Innovación y tecnología británica en México

La llegada de Aston Martin significa un paso más dentro del acuerdo para incrementar el comercio bilateral.

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London eye 30/12/2013 00:00
Innovación y tecnología británica en México

A mediados del siglo 18 el joven escocés James Watt se enfrentó al mayor reto intelectual de su vida: ¿cómo evitar que las máquinas de vapor de aquella época desperdiciaran energía y consumieran vapor en exceso? Después de muchos experimentos, en 1765 Watt encontró la respuesta al diseñar una máquina con un segundo condensador y así, a los 29 años, cambió el curso de la historia al detonar la Revolución Industrial.

Desde entonces Reino Unido ha sido un protagonista de la innovación tecnológica. Productos y servicios que utilizamos todos los días fueron ideados y llevados a la práctica por británicos y hoy no nos podríamos imaginar nuestras vidas sin ellos. Sin el Metro, que comenzó a operar en Londres en el año 1863, llegar a una junta al otro lado de la ciudad sería una pesadilla. Y cruzar el Atlántico en unas cuantas horas sería ciencia ficción si en 1928 Frank Whittle no hubiera diseñado la primera turbina de jet de la historia.

Hace unas semanas compartí la noticia de que Aston Martin llega a México. Esta compañía, que justo está festejando su centenario, representa no sólo el prestigio y el buen gusto británico, sino que también es un ejemplo de la innovación y el desarrollo tecnológico de Reino Unido. El Aston Martin Vanquish es una a proeza de la ingeniería moderna: su motor es el más potente en la historia de la marca, acelerando de 0 a 100 km/h en 4.1 segundos, y su carrocería está hecha de fibra de carbono de ingeniería aeroespacial.

Aston Martin no es el único ejemplo de innovación británica de vanguardia presente en México. Existen tecnologías que utilizamos cotidianamente sin detenernos a pensar quién está detrás de su desarrollo. Un ejemplo: el corazón del grueso de los teléfonos inteligentes que se venden en México es británico. La mayoría de los microprocesadores que controlan estos dispositivos fueron diseñados por la compañía británica ARM, el principal proveedor de propiedad intelectual en semiconductores del mundo.

Y algo tan aparentemente mundano como secar nuestras manos puede encerrar cientos de horas de desarrollo e ingeniería revolucionaria. Los ventiladores, aspiradoras y secadoras de manos de la compañía británica Dyson han sido premiados internacionalmente por su innovación radical. Sus ingenieros desarrollaron una tecnología que permite amplificar 15 veces la potencia de las aspas de un ventilador, creando una estela ininterrumpida de aire que resulta más eficaz y ahorra energía.

¿De dónde viene está capacidad para innovar? En buena medida de la investigación científica y la educación. La Universidad de Oxford, por ejemplo, es reconocida globalmente por su calidad y la diversidad de su investigación científica. Una de sus mayores virtudes es su capacidad de comercializar los resultados de su investigación: más de 60 compañías han surgido de la Universidad, alcanzando un valor combinado de dos billones de libras.

Y ninguna otra institución ha producido tantos premios Nobel como la Universidad de Cambridge, donde han visto la luz algunos de los adelantos científicos más avanzados de nuestra era, como el descubrimiento del electrón y la estructura del ADN.

La llegada de Aston Martin significa un paso más dentro del acuerdo entre ambas naciones para incrementar su comercio bilateral, pero también nos permite recordar las oportunidades para estudiantes mexicanos que existen en Reino Unido: ellos tienen el potencial de convertirse en los próximos innovadores de la siguiente gran revolución tecnológica de la humanidad.

Espero sus comentarios en londoneye@fco.gov.uk y síganos en Twitter
@ukinmexico.

* Embajador de Reino Unido en México

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