Del optimismo al escepticismo sobre la economía mexicana

México, como lo decía la portada de la prestigiosa revista The Economist en noviembre de 2012, estaba al alza...

COMPARTIR 
Leo Zuckermann 05/11/2013 02:48
Del optimismo al escepticismo sobre la economía mexicana

A finales del año pasado, gracias a una eficaz campaña en los medios extranjeros por parte del nuevo gobierno, se hablaba del “Momento Mexicano”. México, como lo decía la portada de la prestigiosa revista The Economist en noviembre de 2012, estaba al alza. La del “Tigre Azteca” sería la siguiente historia de éxito de las economías emergentes. Todo se veía de color rosa. Un año después, las cosas se ven de un color diferente. No es negro, pero sí gris. Hay muchos nubarrones en el horizonte. No lo digo yo sino los expertos en economía mexicana, que son los que más saben porque están todo el día analizando este tema. La realidad es que hay muchas dudas sobre el futuro de nuestra economía, incluida la política fiscal que ya aprobó el Congreso y que supuestamente está diseñada para darle un empujón al crecimiento del país.

El Banco de México levanta cada mes la “Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado”. Se trata del sondeo más importante que existe porque lo contestan más de 30 expertos independientes y de los grupos financieros más relevantes. El primero de cada mes se presentan los resultados. Esto son los correspondientes a la Encuesta de octubre de este año.

En cuanto a las perspectivas de crecimiento económico, los analistas piensan que la mayor probabilidad es que el Producto Interno Bruto del país crezca este año en un intervalo de entre 1.0 y 1.4 por ciento. Sin embargo, creció el escepticismo porque también aumentó la probabilidad que el crecimiento sea entre 0.5 y 0.9 por ciento. En cuanto al 2014, “el intervalo al que mayor probabilidad asignaron los analistas pasó de ser el de 3.5 a 3.9% en la encuesta precedente [la de septiembre], al de 3.0 a 3.4 por ciento. Asimismo, los consultores aumentaron la probabilidad otorgada al intervalo de 2.5 a 2.9 por ciento”. Conclusión: las expectativas de crecimiento siguen revisándose a la baja.

A los analistas se le preguntó cuál es “la probabilidad de que en alguno de los próximos trimestres se observe una reducción respecto al trimestre previo en el nivel del PIB real ajustado por estacionalidad”. Resulta que creció un poco la probabilidad, a 29%, de que el dato del crecimiento del PIB del tercer trimestre de este año sea negativo. Esto es importante porque, de ocurrir, ya tendríamos dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo que es la definición estándar de recesión económica.

Sin embargo, la probabilidad que más creció en la Encuesta es que el primer trimestre de 2014 sea negativo respecto al último de 2013. Dicha probabilidad se elevó en diez puntos: de 14 a 24 por ciento. ¿A qué se debe esto?

Quizá la respuesta tenga que ver con la entrada en vigor de los nuevos impuestos. ¿Por qué lo digo? Véase las respuestas que dieron los analistas sobre los factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico en los próximos meses. En orden de importancia son  “la debilidad del mercado externo y la economía mundial (22% de las respuestas); la política fiscal que se está instrumentando (17%); la incertidumbre sobre la situación económica interna (14%); y, la debilidad en el mercado interno (14%)”. Me llama mucho la atención lo de la “política fiscal” que hace un año sólo tenía 2% de las respuestas y hoy alcanza 17 por ciento. Esto quiere decir que hay analistas que no le están creyendo al gobierno que su política fiscal vaya a ser contracíclica. Por el contrario, piensan que los nuevos impuestos, y quizá el crecimiento del déficit, podrían obstaculizar el crecimiento.

En la encuesta hay dos datos también preocupantes. En la anterior de septiembre, 66% de los expertos dijo que el clima de los negocios mejoraría en los próximos seis meses. Este porcentaje, sin embargo, cayó a 55% en la encuesta de octubre. Otra muestra de que está creciendo el escepticismo es que, en septiembre, 30% de los analistas consideraron que era un buen momento para realizar inversiones en México; en octubre, este porcentaje cayó a 23 por ciento.

Será muy interesante ver los resultados de la encuesta de noviembre que, me parece, dependerán de manera crítica si se aprueba o no la reforma energética, y qué tipo de reforma sale. Por lo pronto, con los datos de la Encuesta de octubre podemos afirmar que, en un año, pasamos del optimismo al escepticismo con respecto a la economía mexicana.

            Twitter: @leozuckermann

Comparte esta entrada

Comentarios