mínimo esperado, lo ordinario o el simple deber en una experiencia única y permanente. Por eso lo ordinario y lo extraordinario son muy diferentes… porque no por hacer lo debido, o no hacer lo indebido… hacemos lo extraordinario.

Por eso hoy le invito a analizar esas diferencias y a nunca dejarse sorprender por sus acciones o las acciones de otro en el desempeño de algo que simplemente es su deber, lo esperado, o lo mínimo.

Lo ordinario es lo común, regular o bien, lo que sucede habitualmente. Lo extraordinario es aquello que se añade a lo ordinario, es aquello fuera del orden estipulado, de las reglas naturales o de lo común. Y como para todo… se pueden hacer cosas extraordinarias para bien o para mal, lo ideal es, que siempre sean para bien y sí, entonces sí, podremos sentir que damos más y elevar así nuestros estándares personales, que finalmente de eso se trata evolucionar, en dar lo mejor de nosotros mismos simplemente por convicción y por el enorme placer que genera saber que lo que nos diferencia de los demás es esa creatividad para hacer de todo lo ordinario, algo extraordinario…

Y no, no existen parámetros para lo extraordinario, eso es lo mejor, ya que una vez que se conoce lo ordinario y uno se interesa por ir más allá… la libertad es absoluta.  Como siempre usted elige cómo desea ser y vivir, y de usted depende también que todo lo que le rodea sea diferente, simplemente porque así lo decide.

Inténtelo,  se sorprenderá del poder que confiere hacer las cosas siempre un paso más allá, podrá encontrar un abanico de posibilidades que antes no veía, deseará más y mejores cosas para usted y sobre todo elevará los niveles de calidad para usted y para los demás, porque el que se conforma con poco, lo poco siempre le parecerá suficiente y lo suficiente sólo es eso… suficiente. La vida no puede ser un cúmulo de suficientes sólo por la incapacidad o el temor o la falta de atrevimiento para hacer las cosas de manera  diferente, si usted considera que puede hacer más, hágalo, es casi seguro que habrá comprendido que merece más y que su valía es mayor que antes… y reconocerse valioso ya de suyo es bueno, pero saber que sus pensamientos y acciones le hacen más valioso aún… no tiene precio.

Así que deje de conformarse y no permita que nadie le trate a partir de mínimos, porque los mínimos no son para todos, y puede ser que exista gente que considere en su patrón de equidad un trato mínimo hacia todo y todos, pero es obligación de uno marcar la diferencia, porque no… no todo el mundo es igual ni merece lo mismo.

Marque su territorio, haga cosas grandes, para recibir cosas grandes y dar si cabe, todo aún mayor. Haga lo extraordinario para ser y tener una vida extraordinaria… créame no hay nada nuevo, no hay nada más… Si quiere algo extraordinario tendrá que hacer lo extraordinario y  sobre todo… saberse merecedor de ello, usted elige…

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