El “pataleo” de Ebrard

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Martín Espinosa 17/06/2014 00:52
El “pataleo” de Ebrard

Será hasta después del 27 de junio cuando sepamos de qué magnitud son los daños que obligaron a cerrar 11 de las 20 estaciones de la Línea 12 del Metro y en cuánto tiempo quedarán subsanadas las fallas a través del “remedio” que determine la empresa Systra, encargada de hacer el diagnóstico. Por lo pronto, a decir del ingeniero. Alfredo Hernández García, secretario de Obras del Gobierno del Distrito Federal, mañana se llevarán a cabo trabajos en las curvas “11” y “12” para identificar cómo se desarrollaban las operaciones de la línea hasta antes de suspender el servicio en el tramo elevado de la obra el pasado 11 de marzo de este año.

Y es que hace apenas unos días, el exjefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, bajo cuya administración se construyó la llamada Línea Dorada, declaró que el actual gobierno que encabeza Miguel Ángel Mancera estaba “tomando decisiones muy lentamente y presentándonos un diagnóstico final que es muy similar al que conocemos o se conoció desde el mes de noviembre; yo no lo conocí en noviembre, pero ellos sí como autoridades”, precisó Ebrard.

Y agregó: “Yo creo que hace falta, o va a hacer falta presentar claramente qué acciones van a tomar, cuánto van a costar y, en su caso, por qué no se tomaron antes”.

Y el encargado de contestarle al exjefe de gobierno fue precisamente el secretario de Obras, Hernández García: “No habrá premura ni descuido”. Y para dejar claro que no se caerá en provocaciones de índole política Alfredo Hernández fue contundente: “Esa mala experiencia que arrastra la llamada Línea Dorada por mirar más el calendario que las vías no se volverá a repetir... hoy tenemos la claridad de que los tiempos técnicos no siempre empatan con los políticos”.

Y es que el mal que “aqueja” a muchos gobernantes tiene que ver con ese viejo vicio fomentado desde hace décadas, cuando el PRI era el “poderoso” partido de Estado, de querer inaugurar obras de “relumbrón” en tiempo récord, antes de que el gobernador en turno abandone su cargo, porque, “¿cómo le voy a dejar al que viene todo el mérito de las obras que yo prometí e inicié?”

Ejemplos de lo anterior sobran: hospitales que nunca se terminaron, pero que fueron “entregados” a la comunidad, puentes y carreteras que al poco tiempo de haber sido inaugurados ya no sirvieron, hasta el caso extremo de “cortes de listón” en obras públicas inexistentes porque nunca se hicieron.

Hace muchos años, el cinismo de un expresidente llegó al extremo de prometerle a los ciudadanos la construcción de un puente para poder sortear el paso de un río, a lo que el representante de la comunidad le advirtió: “Señor Presidente, aquí no pasa ningún río” a lo que el mandatario le contestó: “Pues lo mandamos poner. Faltaba más”.

La “urgencia” para ponerla a funcionar horas antes de dejar el gobierno motivó que la “premura y el descuido marcaran a la Línea 12”, como afirmó el secretario de Obras de la capital. De ahí la importancia de que el diagnóstico sea elaborado por empresas serias y experimentadas y que los ojos de especialistas de la academia avalen y respalden los análisis y estudios que se han venido realizando.

Es por ello que la postura de la actual administración de la capital del país sea: “Hoy tenemos la claridad de que los tiempos técnicos no siempre empatan con los tiempos políticos. Esa mala experiencia que arrastra la línea 12 por mirar más el calendario que las vías no se volverá a repetir”, subrayó Alfredo Hernández.

A Ebrard no le quedará otra más que refugiarse en el partido Movimiento Ciudadano, que bajo las “órdenes” del expriista Dante Delgado, ahora pide la destitución de Joel Ortega, actual director del Metro, para tratar de “proteger” al exjefe de Gobierno, a quien seguramente veremos en los próximos meses hacer “acuerdos” con ese instituto político para no ver truncada su carrera pública tras el retiro del apoyo que antes le brindaba el PRD y que hoy no tiene.

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