El valor de la infraestructura

La prioridad que los gobiernos dan a su inversión en el presente, determina las herramientas que tendrán a futuro para enfrentar los retos globales

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Opinión del experto nacional 14/05/2014 00:59
El valor de la infraestructura

Por Arturo Escobar*

 

La infraestructura es un elemento de extraordinario valor que detona la creación de empleos y el crecimiento económico; su importancia radica en el poder que por sí misma tiene para abatir la pobreza y acercar el bienestar a la población más necesitada de una región.

En una definición muy elemental, la infraestructura es el conjunto de elementos o servicios necesarios para el buen funcionamiento de una sociedad, y la inversión en ella, se refleja directamente en la vida de los habitantes de un territorio.

Su consolidación es una asignatura de atención permanente para los países desarrollados y mucho más para aquellos que se encuentran en desarrollo. Redes hidráulicas, plantas de saneamiento de agua, carreteras, hospitales, escuelas, plantas para generar energía eléctrica, vías de trenes, puertos, aeropuertos, redes de comunicación, entre otras, forman parte del catálogo que en la medida de su adecuada planeación y ejecución, permite dinamizar la economía y detonar efectos positivos.

La prioridad que los gobiernos dan a su inversión en el presente, determina las herramientas que tendrán a futuro para enfrentar los retos globales, persiguiendo el bienestar y la prosperidad de su población.

La visión de largo plazo en su planeación resulta fundamental. La infraestructura es un termómetro que permite conocer el funcionamiento de la economía, determinar qué sectores y actividades pudieran crecer o  cuáles estarían definitivamente descartadas para generar riqueza y con ello prospectar el futuro que a un país o región pudiera esperarle.

Su construcción genera efectos de corto plazo durante su ejecución y de largo plazo durante la vida útil de sus elementos, modificando las cifras de empleo, el producto interno bruto, los niveles de inversión y la recaudación de impuestos; además, permite la variación de algunas cifras que caracterizan a la desigualdad y a la pobreza, tales como la dotación de agua potable, el saneamiento de agua, la gestión de residuos sólidos, el número de camas de hospital o de escuelas en condiciones aceptables para educar con calidad a los alumnos, por mencionar solamente algunas.

Una infraestructura deteriorada o inexistente impide el crecimiento económico y disminuye la competitividad de un país o una región. En un análisis más profundo y relevante, la ausencia de infraestructura suficiente y de calidad, trae consigo consecuencias entre las que se registran pérdidas en la calidad de vida de las personas, bajo rendimiento escolar y diversos padecimientos que ponen en riesgo la salud de los habitantes.

Teniendo siempre presente la importancia de estas acciones, el presidente Enrique Peña Nieto presentó en días pasados el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, definiendo a las acciones contenidas en él, como estratégicas y determinantes para el presente y futuro de México. El documento contiene objetivos en diversos sectores, entre los que destacan: Comunicaciones y Transportes, Energético, Hidráulico, Salud, Desarrollo Urbano y Vivienda y Turismo. Uno de los elementos más importantes del documento es la Estrategia Transversal Sur-sureste, que busca detonar de una vez por todas el potencial de dicha región.

Uno de los retos a vencer, es la insuficiencia presupuestaria por la que atraviesan los gobiernos para atender las necesidades existentes en materia de infraestructura, además de la incapacidad que algunos funcionarios demuestran para cumplir con los lineamientos necesarios para atraer recursos y ejecutarlos de manera adecuada. Fondos públicos y privados, de procedencia nacional y extranjera, deberán combinarse para lograr los resultados que México requiere en esta materia.

Durante el presente sexenio, el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura serán una prioridad que nos permitirá construir un México mejor, que se traduzca en una mejor calidad de vida para todos los mexicanos.

*Coordinador de los diputados y vocero nacional del  Partido Verde Ecologista de México

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