Bienvenido el debate

La estrategia internacional de lucha contra las drogas a principios de los 60 se centró en combatir el tráfico de estupefacientes a través del uso de la inteligencia.

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Laura Rojas 09/02/2014 01:24
Bienvenido el debate

La discusión sobre el tratamiento que los países en lo individual y la comunidad internacional en su conjunto deben dar a las drogas, se ha vuelto vertiginosa. En los últimos tres años el tema se ha discutido más que nunca en la historia: personajes como el exsecretario general de las Naciones Unidas, Koffi Annan, el expresidente Santos de Colombia y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al pronunciarse, han colocado el tema como uno de los diez más importante de la agenda internacional. Al mismo tiempo, se han desencadenado una serie de decisiones sobre la legalización de la mariguana en Estados Unidos y Uruguay, haciendo impostergable el debate sobre este tema en México.

La estrategia internacional de lucha contra las drogas planteada a principios de los 60 se centró en combatir la oferta y el tráfico de estupefacientes a través del uso de la inteligencia y la fuerza policial, luego, a partir de los 90, ésta incorporó como objetivo la disminución de la demanda promoviendo los programas de prevención de adicciones.

Sin embargo, a pesar de décadas de implementación de esta estrategia, el tráfico de drogas persiste como un problema creciente para la seguridad nacional e internacional debido a que las actividades ilícitas de los grupos criminales se han ampliado y diversificado lastimando cada vez más a los ciudadanos y debilitando las estructuras del Estado a través de la corrupción.

El sistema internacional para el control de las drogas tampoco ha sido eficaz ni para reducir el tamaño del mercado ni para prevenir el surgimiento de nuevas drogas y rutas de distribución alrededor del mundo. Asimismo, las políticas actuales en ocasiones han sido incluso contraproducentes, causando con frecuencia más daño que las mismas drogas por las violaciones a los derechos humanos y discriminación en la aplicación de la ley; los encarcelamientos indiscriminados debido a la rigidez de la legislación en algunos países; e incluso la aplicación de la pena de muerte.

Por esto es que la decisión de las Naciones Unidas de revisar y replantear la estrategia para abordar el problema mundial de las drogas en 2016 es por demás oportuna. Resulta urgente iniciar una discusión informada e incluyente que vaya más allá de las posiciones en favor o en contra de la legalización de la mariguana. Dado que la realidad es mucho más compleja, la solución debe ser igualmente integral y profunda.

La distinción entre legalizar o despenalizar; el análisis de las consecuencias del consumo legal o tolerado de algunas drogas, no sólo en términos de salud pública, sino de su impacto social; los efectos de un cambio de las políticas sobre las drogas en relación con la lucha en contra del crimen organizado, y sobre todo; el daño de las acciones unilaterales bajo una visión fragmentada o parcial para el necesario esfuerzo global de control de las drogas, son algunas de las cuestiones que tendremos que afrontar en el camino hacia un nuevo consenso mundial en la materia.

México no puede estar ausente de este debate internacional, al contrario, debemos abonar desde nuestra experiencia para que éste resulte en soluciones aplicables para todos los países, para ello, es necesario iniciar cuánto antes nuestro propio proceso de deliberación.

Bienvenido el debate.

                Politóloga. Senadora de la República.

                Twitter:@Laura_Rojas_

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