La llegada del Tejano

La Fuerza Aérea Mexicana está por recibir su segundo lote de aviones T-6 Texan; además se anunció la necesidad de adquirir 175 aeronaves

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Opinión del experto nacional 02/02/2014 01:44
La llegada del Tejano

Por Iñigo Guevara y Moyano *

La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) está por recibir su segundo lote de aviones T-6 Texan, lo que confirma la continuidad transexenal en los proyectos de las fuerzas armadas, y que abre la oportunidad para estudiar y legislar como cumplir mejor con los requisitos de equipamiento para seguridad nacional en el México del siglo XXI.

Sedena anuncio mediante el Programa Sectorial 2013-2018 la necesidad de adquirir 175 aeronaves comprendiendo 81 aviones, 91 helicópteros y 3 sistemas aéreos no tripulados, y durante 2013 se publicaron proyectos de inversión para seis aviones de entrenamiento táctico Beechcraft T-6C Texan II, un avión de transporte ejecutivo (Bombardier Learjet 45XP), seis helicópteros AgustaWestland A109SP para transporte ejecutivo y catorce helicópteros medianos cuyo modelo no se ha anunciado, todos con un valor combinado de cinco mil 250 millones de pesos.

En este sentido la llegada de estos seis T-6C Texan a principios de 2014 es trascendental pues confirma continuidad en los programas de la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena). El T-6C Texan fue seleccionado por Sedena en 2011 en preferencia del brasileño Embraer Super Tucano y del suizo Pilatus PC-9 para comenzar a reemplazar la flota de aviones Pilatus PC-7 en la FAM. Los aviones a los que van a reemplazar llevan a cabo misiones de entrenamiento, apoyo aéreo cercano, reconocimiento e interceptación a baja cota en los cielos mexicanos desde 1979. El primer pedido por seis T-6 se dio en 2011 a un costo de dos mil 100 millones de pesos pues incluía un paquete considerable de infraestructura de apoyo. Este segundo pedido costó 678 MDP.

El T-6 Texan II ganó un concurso en 1995 para convertirse en el avión de entrenamiento estándar de la Fuerza Aérea y Marina de Estados Unidos. En esa época, la decisión de ambas instituciones por seleccionar la misma plataforma para abaratar costos y estandarizar su doctrina fue calificada en Estados Unidos como histórica y sumamente trascendental para el futuro de sus fuerzas  armadas. El T-6 Texan cumplirá el mismo hito, si se confirma como la aeronave seleccionada para un proyecto valuado en 674 millones de pesos por la Secretaría de Marina (Semar) para  remplazar   sus aviones finlandeses (si, finlandeses) Valmet L90TP Redigo, que operan como entrenadores en La Paz, BCS, e interceptores desde Campeche a partir de 1992.

Lo que resulta curioso es  que el T-6 Texan es un desarrollo del Pilatus PC-9M –su mismo rival suizo para el contrato mexicano- modificado a estándares estadunidenses. La legislación en ese país obliga a que las aeronaves de diseño extranjero adoptadas por sus fuerzas armadas sean nacionalizadas, es decir, construidas en su territorio por empresas nacionales o filiales locales, generando empleos y consecuentemente protegiendo la derrama económica de su compra y generando condiciones tecnológicas para darles servicio posterior. Una política similar es posible implementar para el mercado mexicano y la entrega de los Tejanos nos da un buen ejemplo: si bien el T-6 Texan II es construido por la empresa estadunidense Beechcraft en Wichita, Kansas, ésta empresa cuenta con dos plantas de aeropartes en Chihuahua, y Textron, su nueva compañía matriz (dueña de Cessna y Bell Helicopters, entre otras, que adquirió las acciones de Beechcraft en diciembre pasado), también cuenta con una planta de piezas de helicópteros en Chihuahua. De esta manera el Texan tiene el potencial de ser más bien “Tex-Mex”, con una parte importante de sus piezas fabricadas en México y con la posibilidad también de ser ensamblado y recibir su ciclo de mantenimiento completo en Chihuahua, lo que requeriría la expansión de las instalaciones e inversión extranjera. Sobre todo si Sedena y Semar consideran eventualmente reemplazar los 88 PC-7 y 10 L-90TP comprados entre 1978 y 1992.

Para atraer inversión extranjera a este sector, sería positivo un pronunciamiento explícito de preferencia a compañías que tengan presencia en México, una vez que se cumplan los requisitos críticos de desempeño. Es necesario, por lo tanto, realizar estudios sobre cómo ligar los requisitos de seguridad nacional al desarrollo industrial-comercial y, paso seguido, legislar para impulsar al sector en beneficio directo de la economía. No es suficiente el anunciar que en México no existe una industria de defensa y por lo tanto deberemos depender del exterior. Compete a las  secretarías de Economía, Hacienda, Defensa Nacional, de Marina y la Presidencia, Cámaras de Comercio, industriales y la comunidad académica generar esta dinámica.

La apertura de este sector requiere de varios pasos, debe incluir mayor transparencia en la publicación de los programas y proyectos de inversión por parte de las secretarías del gabinete de seguridad nacional, detallando las razones técnicas, económicas, industriales y comerciales por las que se han seleccionado diversos equipos.

Como se hizo a inicios de la administración al anunciar la compra de los seis helicópteros italianos AW109, en donde se especificó que fueron escogidos, por que superaban a sus rivales – detallándolos- en cuanto a prestaciones, principalmente por el radio de alcance. En meses recientes ha habido un retroceso en el ejercicio de transparencia en las adquisiciones de equipo por parte del Estado mexicano que aún es corregible. Los documentos publicados como anexos a los PPI omiten las cantidades y modelos de las aeronaves, helicópteros y otros vehículos adquiridos, describiéndolos simplemente como “activos.”

Quien considere que publicar estos datos vulnera la seguridad nacional –argumentando específicamente las operaciones contra el crimen organizado- una de dos, o tiene una idea distorsionada y sobredimensionada de las actuales amenazas al Estado o busca mantener este sector público en la opacidad, lo que sólo generará sospechas sobre su compromiso con la transparencia y la honestidad.

* Consultor de seguridad nacional y autor del libro Latin American Fighters, libro de referencia sobre aviones de combate en América Latina

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