México y Francia: caminar la mano en la mano

COMPARTIR 
México Global 07/04/2014 02:02
México y Francia: caminar la mano en la mano

Carlos De Icaza*

El próximo jueves 10 de abril, el presidente de Francia, François Hollande, iniciará una visita de Estado a México, encaminada a fortalecer aún más la asociación estratégica entre nuestras dos naciones y a consolidar el relanzamiento de nuestras relaciones bilaterales en todos los ámbitos de interés común. Ello fue convenido en París, en octubre de 2012, cuando el mandatario galo recibió en el Palacio del Elíseo al entonces presidente electo Enrique Peña Nieto.

Más allá de las vicisitudes de la historia, Francia y México mantienen una amistad genuina y una comunidad de valores democráticos, en el marco de profundas coincidencias en los foros multilaterales y alimentada por un diálogo político constante y fértil.

Nuestros lazos de entendimiento y cooperación fructífera se han venido tejiendo a lo largo del tiempo mediante un entramado sólido, a partir del encuentro de individuos de uno y otro lado, que han aportado su bagaje histórico y cultural a esta relación.

La importancia de Francia para México es significativa y siempre se le ha reconocido su influencia moral e intelectual. También nuestro país ha dejado huella en la nación gala, con el legado de mexicanos de corte universal, como Octavio Paz, de quien celebramos el centenario de su natalicio; Carlos Fuentes, quien decidió que sus restos descansaran en la capital francesa; o el diplomático Gilberto Bosques, cuya silenciosa labor salvó la vida de cientos de personas asediadas por el horror de la guerra.

La huella francesa persiste en la vida cotidiana de los mexicanos, así como en los grandes momentos de su historia. Como dijo el presidente Adolfo López Mateos en el brindis de honor durante una visita a Francia, en marzo de 1963:

“Los primeros embajadores que Francia envió a mi patria no representaban, en realidad, a gobierno alguno. Eran los representantes de la cultura francesa. Se llamaban Descartes, Molière, Racine, el abate Raynal, Diderot, Voltaire y Rousseau. Sus libros eran sus cartas credenciales. Éstos (…) han establecido entre nuestros pueblos una verdader(a) alianza...”.

Apenas un año después, en 1964, el general Charles de Gaulle realizó una visita oficial que dejó una huella duradera en las relaciones internacionales de México. A 50 años de aquella visita, aún se recuerda la frase final de su discurso en uno de los balcones de Palacio Nacional: “He aquí, pues, lo que el pueblo francés propone al pueblo mexicano: marchemos la mano en la mano”.

Para De Gaulle, el acercamiento entre Francia y México era “de corazón y de razón”. El comunicado con el que se cerró la visita subrayó la comunidad de puntos de vista y de ideales que animan a nuestros países “de origen y tradición latinos, unidos por la misma cultura, por la misma concepción del derecho y de la libertad, por el mismo respeto a la persona humana”.

La nueva era de las relaciones franco-mexicanas se basa en una asociación estratégica que comprende un diálogo político sistemático, el fortalecimiento de los intercambios económicos y una mayor cooperación en sectores fundamentales para el desarrollo, como educación, formación, cultura, investigación, innovación y salud, con respecto a los cuales se suscribirán varios instrumentos legales. Merece destacarse que los presidentes recibirán el primer informe del Consejo Estratégico Franco-Mexicano. Este consejo está compuesto por eminentes personalidades mexicanas y francesas, cuya función primordial es evaluar la relación y emitir recomendaciones concretas para revitalizarla.

Así, la visita de Estado del presidente François Hollande nos hace recordar la vista del general De Gaulle a México, hace medio siglo, y nos inspira para seguir caminando “la mano en la mano”.

                *Subsecretario de Relaciones Exteriores

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red