GODZILLA

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La Critica 16/05/2014 00:10
GODZILLA

Por Adrián Ruiz Villanueva

A 60 años de haber aparecido por vez primera en la pantalla grande en un filme titulado Gojira,  producción japonesa producida por el estudio TH, Godzilla, el antihéroe de proporciones descomunales, vuelve a aparecer en Hollywood, luego de la cinta de Rolan Emmerich de 1998, en un filme homónimo con un gran presupuesto.

 En esta ocasión, la bestia, con una estatura que oscila entre los 50 y 100 metros, hace su aparición en contadas escenas de la película, hecho que ayuda a sembrar la duda y la zozobra en el espectador para descubrir cómo luce en la actualidad, respetando su modelo original, una vez que decida salir del mar.

Asimismo da otra perspectiva, un punto a favor, a la otra cinta realizada en la llamada meca del cine.

La misión de este dinosaurio, y por su simple naturaleza combativa, será derrocar a ciertas criaturas, incubadas por el hombre gracias a la radioactividad, las cuales, una vez nacidas, harán padecer a la humanidad con su existencia. La razón, y como lo dicta uno de los diálogos, es “que la soberbia del hombre radica en creer que es capaz de controlar a la naturaleza y no al revés”. Una vez citado esto, la acción, en que los efectos y la tecnología son el manjar a degustar, se tornan en una buena cocción y equilibrio entre los desastres provocados por las bestias así como las batallas de las mismas.

Uno de los problemas que adolece la premisa recae en los personajes humanos, cuya trama no es capaz de magnetizar del todo, carece de un desarrollo de motivaciones, entran y salen de la historia sin que haya un arraigo por uno en particular.

Una vez que el filme ubica al héroe principal, Ford Brody (Aaron Taylor-Johnson), un desarmador de bombas, los arcos dramáticos jamás quedan claros, no se contextualiza ni se fortalece la disyuntiva que hay entre los personajes principales en este tipo de películas  —“ayudar a la patria o ver por su familia”—. A su vez, hay un multinutrido ramillete de estrellas que se tornan desaprovechadas, así es como vamos viendo desfilar a los nominados al premio de la academia Ken Watanabe, Sally Hawkins, David Strathairn o la mismísima Juliette Binoche,  ganadora del Oscar, esta última con instantes vitales en la trama inicial, pero diluidos conforme avanza la película.

Para nada es un filme fallido, incluso para los fans del enorme reptil hay guiños a cintas anteriores, los cuales habrá que ir descubriendo, en la que el rugido de este personaje es capaz de hacer pasar por alto los agujeros del guión.

Dirige:

Gareth Edwards.

Actúan:

 Aaron Taylor-Johnson.

 Ken Watanabe.

 Sally Hawkins.

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