Un viaje de diez metros

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La Crítica 05/09/2014 00:00
Un viaje de diez metros

Por Lucero Calderón

Helen Mirren, la actriz británica que hace unas semanas confirmó padecer Parkinson, está de vuelta con Un viaje de diez metros, cinta de corte familiar que producen ni más ni menos que el director Steven Spielberg y la conductora Oprah  Winfrey.

Este proyecto, que tuvo un presupuesto de 22 millones de dólares, se puede definir como aquel tipo de película de superación personal que se vale de la comedia y de algunos momentos dramáticos para alentar a la audiencia a que siga el curso de sus sueños y no se deje amedrentar.

La trama se centra en una familia hindú que abandona el frío británico para asentarse en una provincia francesa y abrir en ese lugar un restaurante de comida típica de la India ante la terquedad del patriarca de la familia. El resto de los miembros piensa que esa idea es una locura tomando en cuenta que los franceses están acostumbrados a sus platillos, sin embargo, el líder del clan, interpretado por el actor Om Puri, se aferra al lugar. Ese entusiasmo pronto se verá opacado cuando a sus vidas llegue Madame Mallory, papel al que le da vida Helen Mirren, una mujer respetable que regentea uno de los mejores restaurantes de la zona y que justo se ubica frente al nuevo restaurante hindú.

A partir de ese momento se desata una guerra que provocará más de una sonrisa debido a la serie de cosas que se hacen entre los integrantes de los restaurantes contrarios. Aunque tiene momentos interesantes y lúdicos, la trama se hace un poco larga y tediosa cuando de pronto la historia da un giro inesperado al enfocar la atención ya no en las familias, si no en sólo un integrante de una de ellas.

Suele pasar que cuando una película está basada en una novela, tal como es éste el caso, los guionistas tratan de meter lo más que pueden del texto original para apegarse más a la historia, sin embargo, en este filme se pudieron haber editado algunas escenas intrascendentes para hacer más ágil la narrativa visual.

Sin duda alguna el trabajo de Helen Mirren, de Om Puri y del Manish Dayal —en quien recae gran parte de la historia— es digno de mencionarse, ya que demuestran la capacidad actoral que tiene para pasar de un estado a otro. Esta película, que  es apta para todo el público, es una historia decente, que tiene mensaje y que se disfruta, entre otras cosas, por el viaje visual de colores y sabores de la comida que presentan.

No es una cinta que vaya a cambiar la historia del cine, pero es una opción decente para este fin de semana.

Dirige:

Lasse Halstrom.

Actúan:

Helen Mirren.

 Charlotte Le Bon.

Rohan Chand.

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