Mente positiva

Es probablemente el esfuerzo más arduo al que nos enfrentamos cada día.

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Paola Domínguez Boullosa 29/01/2014 00:37
Mente positiva

Más allá de los clichés, la mente positiva es una realidad y, sobre todo, una elección , y quizá, de todos, el hábito más difícil de mantener a lo largo de la vida. Una vez que se prueba... es como la libertad, nada se le compara…

La mente positiva poco tiene que ver con buenos deseos ni con discursos de beneplácito hacia todos y todo, no tiene que ver tampoco con optimismos desmedidos ni con sonrisas permanentes. La mente positiva no nace de la nada, se construye, se trabaja y se logra consolidar a través del valor que le damos a nuestras vivencias y el poder que le damos o no a cada una de ellas para que nos permitan llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos.

El valor más importante de una mente positiva es su poder de elección. La mente positiva sabe perfectamente qué debe desechar y qué debe quedarse… La mente positiva tiene que ver con la manera en la que observamos la realidad y la hacemos propia, con la actitud con la que nos desenvolvemos frente a nosotros mismos, nuestras circunstancias y frente a los demás, tiene que ver con el enfoque que le damos a lo vivido, a lo que se vive y a lo que se desea vivir; tiene que ver con la manera que resolvemos nuestro cotidiano y, sobre todo, con los criterios con los que evaluamos nuestras experiencias, vivencias y aprendizajes. Tiene que ver, finalmente, con la actitud permanente con la que decidimos vivir…

Actitud que debe estar sustentada siempre en la seguridad personal. La seguridad personal es el estado de bienestar que percibimos y disfrutamos los seres humanos con respecto a nosotros mismos y con respecto a los demás. En palabras simples, es la capacidad que tenemos de sentirnos bien con nosotros mismos. Es poseer la inteligencia para saber y sentir que ante nosotros, no existe más competencia que esa idea máxima que cada uno tiene de sí, la mente positiva no se compara ni se reta con otros…. sus metas son profundamente personales, sólo debe superarse a sí misma…

La mente positiva no surge de la nada, es probablemente el esfuerzo más arduo al que nos enfrentamos cada día, porque aquel que decide mantener su mente en ese estado, decide también otra forma de vida.  De ahí que se requieran ciertas prácticas, tales como: exigirnos claridad de pensamiento, objetividad en los análisis, confianza en las elecciones, firmeza en las decisiones, humildad para reconocer los errores, gran capacidad de enmienda, fortaleza ante las dificultades, agudeza frente al caos, comprensión ante las necesidades, acción ante la indecisión, flexibilidad frente a la rigidez, silencio frente a la necedad y límites frente a las exigencias…. Y, sobre todo, una profunda paz, proveniente de la certeza absoluta con la que viven aquellos que eligen trabajar en sí mismos, en primer lugar… todos los días.

Por eso la mente positiva es dominio de pocos y deseo de muchos, porque hace falta  decidirse por uno mismo siempre y en todo momento, porque hace falta mantener el cuerpo activo y el espíritu en calma, porque hace falta ser responsable de uno mismo y de cada una de sus ideas, pensamientos, sentimientos y acciones, porque hace falta saberse director general de todas las operaciones que hagamos, independientemente de nuestras demás actividades y compromisos. ¡De ahí su genialidad!, la gente de mente positiva siempre se esfuerza más, trabaja más y tiene muchas más capacidades simplemente porque siempre se exige y es consciente de su primera prioridad: controlar toda la información con la que alimenta su mente, su cuerpo y su espíritu.

Así, la gente de mente positiva tiene poco tiempo para esperar que alguien le reconozca o le motive, ellos mismos se reconocen y se automotivan, quizá por ello no suelen preocuparse ni perder el tiempo en cosas que están fuera de su control, por eso nunca tienen excusas para dejar de cumplir con sus metas y su objetivos, nada les condiciona, siempre pueden responder ante la adversidad y como resultado permanente… siempre construyen, son entusiastas y jamás dejan de asombrarse de todo lo que la vida les ofrece, porque además son agradecidos, muy agradecidos… porque ellos saben que cada circunstancia ha sido y será siempre perfecta…

La gente de mente positiva es la gente que siempre puede asimilar la realidad tal cual es, sin adornos, sin macro ni microvisiones, sin enemigos potenciales, sin competencias destructivas… es la gente que sabe alejarse de aquellas cosas o personas nocivas para sí, y eso significa que es gente de ideas claras, de firmes convicciones y de vidas saludables…

Por eso, hoy le invito a que se visualice a sí mismo trabajando en esa mente, su mente, porque la mente positiva es personal y sólo depende de usted, inténtelo, se sorprenderá de ver cómo sus ideas y juicios preconcebidos se desvanecen, se sorprenderá al comprobar que usted no es más que el resultado de lo que usted quiera ser, se sorprenderá de haberle quitado el poder a todos y a todo para perturbarle, se dará cuenta que todo lo que ocurre en su vida depende de cómo usted decide evaluarlo y actuar en consecuencia, se dará cuenta de que en su vida hay más cosas que sobran de las que faltan, porque casi siempre lo único que falta en una vida plena es uno mismo… en todo su esplendor…

Y como decía John Locke: “Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”.

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