Siempre hay que hacer

Es importante saber identificar aquello que deseamos ser.

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Paola Domínguez Boullosa 03/02/2014 00:00
Siempre hay que hacer

El verbo hacer lo es todo. Hacemos para ser quienes somos y hacemos también para dejar de ser aquello que somos o bien para evitar ser aquello que no deseamos ser… Hacemos para que pasen cosas y hacemos también para que no pasen. Siempre hay que hacer y siempre, cuando llega el tiempo y no, nunca después.

Porque no basta, nunca basta con desear, con sentir, con prometer y prometernos a nosotros mismos hacer, casi siempre si queremos que algo suceda, hay algo que hacer…

El hacer lo es todo, simplemente porque no somos nada más que aquello que hacemos, para bien, para mal, somos el resultado de lo que elegimos hacer, somos lo que somos por lo que hemos hecho y seremos lo que deseemos ser, de acuerdo a lo que hagamos… Somos el resultado de lo que hacemos, cuando reaccionamos ante la vida, independientemente que decidamos hacer algo o no, porque no hacer, también es hacer. Por eso es tan importante enfocarnos en lo que hacemos para conseguir aquello que anhelamos, por eso es tan importante saber identificar aquello que deseamos ser y aquello en lo que deseamos nunca convertirnos. Porque no ser… también necesita grandes acciones del hacer, probablemente más que aquellas que debemos hacer, para ser lo que queremos ser.

Lo interesante es, que hay cosas que hacemos que nos hacen grandes y otras que nos hacen minúsculos hacia nosotros mismos y hacia los demás, hacia nuestro presente y hacia nuestro futuro. Hay cosas que hacemos que influyen en nuestra vida positivamente y otras que simplemente arruinan gran parte de lo que hemos hecho bien.

El éxito o no de nuestra vida y de lo que somos depende de lo que hacemos y en infinidad de ocasiones se nos olvida, porque a veces  tenemos muy poco tiempo para decidir qué hacer, qué dejar de hacer o qué no hacer… y ése es casi siempre el problema, que no tenemos claro qué es aquello que nos mueve a hacer lo que hacemos…y así perdemos… porque los tiempos del hacer son instantáneos, son todo el tiempo, son de siempre y de todos los días… nunca después.

Por eso hoy lo invito a identificar bien las razones de lo que hace con respecto a los temas prioritarios de su vida, porque en la prioridad es donde se arriesga lo que somos y también es ahí donde se construye, y es también ahí donde existen menos posibilidades de rápida enmienda, simplemente porque las cosas pasan y sólo las hacemos nuestras cuando hacemos algo, sino simplemente, las cosas pasan para nosotros y para otros, pero siempre pasan…

Así, quizá quede más claro porque algunas personas son lo que son o logran lo que desean y otras no, la única diferencia está en el hacer, pero en el hacer enfocado, encaminado, firme y manifiesto, en el hacer convencido y fundado, en la renuncia sin titubeo, en la decisión y en la elección acertada y por supuesto en el momento preciso que las cosas pasan, deben pasar o hacemos que pasen… y puede ser que exista la posibilidad de fallar, pero casi siempre con muchas menos posibilidades, si tenemos claras las razones de nuestro hacer y si tenemos claro, que siempre hay que hacer algo, en función de aquello que queremos.

…Haciendo, siempre haciendo… esa es la única manera de lograr algo en la vida que realmente valga la pena, y ésa es también la única forma de vida que vale la pena vivir, porque sólo así podremos dar valor a lo que somos y el lugar que hemos alcanzado en nuestra vida y en la vida de los demás.

Por eso replantee cada una de las cosas que hace, y si en el fundamento de su causa no existe una razón que le lleve al lugar al que quiere llegar, deje de hacerlo, cambie su inicial elección por otra que si le permita ir en la dirección que quiere ir y con la coherencia que sus metas requieren, así encontrará la fuerza necesaria para hacer lo que quiere hacer y lo que debe hacer en función de lo que quiere lograr, y no espere, nunca espere a que las cosas pasen, porque sí pasan… no pasaron para usted. Las cosas sólo pasan, cuando estamos en el camino correcto, haciendo lo que esperamos de nosotros mismos y lo que debemos conforme a lo que nuestras metas nos exijan… sólo así, hacemos nuestro lo que nos corresponde.

Por eso siempre hay que hacer… hay que hacer grandes cosas y pequeñas cosas, y hay que hacerlas para nosotros y para los demás, y hay que hacerlas para ser y para no ser. Hay que hacer para tener, hay que hacer para dar, para querer, para que nos quieran, para ser felices, para hacer felices a los demás… siempre hay algo que hacer… y si cree y siente que ya lo ha hecho todo, no se aferre, suelte, busque una nueva meta, porque es muy probable que ya haya conquistado y aprendido de lo que ya pasó, así que siga adelante, siempre hay algo mejor que hacer…

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