Otra vez fue la Marina

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Opinión del experto nacional 25/02/2014 02:18
Otra vez fue la Marina

Por Iñigo Guevara Moyano*
 

La detención de Joaquín El Chapo Guzmán, el villano más buscado del mundo, se coloca como la cereza en el pastel para los logros recientes de la Secretaría de Marina en contra de los grandes capos de México.   La Armada, y en particular la Infantería de Marina y Fuerzas Especiales, se estrenaron en el estrellato mediático en diciembre de 2009 con la eliminación de Arturo Beltrán Leyva, mediante una operación quirúrgica que incluyó el uso de helicópteros y  fuerzas especiales en Morelos.

A poco más de cuatro años de su debut, y varios capos gordos después, cae el hombre más buscado del mundo.  Desde luego la tarea no termina ahí; la situación continuará complicada. Veremos si es que El Chapo era él en realidad el pegamento que mantenía una (aún violenta pero) estable región noreste de México, desde Tijuana hasta Ciudad Juárez, incluyendo a Sonora, Durango, Sinaloa y Jalisco.  El riesgo de una fractura similar a la de los años noventa queda latente, y encima tenemos aún las emergencias en Michoacán, Guerrero, Veracruz y los estados del noroeste… es decir, falta mucho por delante.

Aun así, el éxito de esta operación es una victoria importantísima para el gobierno federal y lo debe de ser para todos los mexicanos. Viene a validar a una fuerza armada que hasta hace unos cuantos años era relativamente poco conocida o apreciada en México. A la fecha, el nivel de reconocimiento que tiene la población sobre la institución (personas que identifican a qué se dedica la Armada de México) es aún bajo con 59%, comparado con 87 para el Ejército, y por encima únicamente de los Ministerios Públicos, la policías ministeriales y los jueces.

Según la reciente encuesta de INEGI sobre victimización y percepción de la seguridad pública (ENVIPE 2013), la Marina-Armada de México es la institución de seguridad en la que tienen  mayor confianza los mexicanos:  57% expresó tener mucha confianza, seguido de 52% para el Ejército.

De ahí, la confianza se desploma a 21% para la Policía Federal y la verdad da pena ajena nombrar a las demás instituciones.  Los resultados están disponibles para el publico en general en la página del INEGI.

De igual manera en ENVIPE 2013 la Armada salió calificada como la institución de seguridad menos corrupta.  La Semar, mediante la Armada de México, proporciona las misiones de defensa exterior de la nación, funciones de guardacostas y policía marítima en los tres millones de km2 de zona económica exclusiva, 11,000 km de costas, todos los puertos de México, aparte de sus misiones recientemente nuevas de guardianes de la frontera sur, operar la red de salvavidas nacionales, rescatistas y primeros respondientes ante cualquier emergencia mediante implementación del Plan Marina.

Lo curioso es que el personal asignado a Semar de 2006 a la fecha no ha crecido significativamente y tampoco su presupuesto, pues en términos proporcionales al PIB, su crecimiento ha sido mínimo.    Números sorprendentes para una secretaría cuya existencia y funcionalidad se ha cuestionado por funcionarios, diputados, académicos y analistas en repetidas ocasiones con la idea de fusionar a las Fuerzas Armadas en una súper secretaría y asignar un funcionario civil —un político— a su cargo.  En mi muy humilde opinión: hechos son razones. 

Retaguardia

El reciente y discreto re-lanzamiento de la Iniciativa Mérida mediante 20 proyectos valuados en 100 millones de dólares contrastan con los 2,000 millones de dólares asignados hasta 2012.  El verdadero relanzamiento debe de continuar contemplando equipo y cooperación como  para el Pilar 1.  No me queda duda que los proyectos seleccionados buscarán de manera bien estudiada y definida motivar cambios culturales, estructurales y sistémicos que nos harán en el largo plazo mejores vecinos y mejores mexicanos, que recompondrán el deshilachado tejido social (un concepto del que me confieso ignorante) y que intentan construir instituciones con valores democráticos y cultura de la legalidad, pero… vale la pena también seguir invirtiendo en estas otras instituciones -las que no están descompuestas- y que son capaces de producir resultados palpables y en el corto plazo ¿o no?

 *Maestro en seguridad nacional  por la universidad de Georgetown. Miembro del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia

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