Cada quien su tiempo

Haga del tiempo su aliado e inviértalo con inteligencia en aquellas cosas que están ocurriendo o están por venir.

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Paola Domínguez Boullosa 06/01/2014 00:00
Cada quien su tiempo

Juzgamos, nos juzgan y nos juzgamos a nosotros mismos, sobre el tiempo que invertimos en determinadas circunstancias que ocurren en la vida, y ya sean propias o ajenas, además sentimos una especie de fascinación al contemplar —pasado el tiempo— ese tiempo que invertimos en aquello que ya pasó…

La realidad es, que no hay circunstancia que dure eternamente de manera inmóvil, nacerá, crecerá o se disipara, sin embargo, nunca podrá mantenerse ajena al tiempo y sus cambios. No ocurre lo mismo con nosotros, nosotros pocas veces cambiamos la manera de juzgar repetidamente aquello que ya pasó…

Irónico porque los tiempos son personales y cada quien sabe perfectamente cuánto más o menos tiempo necesita para la circunstancia o para sí mismo… y es ahí donde nos equivocamos, porque juzgamos a la circunstancia y al tiempo que nos quitó, pero nunca nos damos cuenta de que en realidad, es el tiempo que nosotros hemos necesitado o no, para asimilar dicha circunstancia. Porque nada tiene que ver la circunstancia y el tiempo que le hayamos invertido, sino el tiempo que nosotros consumimos en hacerla volver una y otra vez…

Y juzgamos, nos juzgamos y somos juzgados como si eso pudiese borrar el tiempo invertido, y no, de nada sirven los juicios cuando no somos capaces de reconocer que no es la circunstancia sino nosotros mismos, quienes nos hemos estado perdiendo el  tiempo.

Tiempo que quitado o perdido sólo es nuestro tiempo… un tiempo independiente y necesario para más importantes resultados.

Por eso hoy le invito no sólo a que deje de seguir juzgando a la circunstancia sino a usted mismo y a los demás con respecto al tiempo invertido, quitado o perdido, porque sólo ha sido eso, el tiempo necesario para asimilar las circunstancias, y cada quién asimila a su manera. También le invito a que aprenda de esos juicios pasados y cambie su forma de invertir su tiempo, porque el tiempo que más perdemos de todos es aquel en el que recordamos, lo que ya no podemos cambiar, simplemente porque ya cambió…

Por eso mejor, —como dice Jean Paul Sartre— piense, en no perder nada de su tiempo, quizá los habrá más bellos, pero este es el suyo, su tiempo… el tiempo en el que puede dedicarse todo aquello que si puede cambiar.

Haga del tiempo su aliado e inviértalo con inteligencia en aquellas cosas que están ocurriendo o están por venir, fije su prioridad en el presente que es el primer paso para su futuro, ese futuro que quiere y que ha elegido. Y deje de pensar y repetir aquello que se fue, porque jamás podrá ser justo juzgando su pasado, porque hoy sabe mucho más de lo que sabía antes, porque hoy siente de manera distinta a como sentía antes, porque quizá hoy usted no es  ni rastro del que fue…

Por eso no pierda el tiempo no se lo quite, mejor gane tiempo al tiempo y aproveche cada instante, ya que sea bueno o no tan bueno también pasará; mejor planee, estructure y restructure ese tiempo porque es… sólo suyo. No se convierta en un siervo del tiempo, ni del suyo y menos del de nadie, no permita que el tiempo pase sin que usted sepa qué pasa, porque cuando eso ocurre él se adueña,  no sólo de usted, sino de su vida y todo lo que en ella sucede.

Y sobre todo aproveche el tiempo al máximo, si tiene una idea trabaje en su realidad, si tiene una promesa cúmplala, si tiene algo que decir, dígalo,  si queda algo por hacer hágalo, y si siente que debe dejar pasar el tiempo también hágalo, pero teniendo siempre la certeza de que es usted el que lo controla y no nada ni nadie más…y si elige esperar, espere, pero no por eso piense que los demás habrán de esperar…

Recuerde que el tiempo siempre es cambiante y limitado, nunca sobra, nunca falta, los tiempos son perfectos y no por las circunstancias sino porque usted así lo ha elegido. Porque todo llega y todo se va y, con ese ir y venir llegan y se van también las oportunidades, capaces de hacerle sentir que vive dueño de su tiempo, o por lo menos, de esa parte de su tiempo que ha elegido invertir en lo que realmente ha valido la pena… y cada quién sabe, cuánto ha valido, porque al final… no se confunda, si ha crecido como ser humano, ha valido, si es más feliz, ha valido, si cada día está más cerca de lo que soñó de sí mismo… ¡ha valido cada minuto y cada segundo invertido!… y probablemente sólo lo haya dedicado a usted y con eso es más que suficiente, porque es su vida y son sus tiempos…

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