Cinco puntos a mejorar en las leyes secundarias de energía

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Opinión del experto nacional 01/06/2014 01:13
Cinco puntos  a mejorar en las leyes secundarias de energía

Viridiana Rios*

 

Hoy México discute las leyes que definirán el futuro económico de nuestro país, que determinarán si nuestra riqueza energética se convierte en una fuente de inversión que incremente el bienestar de los mexicanos, o si se convierte en riqueza discrecional, monopolio y desigualdad.

Hay cinco puntos de las leyes secundarias en materia energética que deben ser mejorados para que éstas promuevan la inversión y eviten la creación de monopolios:

1. Las leyes le dan a Pemex ventaja para seleccionar campos de explotación antes que a cualquier empresa privada (la llamada ronda cero) y para asociarse con empresas nacionales e internacionales para la explotación de éstos campos (ronda 0.5). Es necesario que los criterios que se utilicen en estas rondas de licitaciones especiales de Pemex sean transparentes para garantizar que Pemex tenga, en efecto, la capacidad de explotar lo que se le otorgue, y para evitar que Pemex seleccione a sus socios con base en compadrazgos. Los socios los debe seleccionar un tercero imparcial como Sener o CNH.

2. Las leyes estipulan que 25% de las inversiones tienen que venir de empresas mexicanas. Al respecto dos cosas: primero, es necesario que se creen criterios claros de qué es mexicano a fin de evitar que, como sucede en la industrial del acero, acero extranjero sea pintado en México y sólo por eso ya sea considerado acero nacional. Segundo, debe flexibilizarse el porcentaje porque corremos el riesgo de que, como sucedió en Brasil, no exista capacidad nacional suficiente para hacerse cargo de ese 25% y por tanto las inversiones simplemente no lleguen. Peor aún, puede que 25% tenga que ser otorgado al mismo pequeño grupo de inversionistas mexicanos de siempre que tienen la capacidad para ganar licitaciones, eventualmente promoviendo una industria petrolera concentrada, tendiente al monopolio y a la desigualdad económica.

3. Las leyes crean un fondo que administrará los ingresos, su uso y destino, y que trasmitirá las ganancias a una cuenta de ahorro de largo plazo para pensiones, proyectos de ciencia, becas y otras inversiones petroleras. Es necesario que éste fondo tenga reglas claras y transparentes a fin de que se conozcan sus rendimientos, sus inversiones y los criterios de su uso. No podemos permitir que se vuelva la caja chica.

4. Las leyes crean un Centro Nacional de Control de Gas Natural (CENAGAS) para que controle los ductos por donde se transporta el gas a fin de evitar el conflicto de interés que se presentaría si Pemex fuera dueño de los ductos de gas a la vez que compite en la extracción de gas. Es necesario que las leyes garanticen que CENAGAS controle no sólo los ductos que existen hoy, sino los que existirán mañana, y no sólo los ductos nacionales, sino también los que conectan a México con el extranjero, a fin de evitar la competencia desleal. Con competencia desleal no habrá certeza jurídica para los inversionistas privados y éstos no vendrán, o peor aún, vendrán sólo los que saben que pueden apalabrarse con el gobierno.

5. Las leyes autorizan al Estado mexicano la recesión administrativa, es decir, la capacidad para dar por terminado cualquier contrato o para exigir el pago de daños y perjuicios por imputaciones de incumplimiento. Es necesario evitar que con ésta facultad el Estado se vuelva juez y parte, siendo Pemex un competidor que pertenece a la misma estructura de gobierno que juzga la validez de los contratos. El gobierno no puede ser juez y parte.

Mucho está en juego. Muchos jugamos. Todo México juega este juego de la discusión energética del que nuestro futuro económico depende.

Ya en los noventa reformamos la banca y las telecomunicaciones sólo para llegar a un país en donde el crédito bancario disponible es 4.5 veces inferior que el de cualquier país desarrollado, y donde el costo de las telecomunicaciones es 40% superior al del promedio de la OCDE. No podemos permitirnos reformarnos con errores. No más.

*Doctora en Gobierno por la Universidad de Harvard y directora del Observatorio Económico México ¿Cómo Vamos?

                vrios@fas.harvard.edu

                Twitter: @Viri_Rios

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