La seguridad como oportunidad

Singapur pudo desarrollarse hasta ser el segundo país con el mayor PIB per capita de Asia, después de Catar (sin petróleo) y el séptimo del mundo.

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Luis F. Lozano Olivares 31/05/2014 00:28
La seguridad como oportunidad

Hace unas semanas un tío mío me platicaba la impresión que le causó haber viajado a Singapur y ver un lugar de primer mundo con el mismo clima y latitud que Coatzacoalcos (él vive ahí).  Obviamente hay notables diferencias en términos de población, independencia y estructura; pero él se refería a la dificultad de encontrar desarrollo en esa latitud y con ese clima cálido y húmedo.

Singapur es una ciudad estado localizada en un punto geopolíticamente fundamental, en el estrecho de Malaca que sirve para conectar al Océano Indico y el Océano Pacífico. Para un imperio como el británico que basó su hegemonía en el control de los mares, Singapur fue un lugar tan estratégico para ellos como Gibraltar. Los estrechos dan poder porque pueden detener el comercio internacional. Sin embargo, Singapur dejó de ser posesión británica en 1962, y en 1965, un plan para anexarse a Malasia falló dejándola como ciudad estado independiente.

El líder de Singapur, Lee Kuan Yew, entendió que su posición geográfica, su falta de recursos naturales y que su soledad, ponían a la isla en riesgo de ser atacada por otra nación con motivaciones hegemónicas, por lo que tenía que convertirse en una potencia económica y generar alianzas con grandes potencias.

Singapur tuvo los beneficios de vivir dentro de las políticas e instituciones inclusivas de los ingleses, pero más importante aún, supo mantener y en algunos casos, incrementar al punto de la exageración el orden y el Estado de derecho (está prohibido mascar chicle). Es a partir de esto que Singapur pudo desarrollarse hasta ser el segundo país con el mayor PIB per capita de Asia, después de Catar (sin petróleo) y el séptimo del mundo..

Entiendo que esa realidad está muy lejos, pero vamos a tratar de traer algunos ejemplos más cercanos. Dentro de nuestro país, hay dos estados que sobresalen por su desarrollo industrial y por la captación de industria y talento. Son Querétaro y Guanajuato, ambos gobernados por distintos partidos, pero donde hay un común denominador: hay seguridad y un orden relativo.

No hay casualidades, la base para el desarrollo económico es la seguridad jurídica y el orden. Partir del orden para desarrollarse es fácil, el problema es ordenarse. Después de haber sido considerada como el infierno junto con Ciudad Juárez, Tijuana es un éxito de la mal llamada guerra contra el narco. Hoy Tijuana empieza a ser atractiva para inversiones y el establecimiento de plantas de manufactura. La única diferencia que existe entre Tijuana de 2005 y la de 2014 es que hay más seguridad y orden.

Históricamente los mexicanos han considerado que un gobierno trabaja en la medida de las obras de infraestructura que se tienen a la vista. Hoy, la inversión en seguridad puede rendir mayores frutos desde el punto de vista político. No sirve tener infraestructura si la gente huye atemorizada a otros lugares más seguros. ¿Sólo ven esto los gobernadores Calzada y Márquez?

La semana pasada hubo dos eventos que me llamaron la atención; el primero fue la violencia desatada en una colonia de Cuajimalpa contra los granaderos, quienes fueron enviados con escudos y sin nada para defenderse. ¿Cómo es posible que el gobierno del DF los envíe así? Ni siquiera protege a los suyos, pero los medios se comportaron muy tibios considerando que dos policías están en coma. Es un mal mensaje. El segundo es el nerviosismo que causó en los medios la aprobación en Puebla de una ley que reglamenta el uso de la fuerza. La indignación general de los medios fue notoria; seguimos actuando con mucha inmadurez.

                *Abogado y opinante

                llomadrid@gmail.com

                Twitter: @LlozanoO

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