Inexplicable

Una gran dificultad es controlar la razón y la emoción a voluntad

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Paola Domínguez Boullosa 11/12/2013 00:31
Inexplicable

Y llegamos a cierta edad —como bien dice Marcel Proust— en el que un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear… y sabemos que sólo fingimos, y a golpe de internos monólogos razonados intentamos convencernos a nosotros  mismos,  que  aquello que la emoción siente, es simplemente …inexplicable…

Inexplicable porque aun valiéndonos de todo tipo de razones y motivos, la emoción no cede y el deseo se mantiene, —si no es que se acrecenta—, porque aun a sabiendas de que aquello que deseamos puede ser arriesgado, seguimos con total e inexplicable insistencia, deseando lo que debería de ser indeseable, y fingiendo no desear, pero definitivamente… deseando estar equivocados.

Porque a todos nos ha pasado alguna vez, que nos negamos a soltar, a renunciar, a dejar ir, porque sabemos que al hacerlo, nos privaremos de ese deseo que puede más que todo lo demás… y así nos debatimos entre seguir manteniendo ese deseo o dejarlo ir… y pasan días en los que gana el monólogo razonado y otros donde la voluntad flaquea y gana la emoción…

Porque ocurre,  siempre ocurre que una de las mayores dificultades de los seres humanos es controlar a la razón y a la emoción a voluntad, controlar y delimitar sus espacios de operación y saber con certeza cuando pueden funcionar juntos y cuando no,  porque hay ámbitos en nuestra vida donde se contraponen inexplicablemente quizá, pero se contraponen…

Cada cual sabrá sus ámbitos y cada quién elejirá según sus convicciones, para algunos habrá de primar la razón para otros la emoción, y hasta puede que para alguien más,  ni siquiera crea que existe conflicto… pero está claro, es que en el tema de soltar algún deseo, siempre, siempre existe algún conflicto, aunque se finja, aunque se oculte, aunque se niegue, porque nadie es tan fuerte ni tan sabio cuándo se trata de soltar aquello que en el presente, nos está generando múltiples satisfacciones aunque se tenga casi la certeza de que a largo plazo todo, absolutamente todo, se irá disipando, o no...

Algo no va bien cuando la razón se involucra en los ámbitos de las emociones, y algo tampoco va bien cuando la emoción se involucra en los asuntos de la razón…

Por eso hoy le invito a elegir con firmeza cuánto está dispuesto a arriesgar por sus deseos inexplicables, cuánto vale ese deseo con la duda, de que puede ser, que mañana no exista. Cuánto tiempo, cuánta voluntad, cuanto esfuerzo, cuánta pasión y cuánta inteligencia, va a invertir en esto que hoy vive o en esto que hoy desea, aun fingiendo que no, o que ya no… aunque también puede ser que deje de fingir…

Su elección, sea una o la otra, lo determinará su tendencia general de protegerse o de arriesgarse en la vida, lo determinará su edad, sus conocimientos, sus experiencias, sus vivencias y sus aprendizajes, y sobre todo su fuerza interna porque se necesita mucha fuerza para renunciar a lo inexplicable y mucha fuerza también para mantenerse en lo inexplicable…

Por eso recuerde que la vida sólo es una, que las razones son infinitas que las emociones también lo son,  que a veces arriesgar nos hace ganar  y otras perder, que mantenerse en un punto con la misma energía es una labor titánica y que todo absolutamente todo es temporal, impermanente… Recuerde también, que hay cosas en la vida que requieren de un alto grado de restricción y de renuncia a espera de algo mejor, que a veces eso mejor llega y otras no, recuerde también que la paciencia es más amiga de la certeza que de la incertidumbre, recuerde que a veces hay que soltar y dejar ir para conocer la verdad y que otras veces necesitamos quedarnos para entenderla…

Finalmente si elige soltar que sea porque tiene el firme compromiso de no mirar atrás  y volver a desear de nuevo. Si elige mantenerse, hágalo también, con el firme compromiso de que pase lo que pase, usted sabe con certeza cuánto está invirtiendo en ello y sobre todo tiene las suficientes razones y motivos para seguir… inexplicable o no… eso sólo usted lo decide, mucha suerte.

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