Respuesta de Tenorio a mi artículo sobre el FCE

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Leo Zuckermann 01/09/2014 01:43
Respuesta de Tenorio a mi artículo sobre el FCE

Reproduzco la carta que me envió el historiador de la Universidad de Chicago, Mauricio Tenorio, a propósito de la columna que escribí sobre si se justifica o no la existencia del Fondo de Cultura Económica (FCE):

“Una de dos: o a) espero tus próximas columnas llamando al cierre de la UNAM, el CIDE, el Colmex, Conaculta y etc, porque, tienes razón, todo en la cultura puede dejarse a la competencia, comercial e intelectual, no beneficia a la mayoría de los taxpayers. O b) los libros, la cultura, algo de la educación, son un comodity algo peculiar, y requiere de un cuidado especial, así cual la PBS, la BBC, como el cine francés y los libros franceses, todos de alguna manera ‘subsidiados’ por el Estado.

“Si lo primero, no creo estar del todo de acuerdo, pero me gustaría que llevarás tu argumento a sus consecuencias últimas. Tengo para mí, que antes que el FCE debería eliminarse el SNI (Sistema Nacional de Investigadores), los creadores nacionales, los premios estatales a todo tipo de labor (incluyendo periodismo, my friend, ¿qué hace el Estado premiando a sus críticos?), el subsidio a las academias y al Colegio Nacional, el pago público a asesorías y pláticas de comunicólogos y sabiondos nacionales, el Conacyt que paga becas inútiles —yo nunca he tenido ni he aceptado una beca ni SNI nacional—. Todo eso no sirve más que para reproducir un literati y una opiniología nacional de invernadero que no ha probado ser si quiera igual de perfumadas que las flores de otros países, crecidas al intemperie.

“Si b), entonces estamos donde empezaste: estás con Chucho (Jesús Silva-Herzog Márquez) y dilo. Lo mejor sería un FCE lo más independiente posible de partidos, es una tristeza lo que está pasando con el FCE, y entonces habría que conocer el mercado de libros e ideas. Asumir que el que lee es clase alta y media es y no es una tautología, porque en el feudal y desigual México el que lee accede a la clases medias, aunque sea pobre, aunque no tenga el poder adquisitivo tuyo o mío. Pero la no lectura es patrimonio de pobres y muy pobres y de ricos y muy ricos. No leer es de todos, como leer es de todos. Mi periodiquero, al que le compró revistas y periódicos cada que estoy en México, me recomienda libros y le regalo libros, aunque me pide que no lea tanto porque acabaré como mi padre, a quien conoció, un distinguido médico que murió de Alzheimer, según mi periodiquero, por leer mucho. Pero él lee libros, quiere acceso a libros. Mis cuates de la UAM, maestros, albañiles, plomeros, leen, Leo, quieren leer, saben leer… en efecto, somos muy pocos, pero no somos todos como ‘el nosotros’ que tú utilizas, Leo. El FCE está muy mal llevado ahora, y podría cumplir mejor su labor, pero El alma romántica y El sueño o las traducciones de Hegel o las traducciones de Buarque de Hollanda o Freyre o mis propios libros en el FCE (tres, ninguno subsidiado), no tienen ningún subsidio, se venden y vendieron poco, pero cumplen su círculo normal, se reeditan cada tanto. Los libros infantiles dan dinero. Lo que cuesta y se subsidia es todos esos libros que los directores políticos del FCE producían y ahora vuelven a producir o esos homenajes idiotas y pretenciosos a Paz o a quien toque, o ese subsidio o todos esos libros grillados por nuestros propios cuates que han publicado conferencias o malas tesis doctorales o recolecciones de sus artículos de periódico… eso es subsidio, eso es gasto, eso es inútil, eso es un mal uso de algo así como el FCE, no la maldad de que exista algo así como el FCE.

“En fin, para los que leemos libros el cierre del FCE no sería más que uno más. Contra lo que crees, no quedan muchas editoriales donde se pueda publicar algo más que best sellers. Yo he publicado en el FCE, The University of California Press, The University of Chicago Press, Paidós y Tusquets. Todas estas editoriales apenas sobreviven vendiendo libros, no best sellers, no están subsidiadas, pero les cuesta mucho publicar libros, y Paidós y Tusquets han sido comidos por Planeta y pronto venderán sólo los libros que tú quieres ver, esos que en el mercado pueden vender mínimamente 50 mil ejemplares.

“El cierre del FCE no le afectaría a la mayoría de los mexicanos, como no le afectaría que dejaran de darse becas y premios a todo aquel que ejerza opinión en México, como no le afectaría a la mayoría de los mexicanos el cierre el CIDE y del Colmex. Pero estamos en lo que estamos: usar el FCE para que hable el Presidente, es una estupidez, debería funcionar de otra manera, debería ser lo que es, una editorial importante en el mundo de habla hispana, y nada más. Para los que leemos es lo mejor, aunque nosotros no tenemos ningún valor, claro, pero, si aceptas que leer es un valor en sí, entonces…

“Pero espero puedas pronto ser coherente y lógico y decir lo que sigue, que yo mismo lo creo cada vez más: leer no sirve para nada, tanto libro para minorías, basta y sobra con las editoriales comerciales, el mercado de libros y el internet. Bueno, pues dilo, igual tienes razón, yo soy de ese otro mundo y moriré leyendo y agradeciendo eso que Gabriel Zaid llamaba el milagro del encuentro de un libro, cualquiera, con su lector.  No estarías solo en esa posición —leer no sirve mucho— la mayoría de la opiniología nacional tendría suficiente con el Oxford Book of Quotation on line y el Google”.

Hasta acá la carta de Tenorio. Mañana mi respuesta.

                Twitter: @leozuckermann

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