Si es Bayer, no es tan bueno

Bayer AG fue integrante del conglomerado que produjo el gas Zyklon B con el que mataron cientos de miles de judíos.

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Mario Melgar 28/01/2014 00:00
Si es Bayer, no es tan bueno

“No creamos medicamentos para los indios, sino para los pacientes occidentales que puedan pagarlo”. Esto dijo en diciembre Marijn Dekker, el presidente y director general (CEO) de Bayer. Cuando niño me impactó una frase publicitaria de Bayer, el gigante farmacéutico mundial: “Si es Bayer es bueno”. Lo comprobaba cotidianamente, pues mi padre, modelo de orden y disciplina, tomaba diariamente una aspirina de Bayer de un frasquito amarillo, porque, según decía, era buena para todo. Además el profesor de matemáticas del Colegio Alemán, donde estudiaba la primaria, era nada menos que Herr Bayer y si bien duro e inflexible, también era un magnífico profesor. Con esos antecedentes si habría que escoger entre cualquier marca y Bayer, la decisión era inevitable. Si es Bayer tenía que ser bueno.

El conflicto entre Bayer e India, exacerbado por las torpes declaraciones del ejecutivo de más altos vuelos, deriva tal vez de la decisión de la Oficina de Patentes de la India que autorizó a la empresa local de genéricos Natco Pharma, a comercializar Nexavar, medicamento usado contra el cáncer de riñón e hígado, patentado precisamente por Bayer, con el nombre de Sorafenat. El tratamiento de Bayer cuesta al mes cinco mil 400 dólares, el indio 180 dólares. Bayer perdió el monopolio sobre esta medicina y seguramente el mercado.

Si se ve el problema desde su origen, independientemente de los alegatos de los abogados de Bayer y de la arrogante declaración de su cabeza corporativa, los pueblos indígenas, incluidos los mexicanos, han desarrollado un gran saber acerca de los posibles usos y beneficios de los recursos biológicos. Así lo sostuvo hace algunos años Mario Melgar Fernández en su examen de doctorado en Derecho Internacional por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Según Mario, se tiene conocimiento que las comunidades del Amazonas utilizan para fines médicos más de mil plantas, mientras que el sistema medicinal tradicional hindú (el ayurveda) tiene una tradición de al menos mil 400 plantas con propiedades curativas. De manera que lo que las autoridades indias hicieron frente a Bayer fue cumplir con la lengua popular: lo del agua al agua.

El arrepentimiento del funcionario de Bayer por su tontería no resolvió el agravio causado a la India, como país, que además incluye al mundo que no forma parte de la élite industrial. La historia de Bayer debe salir a la luz con este episodio, pues al contrario de lo que decían los comerciales resulta que históricamente Bayer no era tan bueno como se creía.

Bayer tendrá que hacer algo más que dar una disculpa pública. Bayer AG fue integrante del conglomerado empresarial que inventó y produjo el gas Zyklon B con el que mataron cientos de miles de judíos en Auschwitz. El gas lo utilizaban para eliminar a judíos que no podían trabajar como esclavos. Adicionalmente fue la única organización privada, no gubernamental, que tuvo un campo de concentración propio durante esos terribles años.

Más grave aún, los experimentos de Bayer que realizó con personas sin ninguna consideración humana. El tristemente célebre Dr. Joseph Mengele experimentó con medicamentos preparados por Bayer, como el Rutenol, que causó la muerte de muchos inocentes. En el mismo Auschwitz se ha localizado la correspondencia del comandante del campo de concentración y Bayer Leverkusen, para negociar el precio de 150 mujeres prisioneras (Auschwitz pedía 150 marcos por mujer y Bayer quería pagar 130) que serían utilizadas en experimentos. Bayer las compró y todas murieron en sus pruebas y ensayos.

Se podrá decir que la historia del Holocausto quedó atrás, que hay que mirar adelante, que no se puede vivir de la historia. Tal vez no. Recientemente se editó y circula masivamente un libro singular que dará la vuelta al mundo. Contiene solamente una palabra repetida a lo largo del texto seis millones de veces. La palabra es “judío” y se refiere a cada uno de los seis millones muertos en el Holocausto. Bayer ciertamente ha quitado muchos dolores de cabeza, pero el dolor ancestral de millones no lo curarán jamás sus aspirinas.

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

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