Cuando Oscar se equivoca (II)

COMPARTIR 
Lucero Solórzano 27/01/2014 00:05
Cuando Oscar se equivoca (II)

El viernes pasado inicié un análisis de las que me parecen grandes omisiones y errores en las decisiones de los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, cuando de entregar el famoso y codiciado Oscar se trata.

Cercana a la entrega número 86, la trayectoria del premio está salpicada de claroscuros que no han sido motivo para que decaiga el interés por ganarse uno, no sólo entre los miembros de la comunidad cinematográfica en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

En ocasiones coincide con el Globo de Oro, que otorga la Prensa Extranjera asentada en Hollywood, que además es un premio que en general goza de mayor prestigio que el Oscar. También a veces concuerda con las selecciones de los diferentes Sindicatos de Actores, Directores, Escritores y Productores. Pero así como Ciudadano Kane, que año con año encabeza las listas de lo mejor en la historia del cine, no ganó el premio en 1941, Oscar también ha cometido varios errores graves como puede verse en estos ejemplos:

En 1967 Mike Nichols fue el Mejor Director por El Graduado, no así la película. Tampoco Dustin Hoffman ni Anne Bancroft fueron los Mejores Actores. Hoy se trata de un gran clásico del cine.

En 1968 Funny Girl con Barbra Streisand y su prometedora carrera, barrieron con las actuaciones memorables de Vanessa Redgrave en Isadora y Katharine Hepburn en El león en invierno.

En 1970 Orson Welles recibió un Oscar Honorífico por su trayectoria. Este es un recurso muy socorrido cuando alguien talentoso y con una carrera importante se les ha quedado en el camino.

Charles Chaplin, uno de los grandes genios del cine sólo ganó un Oscar en 1952 por la música de Candilejas.

En 1972 la Academia “enmendó” el descuido con otro Oscar Honorífico. Sin duda Chaplin era una piedra en el zapato durante la “cacería de brujas” encabezada por el senador Joseph McCarthy.

También en 1972, El Padrino fue la Mejor Película pero Bob Fosse, director de Cabaret, fue considerado el Mejor sobre Francis Ford Coppola.

En 1976, Rocky se alzó con los premios para Mejor Director y Película sobre Taxi Driver, Todos los hombres del presidente y Network, dejando en el camino a Alan J. Pakula, Ingmar Bergman y Sidney Lumet. Martin Scorsese ni siquiera estaba nominado por Taxi Driver.

Robert Redford con Gente como uno se llevó el Oscar al Mejor Director y Película en 1980. Competía con Martin Scorsese y Toro Salvaje, David Lynch y El hombre elefante, Roman Polanski y Tess.

En 1985, El color púrpura, una de las mejores y más personales películas de Steven Spielberg, tuvo 11 nominaciones y no recibió un solo premio. Un filme interpretado en su totalidad por actores afroamericanos.

La Academia se sacó la espina en 1989 reconociendo como Mejor Película El chofer y la señora Daisy, una historia dulzona sobre la relación entre una anciana sureña y su chofer afroamericano. Dejó atrás a Mi pie izquierdo y Nacido el 4 de Julio, aunque Oliver Stone fue el Mejor Director por ésta última.

En 1990 Danza con lobos, una sobrevalorada película dirigida por Kevin Costner, es considerada superior, según los miembros de la Academia, a El Padrino 3 y Buenos muchachos (Good Fellas), dirigidas por Coppola y Scorsese, respectivamente, ¿será?

En 1997 Cuba Gooding Jr. gritando medio encuerado “Show me the money!”, fue considerado superior a William H. Macy en Fargo, y a Edward Norton que le robó la película a Richard Gere en La raíz del miedo. ¿Qué le parece?

El 2000 es el año en que Julia Roberts en Erin Brockovich, otra sobrevalorada, le arrebató el Oscar a Ellen Burstyn, quien en Réquiem por un sueño tiene una de las mejores interpretaciones de que se tenga memoria. ¿La drogadicción es un tema incómodo? Es muy probable.

Y, finalmente en 2013, Argo y su director Ben Affleck fueron reconocidos sobre Lincoln, La noche más oscura, Juegos del destino, Beasts of the Southern Wild (Una niña maravillosa) y La vida de Pi.

Demasiado gay o demasiado homofóbica, anti o prosemita, mercantilista; pro minorías o xenofóbica, conservadora, complaciente, salomónica, moderna, machista, religiosa, puritana… la Academia de Hollywood deja que pese algún lado de la balanza, y en honrosas ocasiones mantiene el equilibrio.

Comparte esta entrada

Comentarios