Consulta ciudadana frente al TLCAN

En foros de Estados Unidos advierten del riesgo de invertir en materia energética antes de la consulta

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Opinión del experto nacional 21/02/2014 01:35
Consulta ciudadana frente al TLCAN

Por Luis Espinosa Cházaro *
 

En 1994 el Estado mexicano fue disminuido para “merecer” su integración al Tratado de Libre Comercio que ya existía entre Estados Unidos y Canadá. No obstante, nuestra nación se mantuvo soberana respecto de los recursos y las actividades del sector energético —palanca de desarrollo que las últimas tres administraciones no supieron potenciar.

La apresurada aprobación de la reformas en materia energética en diciembre pasado no es una coincidencia: ya estaba en puerta la visita de Barack Obama y Stephen Harper con motivo de los 20 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y el gobierno federal debía reafirmar que la política exterior de México sigue siendo pasiva y apegada a los intereses de nuestros vecinos del norte. Aseveración comprobable con los señalamientos de una reciente investigación del Congreso de Estados Unidos, donde se establece que la apertura del sector en México sirve a su interés de contar con un proveedor de hidrocarburos fiable a largo plazo, lo que contribuirá a su independencia y seguridad energética.

Las modificaciones aprobadas facilitarán el poder de anular las medidas de reserva, cuya intención principal era velar por la soberanía, la seguridad energética y la industria nacional, para, ahora, dar pie a la defensa de la rentabilidad bajo las reglas del derecho internacional. Asimismo se despliegan innumerables oportunidades para las empresas transnacionales de capital norteamericano en toda la cadena del sector energético, especialmente conveniente cuando, en el contexto internacional, las grandes petroleras —únicas capaces de financiar actividades en aguas profundas, como Exxon Mobil y Chevron—, reportan pérdidas en 2013 en sus operaciones globales de entre 20% y 60%.

Sin embargo, la Reforma Energética aún no se ha terminado de procesar, pues la sociedad en México debe definir el rumbo a través de la consulta popular, aparejada a las elecciones federales de 2015. La consulta planteada, como un mecanismo de democracia directa que utilizan los países más avanzados, daría certeza y legitimidad a esta reforma tan importante. Intelectuales de Brookings Institution, considerada como la institución más influyente en la política de Estados Unidos, muestra consternación por la consulta nacional sobre la Reforma Energética, y ha lanzado una advertencia a las petroleras para actuar de manera cautelosa. Incluso, durante un foro realizado el pasado 16 de enero, Diana Villiers, esposa del exembajador de Estados Unidos en México, John Negroponte, dijo que dudaba que alguna compañía viniera a invertir sino hasta después de que se llevara a cabo la consulta.

Si existe nerviosismo entre los inversionistas internacionales, esto se incrementa después de que en días recientes la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha aceptado el recurso interpuesto por el PRD sobre la consulta popular en la materia. Y debo señalar que el gobierno federal ha cometido un error al haber aprobado las modificaciones sin consultar antes a la sociedad mexicana, pues en este momento sitúa a la nación y a nuestra seguridad energética en alto riesgo en el corto plazo, ya que incluso Pemex se encuentra en la incertidumbre, en espera del resultado de la consulta.

Las condiciones en esta reunión del TLCAN en materia de energía podrán realizarse de facto, de manera que en las leyes secundarias se vean incluidas las negociaciones que el Ejecutivo federal realice en los próximos días. Por todo lo anterior, el PRD ha decidido participar en la discusión reafirmando que el petróleo y los demás hidrocarburos son propiedad de la nación; que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) deben fortalecerse y convertirse en verdaderas empresas productivas del Estado; que el desarrollo del sector energético debe realizarse bajo la perspectiva de sustentabilidad ambiental, y que resulta inminente incorporar mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y de combate a la corrupción en todos los procesos.

Es conveniente, para el beneficio de nuestro país, que los vecinos del norte, principales socios comerciales, cuenten con un escenario integral, que presente las distintas perspectivas políticas e ideológicas en México. El PRD cumplirá su responsabilidad histórica con la finalidad de contrarrestar cualquier intención del gobierno actual de privilegiar intereses extranjeros sobre el interés nacional supremo, que nuestra propia Carta Magna claramente establece.

* Secretario de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados

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