Laberinto

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Julio Derbez 15/12/2013 00:23
Laberinto

Este domingo para mí es muy importante, desde que tenía cinco o siete años había querido estar cerca del diario Excélsior y por fin hoy estoy aquí. Recuerdo a Manuel Seyde, cronista deportivo que descubrió a los ratoncitos verdes, es decir, a la Selección Mexicana de fútbol, y publicó la columna Temas del día en este rotativo que, por cierto, es el segundo más antiguo en la Ciudad de México. Durante mi infancia me hacía yo cruces la cabeza para entender esa palabra, una amiga filóloga que mantiene una revista me dijo que proviene del latín excelsus, lo cual se ha convertido en el periódico y también en los hoteles Excélsior de Roma, Nápoles, España o Nueva York, entre otros, es evidente que a lo que se refiere es a la excelsitud. Este diario fue fundado hace casi un siglo, Excélsior es el Periódico de la Vida Nacional.

Pareciera que los mexicanos sabemos todo lo que hay que saber, por ello el ingeniero Cárdenas menciona que al asunto de Pemex no hay que moverle ni una coma, ya que sería volver al pasado. ¿Qué se busca? Que la gasolina deje de subir mes con mes los próximos años, se busca también que se venda en el exterior más caro y lograr, así, mayores ingresos al igual que con la electricidad. Hay otras fuentes posibles de proporcionar energía, como la eólica, que existe en Oaxaca, en un lugar conocido como La Ventosa, que es capaz de levantar un cuerpo humano o la energía solar. Otro modo de obtener y procesar la energía es a través de las algas. Esa idea de vender debe de quedar muy clara: no se puede vender nada, y no por otra cosa, evidentemente hay compradores y muchos, pero los recursos del país deben de seguir perteneciendo al país, como los minerales y los ya mencionados como fuentes de energía. 

A mediados de la semana, después de una sesión que, sin duda, fue la más larga que ha vivido el Senado de la República, 20 horas de sesión seguidas para avalar la histórica Reforma Energética. Desafortunadamente una vez concluido el asunto empezaron los pleitos. Esta vez correspondió a las mujeres repartir y recibir golpes y arañazos, además de proferir malas palabras que denotan malas intenciones. Las dudas que se dan en nuestro país provienen de las malas actuaciones y abusos que han tenido los gobiernos, tanto a principios como a finales del sigo XX. Eso nos hace ser muy desconfiados. Pareciera que es imposible cambiar para bien, todos los cambios se critican de uno u otro lado. No hay que menospreciar la crítica cuando es una ayuda para que las cosas caminen mejor, pero tampoco se pueden aplaudir las cachetadas entre mujeres, ni los gritos ofensivos de los varones. Afortunadamente estamos llegando a la época navideña, en donde no sólo se detiene la actividad formal, sino que además se multiplican los buenos deseos. Podría ser que saliéramos de esta época más fortalecidos por habernos entendido mejor a las propuestas incesantes del presidente Peña Nieto, que no plantea guerras ni enfrentamientos, al contrario, busca cómo activar economía y las relaciones internacionales.

Los próximos días veremos cómo avanzan y retroceden las cosas en nuestro país. Mucha gente lo único que desea es irse de vacaciones a su lugar de origen o llevar a su familia a pasear. Me parece que es indispensable que el Gobierno del Distrito Federal y el Ejecutivo federal actúen para poner las cosas en orden. Los mexicanos tenemos muchas, realmente muchas posibilidades que no aprovechamos y dejamos pasar. Es esta mi primera aparición en Excélsior, ¡enhorabuena!

                *Analista

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