Reforma Política-Electoral: procesos e instituciones fuertes

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Laura Rojas 08/12/2013 01:44
Reforma Política-Electoral: procesos e instituciones fuertes

Uno de los mayores desafíos que tiene cualquier sociedad, es su capacidad para lograr una convivencia armónica. Ello se torna más complejo en medio de sociedades cada vez más informadas y plurales. Lograr instituciones que favorezcan el equilibrio de poderes, la rendición de cuentas y la participación social es un desafío permanente.

Acción Nacional desde su fundación ha promovido estos valores con una gran consistencia histórica. Por ello, hemos insistido, en la importancia de un modelo de gobernanza democrática que de orden, transparencia y sentido a las reformas de carácter económico que también estamos impulsando.

Esta semana hemos aprobado una Reforma Política trascendente que fortalece de diversos modos nuestro régimen democrático. Como toda negociación política, hay aspectos que no se lograron concretar y que no nos dejan satisfechos, pero es innegable que hay avances sustantivos que responden a una mayor ciudadanización de la política. Podemos sintetizar en ocho puntos los logros más importantes de esta reforma.

1. Se crea el Instituto Nacional Electoral para garantizar la equidad en los procesos electorales. Una de sus principales funciones será la de nombrar a los consejeros estatales con el objeto de favorecer una mayor autonomía de los institutos locales que, en su gran mayoría, se encuentran cooptados por los gobernadores contraviniendo su misión de garantizar la legalidad democrática.

2. Se aprueba la reelección limitada de legisladores federales (y se deja a los congresos locales la facultad de hacer lo propio para sus entidades) con la finalidad de darle a los ciudadanos la oportunidad de premiar o castigar a sus representantes y promover la profesionalización de la tarea legislativa.

3. Se establece la paridad sustantiva entre los géneros a través de la obligación de los partidos políticos de postular (incluyendo suplentes) 50% de candidatos hombres y 50% de candidatas mujeres al Congreso de la Unión.

4. Mejor fiscalización del gasto de los partidos políticos para evitar el dispendio de las campañas electorales y la corrupción en los propios institutos políticos. También se incorpora el rebase de tope de campaña como causa de nulidad de la elección, punto indispensable para la equidad de todo proceso electoral.  Asimismo, se aumenta a 3% el umbral mínimo de votación para que los partidos conserven el registro y se compactan en una sola fecha elecciones locales y federales.

5. Habrá una ley dedicada a la regulación de la publicidad gubernamental.

6. Se favorece la gobernabilidad democrática a través de mecanismos como el gobierno de coalición, que busca aumentar la capacidad de acuerdos entre los partidos políticos. Un país no puede paralizarse a consecuencia de los procesos electorales, estos deben dar paso a una etapa de acuerdos para la generación de bienes públicos. Independientemente de si el Presidente opta o no por el gobierno de coalición, el Congreso ratificará al secretario de Relaciones Exteriores y al secretario de Hacienda y Crédito Público.

7. Se dota de autonomía al Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social creando un mecanismo autónomo que mida con total transparencia el grado de pobreza existente para evaluar con mayor eficiencia los programas sociales que llevan a cabo los distintos niveles de gobierno.

8. Se fortalecen las instituciones encargadas de vigilar, perseguir y sancionar las conductas que puedan constituir delitos. Por ello se logra la autonomía del Ministerio Público que se organizará en una Fiscalía General de la República, la cual contará con fiscalías especializadas en materia de delitos electorales y de combate a la corrupción.

Hay propuestas muy importantes que no alcanzaron el apoyo suficiente para ser aprobadas como la segunda vuelta electoral, la reducción del Congreso o por lo menos la de los legisladores de representación proporcional. No podemos olvidar que la esencia del Congreso es la diversidad de ideas, que no todos pensamos igual y que toda negociación tiene límites, de hecho no ha habido reforma alguna en la historia que haya satisfecho las demandas de todos y no por ello hay que dejar de reconocer que con esta reforma estamos facilitando nuevas formas de relación entre gobernantes y ciudadanos, a través de mecanismos que favorecen la cooperación y el control democrático. Sin embargo, el éxito de estos cambios dependen también del desarrollo de virtudes cívicas y de la participación social elementos constitutivos de toda democracia madura y eficiente. 

                *Politóloga. Senadora de la República.

                Twitter: @Laura_Rojas_

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