Esperanza y la injusticia

Tenemos un Estado que se porta fuerte contra el débil y débil frente al fuerte o al organizado.

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Luis F. Lozano Olivares 25/01/2014 02:15
Esperanza y la injusticia

De acuerdo con el significado otorgado por la Real Academia de la Lengua Española, una paradoja es  una “idea extraña u opuesta a la común opinión y al sentir de las personas”. En este sentido, el nombre oficial de México podría ser el de Estados Unidos de las Paradojas, porque vivimos en contrastes continuos que desafían el sentido común, pero que en nuestro ostracismo se convierten en la normalidad. Le voy a contar la madre de las paradojas; una infamia.

La señora Esperanza Reyes Aguillón es una mujer potosina que se dedicaba al servicio doméstico en la ciudad de San Luis Potosí, donde ganaba 500 pesos semanales. Como muchas mujeres de su condición socioeconómica es madre soltera de una niña y un niño que subsisten gracias al ingreso de su madre; o subsistían de él. Desde hace más de un año, la señora Reyes (la llamaré Esperanza para facilitar la vinculación del lector con la defensa mediática) duerme en la cárcel. Esperanza cometió el error involuntario de pagar con un billete de cien una libreta para su hija y, para su sorpresa, el billete resultó falso y fue puesta a disposición del Ministerio Público, quien la presentó ante un juez.

Como es obvio, Esperanza no contaba con recursos económicos que le permitieran tener una defensa medianamente profesional y le fue asignado un defensor de oficio que no hizo absolutamente nada por defender a su cliente. Un juez con competencia le dictó el auto de formal prisión y le otorgó el beneficio de la libertad bajo caución, es decir, pudo continuar el proceso penal en libertad. Ella siguió su vida sin entender bien lo que estaba pasando en el proceso que siguió su curso prácticamente sin defensa, por lo que al final se le dictó una sentencia condenatoria por cinco años de cárcel. Si requiere usted mayores detalles del proceso, Jesús Robles Maloof tiene un espléndido artículo al respecto en esta referencia http://www.sinembargo.mx/opinion/14-01-2014/20763 .

Este asunto hubiese pasado desapercibido como el de 40% de quienes están en prisión y que no han recibido condena, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, salvo porque un prestigiado abogado potosino y, sin duda, una gran persona, José Mario de la Garza Marroquín, ha tomado el asunto como propio probono y ha desarrollado una estrategia mediática con esta injusticia, sabiendo que los medios en este país tienen más posibilidades de cambiar las cosas que los propios jueces. Le invito a entrar a esta página y a sumarse a la petición de indulto que ha organizado el licenciado de la Garza https://www.change.org/es/peticiones/epn-indulto-para-esperanza-reyes#.

Y es que tenemos un Estado que se porta fuerte contra el débil y débil frente al fuerte o al organizado. Vivimos en un país donde una secuestradora plenamente identificada por sus víctimas es liberada por una pifia en el proceso del cual sus víctimas no son responsables, pero donde se envía a las islas Marías a una madre soltera y humilde, sin importarle al Estado ni la injusticia ni el dejar desamparados a dos menores de edad. No es una virtud del Estado someter a quien ha elegido vivir dentro de la ley voluntariamente, sino someter a quien decide actuar al margen de ella. La fuerza contra quien está bajo control y la omisión por debilidad contra quien lo reta debilita al Estado, porque pierde credibilidad.

Después nos preguntamos por qué pasa lo que pasa en Michoacán. ¡Indulto a Esperanza!

                *Abogado y opinante

                llomadrid@gmail.com

                Twitter: @LlozanoO

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