Energía para mover a México

Para abatir la desigualdad, atraer inversiones y generar fuentes de empleo, la reforma a nuestro sector energético cobra vital importancia

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Opinión del experto nacional 03/12/2013 02:02
Energía para mover a México

Por Arturo Escobar y Vega*

 

Existe una relación directa entre el crecimiento económico de los países y su consumo energético. El término intensidad energética en el sector económico se refiere al consumo total de energía por unidad del Producto Interno Bruto. Para crecer económicamente, se requiere energía y México la tiene, simplemente debe aprovecharla de mejor manera.

Estudios serios demuestran que la demanda energética continuará en ascenso sostenido hasta el año 2040; la participación de las fuentes de energía prácticamente se mantendrá constante, es decir, los combustibles fósiles seguirán siendo el energético favorito del planeta.

El futuro nos alcanzó y la energía de fácil acceso que se califica como barata se está terminando. Las reservas de petróleo de mayor calidad y más fácilmente accesibles agonizan.  La complejidad para explotar gas y petróleo se incrementa con el paso del tiempo y los márgenes de utilidad disminuyen gracias a la elevación de los costos.

El shale gas y el tight oil son gas y petróleo atrapados en arena y rocas, que requieren la inyección de diversos fluidos para su extracción, lo que complica el proceso y eleva su costo.

La producción petrolera de México ha disminuido de 2004 a la fecha y la tendencia amenaza con mantenerse si no sucede algo relevante. Cantarell, considerado uno de los yacimientos más grandes y productivos del mundo, hoy no representa más del 20 por ciento de nuestra producción. Al comparar nuestra expectativa con la de otros países, el panorama luce poco alentador; para el año 2025, México planea producir 3.3 millones de barriles diarios, mientras Brasil en el 2021 planea producir 5 millones.

Cerca del 40 por ciento del presupuesto federal encuentra su fuente en el petróleo y la caída en la producción, en las exportaciones y en su rentabilidad podría traducirse en graves problemas para la economía mexicana.

México ha demorado mucho tiempo en dar pasos que otros países ya han dado. Resulta inconcebible que sigamos atascados en falsos debates que solamente retrasan el desarrollo y crecimiento de nuestro país, generando confrontaciones repletas de lugares comunes y falsas discusiones sobre la propiedad del petróleo.

Hemos comentado hasta el cansancio, la existencia de ejemplos a nivel mundial susceptibles de retomarse para confeccionar el nuevo sector energético mexicano, a través de la reforma en puerta.

Antes del año 2000, Brasil tomó decisiones relevantes en materia energética, obteniendo como resultado una producción de petróleo increíblemente cuantiosa y con tendencia a la alza, lo que se tradujo en una vida mejor para 22 millones de brasileños que vivían en la pobreza.

Las reservas probadas de Brasil hoy son tres veces más que las que tenían en 1992 y sus principales clientes son los países más fuertes del mundo, entre ellos Estados Unidos, China e India.

No conformes con ello, son líderes a nivel mundial en la producción de biocombustibles, siendo el segundo productor más importante del globo, obteniendo energía limpia para alimentar el transporte, uno de los sectores más consumidores y contaminantes que existen.

¿Qué estamos esperando? ¿Cuánto tiempo más retrasaremos el crecimiento y desarrollo de nuestro país?

México enfrenta diferentes retos, entre ellos, abatir la desigualdad, atraer inversiones, generar fuentes de empleo y garantizar un piso mínimo de bienestar para nuestra población, para los cuales, la reforma a nuestro sector energético, cobra vital importancia.

Ser de los primeros países en dar este tipo de pasos podría representar incertidumbre; pero no es el caso, somos de los últimos países, si no es que el último en tomar decisiones en materia energética, lo que nos da la ventaja, si es que puede verse como tal, de explorar todos los esquemas que existen en el mundo para recuperar de ellos lo mejor y lograr por fin, un sector energético que nos brinde energía para mover a México.

 

* Coordinador del Partido Verde en la Cámara de Diputados y vocero nacional del Partido.

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