Queridos mexicanos navideños

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Los Mikos 24/12/2013 00:42
Queridos mexicanos navideños

Una vez más llegó esa época del año que tanto me gusta, esos días en los que la gente se demuestra cariño y festeja el simple hecho de estar juntos y compartir el día a día. Bueno, aparentemente se quieren, porque como dicen por ahí... “hasta en las mejores familias se cuecen habas”. Espero que en sus reuniones laborales y amistosas, posadas y cenas navideñas la pasen bomba, sin ningún altercado que cambie el rumbo de la velada y su finalidad de festejar la Natividad, es decir el nacimiento de Jesús de Nazaret.

La Navidad es de los festejos más importantes del cristianismo y precisamente celebra el 25 de diciembre el nacimiento de Jesucristo en Belén. Como bien lo mencioné hace unos momentos, es uno de los festejos que más me gustan desde que llegué a México, hace ya más de cuatro años. Y miren que no he parado de festejar, ya que los mexicanos para la fiesta se pintan solos y aprovechan cualquier oportunidad para armar bailongo. Todo el júbilo decembrino empieza con la llegada de las posadas, fiestas que comienzan nueve días antes de la Navidad o sea del 16 al 24 de diciembre. La idea de éstas es recordar el peregrinaje de María y José de Nazaret hasta Belén, lugar en el que dentro de un pesebre se resguardan para esperar el nacimiento del niño Jesús. Bueno, es lo que dicta la tradición de lo que se debe de hacer en estas fiestas, pero la realidad es otra, pues lo último de lo que la gente se acuerda, sobre todo los jóvenes, es de seguir al pie de la letra los villancicos y el cantar pidiendo posada. Más bien estas “posadas” se vuelven una bacanal en la que lo más importante es la bebida y no precisamente el ponche.

Una cosa que me llama mucho la atención de estas fechas festejosas, es el afamado maratón Guadalupe-Reyes. Seguramente muchos de ustedes saben de lo que les estoy hablando, si no es que seguramente año tras año son de esos humanos que se preparan física y mentalmente para llevarlo acabo. Para todos aquellos que no están familiarizados con este evento o “disciplina”, pues les voy a contar de lo que se trata. Resulta que contrario a lo que su nombre dice, maratón, la cual es una prueba de resistencia en la que hay que correr 42 kilómetros, haciendo un tremendo desgaste físico, este sonado maratón Guadalupe-Reyes no es nada más que un pretexto más para tirarse al agua, pegarle al vidrio, empinar el codo, “brindar” o como dicen los chavos... chupar y ponerse hasta las manitas. Consiste en ingerir bebidas alcohólicas a partir del día en el que se festeja a la Virgen de Guadalupe, 12 de diciembre, hasta el Día de Reyes, que es el 6 de enero, sin dejar pasar un sólo día sin echarse por lo menos un par de cervezas. Hay mexicanos que se toman muy en serio esta carrera, que al final también resulta ser una carrera de resistencia y lo cumplen con la finalidad de resultar “victoriosos”, aunque esto les cueste la mitad del hígado. Mi pregunta es: ¿qué será lo que en realidad se gana al superar esta prueba?, ¿será que se logre admiración por parte de los familiares y amigos?, ¿será que podemos llamar a esto, el deporte nacional? Cuídense humanos y está bien festejar, pero con medida y por favor, una cosa es el Guadalupe-Reyes, se entiende, pero no por dios mikito, no se vayan a echar el Reyes-Guadalupe, que ahí si en lugar de ganar, van a... ¡perder!

Casi siempre, en estas fechas, las empresas o negocios, hacen comida o cena para festejar la Navidad y el cierre del año y agradecer a los que forman parte del equipo laboral. Espero que de verdad se hayan portado bien y no hayan perdido el estilo. Típico que después de varios tragos, se les hace fácil ir de intensos con el jefe y pedir un aumento de sueldo o empezar a tirarle la onda a la secretaria o a Martita la de finanzas. Acuérdense que el próximo año los volverán a ver en la chamba y si la regaron, con qué cara los verán!

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