NINFOMANÍA: SEGUNDA PARTE

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La Critica 06/07/2014 00:35
NINFOMANÍA: SEGUNDA PARTE

Por Alonso Díaz de la Vega

En la conclusión de su díptico sobre la ninfomanía como un acto de rebelión ante una sociedad sexualmente reprimida, Lars von Trier continúa asumiéndose como acusado y juez en la personalidad de su sustituta en pantalla, Joe (Charlotte Gainsbourg). Con escenas más orientadas a escandalizar que la cinta anterior, Ninfomanía: segunda parte (2013) concluye con una violenta redención que enjuicia a todos los personajes salvo, claro, a la protagonista. De manera simplona y acaso resentida, Von Trier muestra al elenco como una síntesis de la perfidia, en quienes la victimizada Joe no encuentra ni confianza ni amor, sólo desilusión. Desde el comienzo, cuando Joe narra una escena que su escucha Seligman (Stellan Skarsgård) describe como “una nueva versión blasfema de la transfiguración de Cristo”, ella es entendida como una figura mesiánica cuya historia trasciende la narración pornográfica para alcanzar el nivel de parábola. Si Von Trier no se empeñara en desafiar la mojigatería, podría utilizar la escena descrita, o la golpiza con que Joe descubre el placer sadomasoquista, como un fascinante símil de la agonía y gloria de Cristo en la crucifixión, en la tradición del espiritualismo español de Francisco de Quevedo: “Arde Lorenzo y goza en las brasas”.

Pero los alcances de Von Trier están delimitados por la crítica social debido a que la pelea de Joe contra el cristianismo no es espiritual, sino social. Ninfomanía: segunda parte profana la imaginería cristiana con intenciones estrictamente vandálicas porque es un acto de autoafirmación que no concibe la religión como un camino a la trascendencia, sino como un opresor más. No hay crítica ni propuesta de reforma en esta cinta, sólo desafío, porque para Von Trier entenderse desemboca inevitablemente en la negación de los otros. Durante una reunión de ninfómanas en recuperación, Joe, desesperada porque se considera una especie de profeta hedonista, ataca a las demás integrantes del grupo, quienes le parecen simples adictas. Según ella, “la sociedad quiere borrar mi obscenidad”, y Seligman la entroniza como una figura heroica que, cuando en su juventud hizo un concurso de sexo en un tren, estaba haciendo meramente lo que haría cualquier hombre sin ser juzgado. “Eres un ser humano exigiendo tu derecho”.

Como el resto de la obra de Von Trier, Ninfomanía: segunda parte no es un esfuerzo real por comprenderse o entregarse honestamente a la audiencia. Con arrogancia de general, Von Trier intenta someter la realidad a sus deseos para sentirse libre en su aislamiento.

Dirige:

  • Lars von Trier. 

Actúan:

  • Shia LaBeouf.
  • Uma Thurman.
  • Charlotte Gainsbourg.
  •  Stellan Skarsgård.

@diazdelavega1

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