Propuesta churrigueresca de descriminalización de la mariguana

Si lo que se propone en el DF es churrigueresco es porque la legislación federal es barroca.

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Leo Zuckermann 18/02/2014 01:19
Propuesta churrigueresca de descriminalización de la mariguana

La idea de la iniciativa presentada por legisladores perredistas es descriminalizar la venta y el consumo de la mariguana en el Distrito Federal. Se retoma la experiencia de otros países donde las autoridades no persiguen ni encarcelan a aquellos que inhalan o ingieren esta hierba. Se trata de una iniciativa  complicada que fue diseñada para hacerla compatible con una legislación federal que le da poca libertad a las entidades federativa para legalizar y regular drogas prohibidas. ¿Cómo se pretende descriminalizar la mariguana en la capital?

La Ley General de Salud vigente ya permite la posesión de cinco gramos de mariguana para consumo personal en toda la República. El paquete legislativo incluye la propuesta de que el Congreso federal reforme dicha legislación para incrementar esta cantidad hasta los 30 gramos. En segundo lugar se propone modificar esta ley y el Código Penal federal para permitir el uso de la mariguana con fines medicinales, así como la investigación legal de esta droga con fines terapéuticos. Y en tercer lugar se busca descentralizar el control sanitario sobre esta sustancia para que las entidades puedan regularla de acuerdo a los contextos locales.

Eso en cuanto a las reformas más importantes que se proponen a nivel federal. En lo local, la idea es establecer en el DF un Sistema para la Reducción de Riesgos y Daños en el Aprovisionamiento y Uso de Substancias Psicoactivas Ilícitas. Efectivamente: se trata de un nombre absurdamente largo y rimbombante. Llamémosla SiRe, como propone la iniciativa, que estaría a cargo de un Instituto para la Atención y Prevención de Adicciones (IAPA). El SiRe tendría tres elementos centrales:

1. Tomando en cuenta que la Constitución le otorga facultades a los Ministerios Públicos de cada entidad para decidir cómo perseguir los llamados “delitos contra la salud” de su competencia, la idea es que las autoridades en el DF focalicen la acción policial y le den la más baja prioridad al tema de la venta al menudeo y la posesión de cannabis (siempre que ésta no inclya otras drogas y cumpla con ciertos criterios) en favor de la persecución de delitos como el homicidio y el secuestro.

2. Para tal efecto, se crearía un Sistema de Información para la Reducción de Riesgos y Daños, llamado SIRRD (sí: es confuso que haya un sistema dentro del sistema). Éste proveería información a los potenciales usuarios de la droga “para que puedan, responsablemente, minimizar los riesgos y daños de su conducta, así como todos los asociados con la adquisición de las sustancias”. El IAPA estaría a cargo de determinar que ciertos lugares de la ciudad se conviertan en “espacio de abastecimiento seguro”. Ahí podrán establecerse comercios que venderían la mariguana en pequeñas cantidades. Los que cumplieran con reducción de riesgos y daños el IAPA les otorgaría un semáforo verde; los que no, uno rojo. Estén en rojo (mota mala) o en verde (mota buena), el IAPA no podrá impedir la venta del producto. Pero el que tenga verde significará que cumple con los requisitos por lo que, en consecuencia, su persecución penal será de la más baja prioridad. En cambio, los que tengan rojo estarán expuestos a una mayor intervención por parte de las autoridades. La idea es incentivar a que los vendedores cumplan con ciertas reglas de calidad en favor de los consumidores.

3. En cuanto al consumidor, digamos que la policía encuentra a un individuo  en posesión de la droga para consumo personal. En lugar de remitirlo al Ministerio Público lo enviará a una de las Comisiones de Disuasión. Estas organizaciones, proporcionarán a los consumidores “la información y el apoyo técnico para advertir o minimizar los riesgos o daños asociados al consumo de sustancias sicoactivas y su aprovisionamiento”. Más que punitivas, estas comisiones apoyarán a los consumidores para reducir los daños a la salud y tratar adicciones cuando así lo requieran. Lo que ocurra dentro de estos espacios de apoyo no podrá ser utilizado “en contra del usuario en un proceso jurisdiccional, ministerial, policial u otros análogos”.

Se trata de una iniciativa muy compleja e intrincada. La entiendo así por el enredado marco legal que existe en México y que dificulta mucho el que una entidad federativa pueda dar pasos en la dirección de la legalización y regulación de las drogas. Si lo que se propone en el DF es churrigueresco es porque la legislación federal es barroca.

Mañana analizaré el duro camino legislativo que tiene que seguir esta iniciativa donde no queda claro que la izquierda esté unida en la capital para aprobarla. Ni se digan los cambios que se están proponiendo a nivel federal.

                Twitter: @leozuckermann

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