Sector laboral: un acelerador para la economía mexicana

Tenemos un país con una consolidada vocación laboral que se ve reflejada en el interés de las empresas, nacionales e internacionales, por generar valor y rentabilidad a la industria

11 de Enero de 2017

Por Tereso Medina Ramírez*

 

La noticia de la cancelación de la planta que Ford instalaría en San Luis Potosí con una inversión del orden de mil 600 millones de dólares, confirmada desde 2015, es el inicio de los retos que México deberá enfrentar en este nuevo escenario económico.

Este anuncio representa una pésima noticia para el boom automotriz y para la economía de México, pues implica la cancelación de más de dos mil 800 empleos directos; además de afectar directamente la cadena de proveeduría nacional.

Sin embargo, como todos los grandes retos, este anuncio implica una gran oportunidad: desde replantear estrategias de atracción de inversión para las empresas nacionales, que son también grandes promotores para la generación de empleos, como fortalecer el Sindicalismo Responsable como uno de los grandes diferenciadores de los trabajadores en México.

Es momento de eliminar el argumento de que las empresas extrajeras sólo vienen a nuestro país por la mano de obra barata, cuando, desde la óptica y experiencia sindical, se conoce que las empresas extranjeras buscan mano de obra calificada, como
la de los trabajadores mexicanos.

Ciertamente, son preocupantes las acciones emprendidas por el presidente electo Donald Trump; no sólo es Ford, ahora también Toyota es presionada respecto a su plan de construir una nueva planta en México y que de continuar, tendría que pagar un arancel adicional, tal como lo dijo en sus promesas de campaña.

La empresa Toyota ha respondido al presidente electo de Estados Unidos, aclarando que los planes de inversión en México no afectan las inversiones y empleos que la automotriz genera en Estados Unidos; sin embargo, habría que esperar la reacción del señor Trump a esta convicción empresarial de Toyota.

Las señales sobre una afectación a la relación comercial entre ambos países no pueden pasarse por alto. Ante este escenario, el binomio del sindicalismo responsable y un gobierno orientado a defender los intereses del país, nos permite un importante margen de maniobra. La realidad económica se impondrá más allá de los amagos demagógicos del presidente Trump.

Aún ante lo complicado de la situación, tampoco podemos perder de vista los indicadores positivos: tenemos un país con una consolidada vocación laboral que se ve reflejada en el interés de las empresas, nacionales e internacionales, por generar valor y rentabilidad a la industria.

México ha demostrado tener voluntad y fuerza para salir adelante con responsabilidad, con el desarrollo de intercambios comerciales claros, no sólo con Estados Unidos, sino con más de 40 países socios.

Nuestra nación tiene la fortaleza para estar a la altura de los grandes retos; no sólo conservar, sino generar nuevos empleos de calidad, preservar estabilidad laboral y continuar con la ruta de productividad y competitividad que nos distinguen ante el mundo.

Es momento de aprovechar coyunturas, trabajar en unidad, diversificar los mercados comerciales, impulsar el contenido nacional en la manufactura y seguir posicionando a nuestro capital humano reconocido a nivel mundial.

 

*Secretario general de la CTM en Coahuila y senador de la República

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